16/7/22

“Pollos”, “polleras”, “pollaradas” o “polleradas”


Artículo sobre Mariano Haro en el Mundo Deportivo del 3 de diciembre de 1971. Recuerda las "polleradas" aragonesas

 PERLAS DE HEMEROTECA

Celedonio García

En el lenguaje habitual de los participantes en las carreras pedestres aragonesas, que tienen su origen en las tradicionales “corridas de pollos” (extendidas por toda la geografía aragonesa y así denominadas porque los vencedores recibían las aves de corral como premio), utilizan el término “pollos” para denominar a estas carreras pedestres.

El Mundo Deportivo, 20 de octubre de 1979

Otros términos, también usados en el argot de algunos corredores, son “polleras”, “pollaradas” o “polleradas”, que pudieran haber surgido porque los pollos se colgaban en un bieldo u horca y se colocaban en la línea de llegada (1).

Mundo Deportivo del 30 de septiembre de 1973

En este caso nos hemos propuesto indagar sobre el término “pollerada” porque se ha generalizado su uso como sinónimo en las referencias escritas relacionadas con las “corridas de pollos”, a pesar de su escasa utilización en el lenguaje coloquial. Una vez revisada la información podemos sugerir las siguientes conclusiones.

a)  La expresión “pollerada” o “pollarada” era utilizada por atletas catalanes que participaban en las “corridas de pollos” aragonesas y en las que se celebraban en poblaciones catalanas de las provincias de Lérida y Tarragona, próximas a Aragón, entre las décadas de los años cincuenta y setenta del siglo XX (aunque en estos años ya no se solían entregar las aves de corral como premio. Los premios fueron evolucionando al metálico y estas pruebas típicas del deporte tradicional se pasaron a denominar “carreras pedestres”. También manejaban este vocablo otros atletas aragoneses y de otras procedencias, como la del palentino Mariano Haro (2), que mantuvieron una relación muy estrecha con rivales catalanes.

b)  b) En la prensa aragonesa, desde inicios del siglo XIX, no hemos encontrado esta expresión. Tampoco en la prensa nacional, exceptuando algunos diarios catalanes, especialmente el Mundo Deportivo, cuyos redactores también mantuvieron una estrecha relación con los atletas catalanes.

c)  c) En las últimas décadas esta voz se ha extendido en los artículos relacionados con las “corridas de pollos” por la proliferación de internet y su aparición en la Gran Enciclopedia aragonesa (se podía consultar on-line), cuya referencia también se ha incluido en la Wikipedia (3).

Mundo Deportivo del 5 de diciembre de 1975

Podemos concluir señalando que el término “pollarada” o “pollerada”, propio de una jerga de uso reducido no debe adquirir la misma categoría que el término de uso correcto, “corrida de pollos”, como tampoco lo es el de “pollos”, más utilizado desde hace muchos años por los participantes aragoneses de las carreras pedestres, y que recuerdan los premios de antaño.

Entrevista a Mariano Haro en el Mundo Deportivo de 24 de abril de 1983

Detalle de la entrevista a Mariano Haro en el Mundo Deportivo de 24 de abril de 1983

En las década de los años sesenta y setenta del siglo XX, el Mundo Deportivo hizo varias referencias a las “polleradas” aragonesas en sus páginas. Especialmente interesante es el artículo firmado por F. CASTELLO en el diario del 9 de septiembre de 1969.

"Plan Pollarada", en el Mundo Deportivo del 21 de febrero de 1969

Las “corridas de pollos” (“polleradas” en el artículo) fueron muy combatidas en su momento por quienes hubieran tenido que protegerlas. Lo hicieron en Cataluña, pero aún más en Aragón. Castello lo reconoce: “Pretender ignorar las «polleradas», y aun combatirlas, creemos que ha sido un error en ciertas ocasiones”. Así es, puesto que los juegos tradicionales han sido transmitidos de generación en generación; su origen se remonta a tiempos muy lejanos.

Hablando de los juegos tradicionales, se ha generalizado la idea de que las instituciones y otras entidades se han preocupado de su conservación y divulgación y de que no se perdieran con el paso del tiempo. Esta percepción, especialmente si nos referimos a las “corridas de pollos”, no se ajusta a la realidad.

A continuación reproducimos el artículo de F. Castello, titulado:

F. CASTELLO en el Mundo Deportivo del 9 de septiembre de 1969

Las “polleradas” no destacan a ningún nuevo fondista

“Cuando se escriba la historia del atletismo español, por su carácter popular, no podrán estar ausentes las «polleradas», esas carreras, a pie que animan las fiestas de los pueblos de las comarcas limítrofes entre Cataluña y Aragón. En torno a ellas se ha hablado más que se ha escrito, y en verdad que, en las «polleradas» hay que buscar una de las fuentes con las que se nutrió nuestro atletismo de fondo, y que dieron justa fama a atletas aragoneses y catalanes.

Pretender ignorar las «polleradas», y aun combatirlas, creemos que ha sido un error en ciertas ocasiones. Claro es que algunas de nuestras figuras se tomaron en serio estas carreras, que inclusive han contado con «match-makers», tan famosos como el llamado «Torero». Pero otros, no. Otros muchos atletas actuaron en las «pollaradas» en plan secundario.

Algunas veces, llevados por puritanismos exagerados, se denunció a nuestros atletas porque corrían en Calanda, en Almacellas o en Bujaraloz, sin tener en cuenta que siempre los directivos atléticos han sabido de la existencia de este tipo de carreras que movilizan a pueblos enteros, los cuales conocen mejor a los pedestristas españoles que a los ases del fútbol nacional. Recordamos cómo cierta vez, en la provincia de Huesca, el hoy teniente general Joaquín Agulla, —entonces presidente de la Federación Española de Atletismo—, estaba en la llegada en una carrera donde actuaba un «recordman» nacional hoy día afamado entrenador.

Mundo Deportivo, 6 de noviembre de 1998.

Las «polleradas», lo mismo se celebran en eras, plazas o campos de fútbol. Junto a los ases que se desplazan de Barceona, Lérida, Zaragoza o Reus, siempre han surgido atletas locales que prometían, y aun han llegado a ser grandes realidades en el atletismo hispano. Podríamos decir que no ha habido ninguno de nuestros ases que no hayan corrido por los pueblos donde se chapurrea el castellano y el catalán. No es que digamos ninguna cosa del otro jueves, puesto que de dar las informaciones de las fiestas mayores se cuida la prensa de Lérida, Zaragoza o Tarragona, mediante sus corresponsales locales.

El pasado año nos dijo uno de nuestros ases que había visto en estas carreras a un par o tres de muchachos que podrían reforzar las extenuadas filas de nuestro fondo. Nos prometió una sorpresa, pero esta no ha llegado. Y es que también hay crisis de ases en las «polleradas».

Los atletas que corren en los pueblos aragoneses son los mismos que cinco o diez años atrás, y no salen nombres nuevos. Esto quizás sea el signo más significativo de la real situación del fondo en Cataluña y Aragón, que años atrás no tenía parangón en España.

F. CASTELLO

Notas y enlaces:

(1 ) Las carreras pedestres de Aragón: http://garcia-adell.blogspot.com/2008/03/las-carreras-pedestres-en-aragn.html
(2) Mariano Haro: "Más palos da el hambre": https://www.sport.es/es/noticias/deportes/mariano-haro-palos-da-hambre-5539472
(3) Pollarada: https://es.wikipedia.org/wiki/Pollarada

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6/2/22

Formación erosiva de la "Peña Fuen", en San Lorenzo del Flumen (Huesca)


Formación erosiva de la "Peña Fuen", en San Lorenzo del Flumen



El pasado miércoles, festividad de la Candelaria (2 del 2 de 2022), con la grata compañía de Aurelio Bail y Eugenio Monesma recorrimos algunos restos pétreos, a modo de islotes, del entorno de San Lorenzo del Flumen (Huesca). Son páginas sueltas de un libro mutilado que nos cuentan la historia de nuestro pasado.

Esta roca erosiva siempre capta la atención de quien transita por sus proximidades, del mismo modo que el “Torrollazo” del “Castillo Cuadrao” o “Castillo de Tubo”. Desde hace décadas la he visto desde la distancia del camino; pero, por fin, la he podido tocar. Es impresionante, enorme. Como impresionante y enorme es todo el contorno pétreo que abarca el topónimo “Peña Fuen”. La curiosidad, que siempre arrastra a Monesma por conocer los tesoros que guarda o esconde la naturaleza, y que la toponimia nos recuerda tras siglos o milenios de tránsito y aprovechamiento humano, nos condujo, junto con Aurelio Bail, a conocer un magnífico y desconocido complejo hidráulico.

Foto: Eugenio Monesma.

Esperamos, también con curiosidad, la publicación que Eugenio Monesma prepara para dar a conocer la “cuevas rituales” y otras piedras singulares. Es posible que entre las numerosas piedras singulares catalogadas por Eugenio Monesma, tenga cabida este complejo pétreo.

La “Peña Fuen”, sugestivo topónimo, así como la mayoría de las peñas de la zona, subsisten a duras penas. Son auténticos yacimientos arqueológicos, arañados día a día hasta la más que predecible desaparición de muchas de ellas para dar paso a grandes extensiones de terreno de cultivo, expeditas de obstáculos, antaño refugio de muchos seres vivos.
 
El Torrollazo, Peña Fuen, La Copera, Ripas Altas, Peña Tinaja... Recorte de Google.

En relación con el tema:
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25/1/22

Carrera pedestre "La Legua Aragonesa" en las Fiestas del Pilar de Zaragoza

 PERLAS DE HEMEROTECA

"Carrera de Neófitos". 1º de año de 1928, organizada por el Real Zaragoza. Foto Marín Chivite

Celedonio García

En 1923 surgió la Federación Aragonesa de Atletismo. En los primeros años de vida se pareció al Guadiana, con periodos de inactividad. Las pruebas más relevantes del atletismo en aquella época eran las carreras de fondo y la supervivencia del Atletismo, en gran medida, se debía a los atletas que participaban en estas pruebas (también hubo significativos atletas de otras especialidades que conquistaron títulos nacionales). Los corredores surgían en los pueblos por la afición a las típicas “corridas de pollos”, organizadas con motivo de las fiestas patronales en la mayor parte de las poblaciones aragoneses.

Con el paso de los años, las aves de corral con las que se recompensaba a los vencedores dieron paso a los premio en metálico. La Federación de Atletismo consideraba al atletismo un deporte amateur y, por tanto, no permitía que sus atletas obtuvieran ningún beneficio económico, aunque fueran pruebas típicas del deporte tradicional. Esta circunstancia llevó a la Federación de Atletismo, especialmente a la Aragonesa, a mantener una autentica “cruzada” para purificar el atletismo.

A mediados de mayo de 1930, pocos días después de constituirse la nueva Junta directiva de la Federación Aragonesa de Atletismo (10 de mayo de 1930), el vicepresidente, Paco Alonso, entusiasta delegado de la Federación Aragonesa, conseguía la organización del Campeonato de España de Cross para Aragón y el tributo de diez céntimos, con destino al fomento del atletismo, que se recaudarían en los partidos de fútbol del campeonato regional.

A finales de 1930 la Federación Nacional de Atletismo acordaba la descalificación de varios corredores pertenecientes a la Federación Catalana, aunque uno de ellos, Ángel Mur, era aragonés, natural de Selgua (Huesca). Sin ninguna duda la iniciativa había surgido de la Federación Aragonesa, y posteriormente otros corredores aragoneses serían igualmente sancionados. La nota de prensa decía lo siguiente:

“La Federación Nacional de Atletismo ha descalificado por tres meses a los corredores catalanes Tapias, Mur, Serra y Florenza, que tomaron parte en una prueba celebrada recientemente en la villa de Monzón sin el reglamentario permiso…”.

Mientras fluía esta ola de puritanismo, la prensa aragonesa repasaba la actividad atlética. En un artículo titulado “Y de la Federación Aragonesa de Atletismo ¿qué se hizo?”, se decía: “Hubo un conato de resurgimiento de atletismo en nuestra ciudad, pero duró lo que la nieve que cuajase sobre el cráter de un volcán”.

Al final, los clubes futbolísticos negaron a la Federación Aragonesa de Atletismo el “subsidio de la perra gorda” y se tuvo que renunciar a la organización del “Campeonato Nacional de Cross country de 1931” que se había adjudicado a Zaragoza.

A finales de septiembre de 1931 se constituyó un nuevo comité directivo que hizo concebir un resurgimiento de las aficiones atléticas.

Antes, en julio de este mismo año, el diario La Voz de Aragón publicaba el programa de las fiestas de Bilbao, entre cuyos actos aparecía una “carrera pedestre”, e incidiendo en esta circunstancia, proponían a la nueva Comisión de Festejos de Zaragoza varios actos que serían de éxito para la próximas Fiestas del Pilar. Uno de ellos era una carrera pedestre denominada la “legua aragonesa” y recordaba que “este festejo traería mucho contingente de los pueblos de la región”. A continuación, PATYNAZO, autor de la firma de esta sección, titulada “TIC TAC”, recogía la propuesta de la carrera pedestre:

“Un ciudadano que siente gran entusiasmo por que las fiestas del Pilar tengan el esplendor debido, después de pedirnos que ‘la comisión de este año haga algo nuevo’, propone un número de programa que, a su juicio traería a la población gran contingente de los pueblos.

Se trata de celebrar una carrera pedestre titulada “La legua aragonesa” (5.572 metros) para mozos de pueblos de Aragón, y en la que como único premio debe figurar un par de mulas. El recorrido podría estudiarse, y es innegable que de cada pueblo aragonés vendrían mozos a esta ‘corrida de pollos’, que sería, en el caso presente, de mulas.

Así lo manifiesta nuestro comunicante, y como el numerito tiene un gran sabor regional, queda lanzado a la publicidad y conocimiento de la Comisión que se forme”.


En las fiestas del Pilar no hubo “Legua aragonesa”, pero la nueva Federación de Atletismo ejerció su protagonismo con la organización de una prueba de 100 m. y otra de 1.500 m. con motivo de celebrarse una velada de boxeo en el campo del Zaragoza. Y participó en el control de un interesante “Concurso Regional de Lanzamiento de Barra”, subvencionado por la Comisión de Fiestas.

El 20 de diciembre de 1931 Zaragoza acogió el “Campeonato de España de Maratón”. Paco Alonso, el entrenador de Dionisio Carreras y quizá el que mejor conocía a los corredores de resistencia en Aragón, seguía con interés desde Barcelona (sus ocupaciones le impedían estar en Zaragoza) los preparativos del Maratón. Alonso siempre dispuesto a colaborar con el atletismo aragonés, remitía a La Voz de Aragón una larga relación de corredores de toda la geografía aragonesa que podían participar en el maratón y, por si a “alguien” le interesaba, aportaba el plan de entrenamiento seguido por los atletas catalanes.

La lista de corredores (que aún podríamos ampliar) era la siguiente: "Vicente Salas, de Samper de Calanda; Victoriano Pérez, de La Cartuja Baja; Ángel Gracia, de Garrapinillos; Manuel Clavero, Alfredo Martínez, José Romeo y Dionisio Pérez, los cuatro de Zaragoza; Bautista Peralta, de Sariñena, Santos Aramburu, de Calatayud; Tomás Palacín, de Cervera de la Cañada; Jorge Verón, de Sabiñán; José Serrano, Isidoro Blasco y Lázaro Román, los tres de Lumpiaque; Jesús Sus, de Gurrea de Gállego; Aurelio Lecina, de Mata de los Olmos; Valentín Rodellar, de Grañén; José Montañés, de Lécera; Miguel Salvador, de Belchite; Inocencio Lamana, de Ambel, y Pascual Marco, de Aniñón".

Todos ellos eran grandes ídolos en los pueblos, seguidos por sus admiradores en las contiendas comarcales que se disputaban en las numerosas “corridas de pollos” que se organizaban durante las fiestas patronales. Eran la gran cantera del Atletismo, que la Federación quería aprovechar eliminando la “gallina de los huevos de oro”, es decir, impidiendo que los corredores participaran en las “corridas de pollos”.

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16/5/21

Cucaracha, el bandolero, en "La Cadiera" de Aragón Radio


Celedonio García nos habla de la novela “Cucaracha, el  bandolero, que acaba de escribir con José Antonio Adell, ponemos voz a las historias virales de la semana y nos acercamos a la historia, curiosidades y secretos del aroma más famoso del mundo; Chanel número 5 cumple cien años.


14/5/21

Adell y García presentan en Lanaja la novela "Cucaracha, el bandolero"


Presentación de la novela

CUCARACHA
el bandolero

LANAJA
Sabado 15 de mayo de 2021, a las 18:30 horas
Bodega Lanica
Aforo limitado

INTERVIENEN
  • José Antonio Adell y Celedonio García, autores   

Mariano Gavín, “Cucaracha”, ha quedado inmortalizado con el paso del tiempo y la memoria popular lo ha convertido en un personaje de leyenda.

Para muchos era el bandido generoso que entregaba a los pobres lo que robaba a los ricos; para otros, un malhechor que alteró la vida de los pueblos monegrinos durante sus años de actuación.

Se echa al monte y coinciden sus acciones con la Tercera Guerra Carlista. Más de cincuenta individuos forman parte de su cuadrilla y mayor aún es la innumerable corte de espías y asociados que le apoyan. Raro es el día que se le ve acompañado de los mismos seguidores que el anterior. Se destaca su sagacidad, talento y habilidad para dar los golpes que él proyecta. Gasta unos tres mil reales diarios en confidencias, que le proporcionan desde todos los pueblos situados a ocho o diez leguas alrededor, y conoce hasta los detalles más íntimos de las familias y pueblos.

Su boda con Jobita Amador, a la que quiere como esposa, no es óbice para que mantenga relaciones con otras amantes que lo admiran.

La Guardia Civil sigue sus pasos, pero el bandolero se les escabulle con facilidad. Mantiene numerosos escondites y personas que lo encubren, a pesar de que teme ser traicionado.

Esta es la primera vez que se novelan las increíbles aventuras del más conocido y popular de los bandoleros aragoneses. Y lo escriben de forma conjunta dos grandes conocedores de esta tierra aragonesa, Adell y García.

12/5/21

Adell y García presentan en Sariñena la novela "Cucaracha, el bandolero"

Presentación de la novela

CUCARACHA
el bandolero

SARIÑENA
Jueves 13 de mayo de 2021, a las 19:00 horas
Cine Teatro El Molino

PRESENTA EL ACTO
  • Salvador Trallero, escritor
INTERVIENEN
  • Silvia Salazar, Subdelegada del Gobierno en Huesca
  • Armando Sanjuán, Presidente de la comarca "Los Monegros"
  • José María Plaza y Teresa Mazuque, Concejales del Ayuntamiento de Sariñena
  • Luis Manuel Casáus, Director del Teatro de Robres
  • Alberto Lasheras, investigador de Alcubierre
  • José Antonio Adell y Celedonio García, autores   

Mariano Gavín, “Cucaracha”, ha quedado inmortalizado con el paso del tiempo y la memoria popular lo ha convertido en un personaje de leyenda.

Para muchos era el bandido generoso que entregaba a los pobres lo que robaba a los ricos; para otros, un malhechor que alteró la vida de los pueblos monegrinos durante sus años de actuación.

Se echa al monte y coinciden sus acciones con la Tercera Guerra Carlista. Más de cincuenta individuos forman parte de su cuadrilla y mayor aún es la innumerable corte de espías y asociados que le apoyan. Raro es el día que se le ve acompañado de los mismos seguidores que el anterior. Se destaca su sagacidad, talento y habilidad para dar los golpes que él proyecta. Gasta unos tres mil reales diarios en confidencias, que le proporcionan desde todos los pueblos situados a ocho o diez leguas alrededor, y conoce hasta los detalles más íntimos de las familias y pueblos.

Su boda con Jobita Amador, a la que quiere como esposa, no es óbice para que mantenga relaciones con otras amantes que lo admiran.

La Guardia Civil sigue sus pasos, pero el bandolero se les escabulle con facilidad. Mantiene numerosos escondites y personas que lo encubren, a pesar de que teme ser traicionado.

Esta es la primera vez que se novelan las increíbles aventuras del más conocido y popular de los bandoleros aragoneses. Y lo escriben de forma conjunta dos grandes conocedores de esta tierra aragonesa, Adell y García.

5/5/21

Ricardo Garcés, el corredor de Luesia, otro amigo que nos deja

 

"XXII Carrera de la Solidaridad".- Luesia (Zaragoza), 1 de septiembre de 2006). Motivo: En beneficio de ASIMAZ (Asociación para la Integración de los Minusválidos) de Fuencalderas (Zaragoza). Foto: Archivo Ricardo Garcés

En la imagen, recordando la "XXII Carrera de la Solidaridad", flamante, con el dorsal 181, en el lado izquierdo, aparece Ricardo Garcés, apasionado de este deporte y de su tierra. Esta mañana no ha despertado del sueño nocturno. Probablemente un infarto se lo ha llevado.

Es prácticamente imposible que quienes le conocieron, que fueron muchos, no recuerden alguna anécdota que resalte su personalidad. Participaba en todas las carreras que podía de su tierra, Aragón. Organizó y recuperó numerosas pruebas que durante siglos habían sido tradicionales en diversos lugares, especialmente en las Cinco Villas. Muchos le recordarán en la "carrera del gallo" de Luesia, durante las fiestas del la Virgen del Puyal, y por la acogida que recibían en su casa los corredores disfrutando de una suculenta costillada de cordero. Le veíamos en muchas carreras pedestres y todos los premios y primas que obtenía iban destinados para la restauración de la ermita de su pueblo, de Luesia. También le podíamos ver en otro tipo de carreras, como por ejemplo la carrera del Ebro, haciendo de guía de Jean Pedraza.

Destacó obteniendo buenos puestos en Campeonatos del Mundo de Veteranos. Era otra de sus pasiones.

Todos nos acordamos de él porque casi todo lo que hacía era para complacer a los demás. Se ganó nuestro cariño y nuestro eterno recuerdo D.E.P.

Muchos no podremos acompañarle en el funeral por las restricciones actuales del covid-19 en las Cinco Villas, pero bien merecido tiene un homenaje al que no faltaremos.