15/2/24

Las carreras pedestres de Calanda (Teruel)

 

Artículo publicado en la revista "Qalanna" del Seguntro trimestre de 2023

Por CELEDONIO GARCÍA RODRÍGUEZ

Los datos que recientemente nos ha proporcionado Costán Escuer, procedentes del Archivo Histórico Municipal de Perdiguera (Zaragoza), revolucionan la historia de las carreras pedestres en Aragón. Según esos datos, a comienzo del siglo XVI en las fiestas de Perdiguera en honor a Santa María, se celebraba la “corrida de la espada”, así denominada por el premio que recibía el vencedor. En los últimos años de dicho siglo aparecen los pollos y hasta finales del siglo XVII la espada y las aves de corral se entregan a los vencedores. Posteriormente los pollos quedarían como único premio honorífico de las carreras pedestres. En Huesca, a mediados del siglo XIX todavía se denominaba “corrida de espadas” a la típica prueba pedestre.


Hasta la fecha solo disponíamos de varias referencias que aludían a la espada como premio de las corridas pedestres. Un de ellas corresponde a la corrida a pie y a caballo celebrada en las fiestas de San Mateo de Monzón de 1585, coincidiendo con la celebración de Cortes en dicha ciudad y ante el rey Felipe II. El vencedor recibió una pieza de tafetán, sombrero y espada.

Las “corridas de pollos” se extienden por todo Aragón; son festejo ineludible de las fiestas que se organizan en el siglo XIX y en celebraciones esporádicas organizadas por diversos motivos, religiosos y profanos.


La primera referencia que disponemos de Calanda sobre este acto data de 1860, con motivo de la Toma de Tetuán. El 8 de febrero la noticia corre por la villa; un bandeo de campanas, iluminaciones, salvas de escopetas y entusiastas y gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Ejército!, alertaba al vecindario cuando se disponía a descansar de las fatigas del trabajo. Los acordes musicales de los templados instrumentos recorren la población. El patriótico síndico, José Crespo, anuncia desde los balcones de la casa de la villa a la población la feliz noticia. Al día siguiente la voz pública anuncia el programa de festejos. Entre los actos que organizan se citan las “corridas de hombres a pie”, corrida de caballos, baile del pollo, corrida de muchachos y entalegados. Después de la cena llega el baile y a las dos de la mañana termina la fiesta.


La corrida de pollos de San Roque, una prueba centenaria

Las carreras pedestres, antaño denominadas “corridas de pollos”, gozan de gran tradición en Calanda. El investigador catalán Toni Santisteban incluye las carreras de San Roque entre las más antiguas del mundo, con varios siglos de existencia. Hasta 1962 se disputaban en el Camino del Tiro al Bolo (camino viejo de Alcañiz), topónimo que nos recuerda que en este lugar, antaño, también se celebrarían competiciones del tiro de bolo.

La salida a los corredores se daba en el “Hilador” e iban hasta el pajar del “Tío Campechano” camino de la “Loma del Balcón”. Se celebraban varias carreras con recorridos entre dos y cuatro vueltas. El alguacil daba la salida, mientras un guardia sujetaba los pollos colgados de un palo puntiagudo con ramos de albahaca. El palo era el chuzo del sereno. Otras veces colgaban los pollos en una horca y en los últimos años se colgaron en un bastón.

El segundo guardia iba con la bicicleta hasta el pajar del “Tío Campechano”; allí se situaba para que los corredores dieran la vuelta. Los tres primeros clasificados en la carrera recibían tres, dos y un pollo, respectivamente.


Previamente al comienzo de la carrera el alguacil echaba un bando: “Van a dar suelta a la corrida, al primero se le darán tres pollos; al segundo, dos, y al tercero uno. Que nadie toque a los corredores, ni ellos con ellos, que si no serán sancionados”.

Algunos años, mientras se disputaba la corrida, había personas que realizaban tareas en los pajares próximos al camino. Aventaban el cereal y la paja dificultaba la marcha a los corredores. En la llegada el gaitero y tamborilero amenizaban su paso y la llegada con melodías típicas. En los años cuarenta y cincuenta era “el tío Campos”, apodado “el gaitero”. Luego le sustituiría su hermano.

“… Que nadie toque los corredores

ni ellos con ellos… Va el bando

diciendo, Y se le dará al primero

tres pollos

Y mientras tanto…

el camino pedregoso

lleno de paja y guijarros

va llevando hasta la meta

los corredores descalzos.

Van todos en calzoncillos,

unos calzoncillos largos

con unos cuadros pequeños,

cuadros azules y blancos.

Lo curioso es que esta prenda,

en cierto sitio que callo,

lleva una estrecha abertura,

lleva un corte descarado,

que muchas veces rubores

y sustos ha provocado

y entre las guapas mujeres

que el acto están presenciando…”.

José Repollés Aguilar

Como en la actualidad, las carreras se celebraban el día de San Roque por la tarde. En 1920 se llevaron los tres, dos y un pollo, respectivamente, los mozos José Aguilar, Antonio Pellisa y José Navarro. En jovenzuelos, el pollo lo conquistó Miguel Gimeno y la peseta la obtuvo Damián Herrero, y, en la carrera de niños, Miguel Bondía y Joaquín Escuín se adjudicaron el pollo y peseta, respectivamente. Estas carreras y las de entalegados estuvieron amenizadas por la dulzaina y tamboril.

Las carreras estaban presididas por el alcalde y los concejales. Los corredores, a veces numerosos, se situaban en la raya para participar en las carreras; tras la salida se abrían paso entre la multitud de público que las presenciaban. Después se desplazaban a la plaza Mayor, donde tenían lugar otras carreras de niños y de entalegados.

En las carreras “a piernas” de 1930, así denominadas para diferenciarlas de los entalegados, venció el joven Manuel Gascón Mas. Le siguieron en la línea de meta Miguel Escuín y Vicente Tello, que obtuvieron los tres, dos y un pollo, respectivamente. En la segunda carrera el pollo se lo adjudicó Vicente Tello. Y en niños triunfó el pequeño Andrés Portolés. El pollo de los entalegados se lo llevó José Aznar. Según las crónicas, pesar de la gran afluencia de gente no hubo ningún incidente.

La crónica de El Noticiero de 1939 dejaba claro que las “corridas de pollos” era “número obligado en la fiesta de San Roque”. En la de “mozos” vencieron José Barrachina Millán, Mariano Rocaful y Manuel Virgos; en la de “jóvenes” triunfó Miguel Cros, y en la de “niños”, Luis Fuentes y Pedro Celma. El premio de “entalegados” se lo llevó Miguel Cros Segarra.

En los años sesenta del siglo pasado las carreras se llevaron a la Plaza de Toros, escenario que ya había acogido las carreras pedestres de las fiestas del Pilar varias décadas antes y otras organizadas por empresario-torero Lázaro Valero “Valerico” en las fiestas de San Roque y en Pascua de Resurrección. Algunos eran contrarios al cambio de escenario porque se rompía con la tradición. Lo cierto es que los corredores sufrían cuando corrían por el camino del “Tiro al Bolo”, aunque nuevo recorrido a vueltas en la Plaza de Toros tampoco era nada cómodo para los corredores, pero sí para el público.



Carreras de carácter nacional

En los años cuarenta y cincuenta participaron destacados corredores locales como “El Mosquín”, Borrachina, Manuel Palos Mas “el tío Hollín”, Miguel Bolea “el Rito”, o Antonio Aguilar (vencedor en 1952 y 1953). También corrieron algunos de los aragoneses más destacados: Luis Royo, de Berge (venció un año; era minero y su mina se conoce con el nombre de “Mina del corredor”, en Berge); Albero Murillo, de Leciñena; Rafael Bielsa, de Andorra; Manuel Blasco, de Urrea de Gaén; José Fontanillas, de Alcaine, o Francisco Guardia, de Valjunquera, entre otros.

En 1950 la Plaza de Toros acogió importantes carreras pedestres de carácter nacional en Pascua de Resurrección, San Roque y para el Pilar. La carrera de San Roque, conocida como la “Carrera del Siglo” tuvo gran trascendencia a nivel nacional. Participaron los atletas integrantes de la selección nacional de Cross: Gregorio Rojo, Benito Losada (sustituyó a Constantino Miranda), Pedro Sierra, José Coll, Ricardo Yebra y Buenaventura Baldomá. Venció el único aragonés participante, Pedro Sierra, de La Puebla de Híjar, que corría formando equipo con Baldomá. El premio consistía en “una hermosa yegua, valorada en 12.000 pesetas (de tres años y cubierta por un semental del Estado)”, y se repartieron más de 2.000 pesetas en primas. La prueba tuvo gran repercusión porque la Federación Española de Atletismo sancionó a todos los participantes por “profesionalismo”, pero tuvo que levantarles la sanción ante el primer compromiso internacional.

Las décadas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo XX se caracterizaron por la participación de los mejores atletas de España, y la rivalidad, especialmente, entre corredores catalanes y aragoneses.

En 1958 protagonizaron la carrera pedestre de Calanda varios atletas de la élite del fondo nacional: Francisco Guardia, de Valjunquera, natural de Cretas (Campeón de España de Maratón en 1963); Luis García “Paganini”, de Lérida, natural de Manzanares (Ciudad Real), campeón de España de cross en 1956 y subcampeón en 1957, 1958 y 1959); José Molins, de Sabadell (campeón de España de 5.000 y 10.000 m. y varios récords nacionales), y Francisco Aritmendi, de Guadalajara (vencedor del Cross de las Naciones en 1964, oficioso campeonato del mundo).

En los años sesenta el ruedo de la Plaza de Toros se convirtió en una pista atlética con sabor tradicional. Los pollos y ramos de albahaca colgaban de una alabarda situada en el ruedo. Numerosísimo público llenaba las gradas y las autoridades siempre presidiendo el festejo. Antes del inicio se echaba el pregón con las normas que debían observar los corredores.

Vicente Rebullida y la destacada atleta zaragozana Conchita Rodríguez vencerían en las categorías absolutas de 1966. Al año siguiente, en 1967, Vicente Rebullida volvió a obtener el triunfo en la carrera de las 40 vueltas; le siguieron Joaquín Galindo y Antonio Valls, que se repartieron los tres, dos y un pollo, respectivamente. En juveniles obtuvieron los pollos por el siguiente orden: Tomás Ballesteros, Miguel Galindo y José Sanz. La jornada deportiva continuó con las carreras infantiles, en las que participaron numerosos niños y niñas, carreras de entalegados, tiro de cuerda, etcétera.

En 1969 el palentino Mariano Haro acapararía todo el protagonismo, a pesar de la presencia de otros destacados corredores, como el olímpico José Molins, de Sabadell; José Pro “Heras”, también de Sabadell, y los corredores alcañizanos Luis Lahoz y Andrés Joven, o Miguel Ángel Panivino, de Mediana de Aragón.

Las carreras de 1971 tuvieron como rivales a alcañizanos y calandinos. Luis Lahoz Betés, de Alcañiz se proclamó vencedor de la carrera de 50 vueltas al ruedo y los calandinos Esteban Milián y Juan Mompel le siguieron en línea de meta. En la segunda carrera, de 25 vueltas, vencieron tres atletas de Alcañiz, Maldonado Moya, Lahoz Betés y Boné Pueyo. En juveniles, en categoría masculina, ganó Miguel Jordán y en la femenina se impuso la madrileña Dolores Chao, por delante de Josefina López y Conchita Pérez. En las pruebas infantiles participaron casi un centenar de niños y niñas.

Durante varios años participaron en las carreras los mejores corredores comarcales y veraneantes. En 1974 vencieron los hermanos José María y Jesús Maldonado, de Alcañiz, y en tercer lugar llegó Martín Jubierre, de Calanda. En las otras categorías el triunfo correspondió a Ismael Esteban, de Alcañiz, y María Pilar Gracia, de Madrid. Todos ellos recibieron pollos criados en los mejores corrales de la villa.


Los catalanes, protagonistas de final de siglo

En los años setenta se perdieron muchas carreras pedestres en Aragón debido a la rivalidad entre aragoneses y catalanes, y a un cambio generacional. Calanda mantuvo su prueba con la participación de corredores de la comarca. En los setenta surgieron nuevos atletas y se recuperaron algunas carreras. En pocos días se acumulaban varias competiciones, que a veces coincidían. Algunas se celebran en fecha fija, como la de Calanda. El mismo día, por la mañana, se disputa otra carrera en Paüls (Tarragona); ambas son atractivas y forman parte de la ruta y del calendario de los corredores más destacados.

En los años ochenta obtuvieron triunfos en las carreras atletas como Emilio Guzmán, de Tardienta; José Antonio Adell y José Pallarés, de Binéfar; los zaragozanos Rafael Bejarano, Alfonso Cebolla, Celedonio García o Antonio Navarro; Amado Hernández, de La Yunta (Guadalajara), afincado en Barcelona, o Fernando Díaz, de Barcelona, que vencería en 1989, 1990 y 1991.

En la última década fueron llegando corredores de más nivel, incluso kenianos, acompañados de su representante, y los primeros atletas marroquíes. El leridano Juan Ramón Muñoz vencería en 1992, 1993 y 1996 (este año junto con Mónica Saludas en la categoría femenina); En 1994 Rafael Illán y Pilar Ginés, premio compartido con Ana Mª Pardos por la llegada igualada; Benito Ojeda en 1995; el keniano Julius Ruto y la montisonense Mónica Saludas en 1997; en 1998, Chepen Stiwart y Marasmani Bauwelle, y en 1999, José Ríos, de Barcelona, y Mónica Saludas, de Monzón.

Durante esta década también participaron grandes atletas que no consiguieron vencer en Calanda, como el montisonense Eliseo Martín, considerado el mejor atleta de la historia en Aragón, los zaragozanos Luis Javier Alonso, Juan María Artola, Ricardo Martí o Miguel Casado; el turolense Pablo Martínez; José Antonio De la Fuente, de Binéfar; Sergio Ruiz, de Valencia; los catalanes Iván Hompaneda, Juan Beascoechea o Joan Viudes, y el marroquí Omar Errachidi, entre otros. En mujeres destacaron María José Martín, Elisabeta Bosch o Marina Prat, entre otras.


Los atletas marroquíes, dominadores del siglo XXI

En el 2000 ya inscribe su nombre entre los vencedores de las carreras de Calanda el primer atleta marroquí que llegó a Aragón y se afincaría en Zaragoza, Rachid Damoun. En mujeres volvería a vencer Mónica Saludas, de Monzón. En 2001 el triunfo correspondió al zaragozano Javier Ferrando Triviño y a Mónica Saludas. En 2002 vencieron los leridanos Juan Ramón Muñoz y Laura Rosell. En 2003 también serían leridanos, Juan Luis Pérez y Laura Rosell. En 2004 y 2005 compartirían victoria el marroquí, afincado en Calatayud, Redouan Benarafa, y Carmen Félix, destacada atleta de Albalate del Arzobispo, que también vencería en 2006. Este año obtendría su primer triunfo el marroquí, afincado en Lérida, Abdelgani Elhassany, que repetiría en 2007 y 2008. En mujeres, la zaragozana Noelia Bernad venció en 2007 y 2010, y la marroquí Laila Daoud en 2008 y 2009. Hicham El Amrani logra la victoria en 2009 y 2010.

La segunda década de este siglo tiene un nombre propio, el del marroquí afincado en Calatayud Said Ait Addi, que gana en 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2019. En 2018 venció el marroquí, afincado en Francia, Mohamed Moustaoui (posee un impresionante historial deportivo: olímpico en 2008 y 2012 en 1500 m.; 4º en el campeonato del mundo de 1500 m. en 2008…). En mujeres, en 2011 se impone la zaragozana Lina Díaz; en 2012, Laura Villén, de Andorra; en 2013, Zhor Beyazid; en 2014 Aicha Bani; la zaragozana Isabel Linares obtiene el triunfo en 2015, 2016 y 2019; la turolense Érika Torner gana en 2017; Faiza Bachar, en 2018 y la catalana Rebeca Suarez en 2022. Este año inscribió su nombre como vencedor el atleta que más segundos puestos había obtenido hasta la fecha, el marroquí, actualmente afincado en Francia, Abdelhak Sabhi. La carrera se recuperaba tras dos años de pandemia por la Covid 19.

El mundialista y olímpico Mohamed Moustaoui y Faiza Bachar, bailando la !jota de los pollos"

La lista de corredores de estas dos últimas décadas sería interminable, entre los más destacados, además de los ya citados, podemos añadir a los marroquíes Chafia Abdelila, El Houssine Essemaali, Samir Ait Bouyckamane, Mohamed Sedrani, Mohamed Ait Ben Aissa, Jaouad Bouchamane, Mustapha Elkhouyaali, Abdelaziz Merzougui (nacionalizado español y olímpico), Azziz El Jihaoui, Mostapha Benlismane, Mustapha Sabhi, Mohamed Farih, Abderrahim El Jaafari, Abdelhakim Hamid, Hamza Amon, Hassan El Hatimi, Mourad El Bannouri, Mustafa Chaikaoui, Yassine Abatourab, Cherkaoui Ed Douame, afincado en Calanda, o el argelino Noureddine Neggazi, afincado en Lérida. Los catalanes José Manuel Granadero, Víctor Martínez, Sergi Ariaca o Albert Costa. Aragoneses, José Antonio Casajús, David Gracia, Carlos López, Daniel Berdejo, Juan Carlos Velasco, Antonio Martín, Daniel Fuentes o Carlos Zárate. El segoviano Juan Antonio Verdugo; el alcañizano Alberto Sábado; Raúl Carreras, de Alcorisa, o los calandinos Pablo Esteban, Ferrán Fernández, Javier Gascón, Jaime Jubierre, Carlos Conesa, Rafa Ródenas y Raúl Magallón, entre otros muchos.

En mujeres no citadas habría que añadir a Pilar Román, de Valladolid; Marta Gómez; Martina Benito, Carol Pardo y Jackeline Gómez, de Barcelona; Laura Alias, Ana Lecha y Hajar Benhamir, de Zaragoza, Pilar Félez, de Andorra; Laura Clavería de Albalate del Arzobispo; Elvira Ponz y Sara Campos, de Alcañiz; María Sánchez, Alicia Conesa y Pilar Martínez, de Calanda, entre otras muchas participantes.

Camino del Tiro al Bolo. Siempre en la memoria

En 2011, la víspera de San Roque, día de las carreras pedestres, los nacidos en 1946 inauguraron un monolito en el lugar donde durante siglos se disputaron estas competiciones populares, para que el recuerdo y las tradiciones siempre permanezcan.

La inscripción que figura en el monolito dice lo siguiente:

“Que nadie toque a los corredores, ni ellos con ellos.

CAMINO DEL TIRO DEL BOLO

En este lugar durante al menos dos siglos se celebraron competiciones lúdico-deportivas en honor de San Roque (las fiestas de verano): Carreras pedestres, barra aragonesa, entalegados y cucañas.

Todos los calandinos mostraron aquí sus habilidades y los nacidos en el año 1946 quieren que sea recordado desde el 13 de agosto de 2011 hasta siempre”.


Las carreras del Pilar

No disponemos de información de las fiestas del Pilar del siglo XIX y durante el siglo solo se organizaron carreras con continuidad en la década de los años cuarenta. No obstante, hubo años, como en 1924 o 1926, y finales de la década de los años sesenta y comienzos de los setenta que también se programaron en la Plaza de Toros. Sin duda, la experiencia de las carreras del Pilar en el ruedo taurino influiría para que las de San Roque terminaran cambiando de escenario.

En 1924 se denomina “carrera de peones” y en 1926, “corrida pedestre”. Este año participaron afamados corredores, siendo el primero que llegó a la línea de meta Miguel Monfort, que fue premiado con 50 pesetas.

En 1944 se celebran varias carreras en la Plaza de Toros; primero, una Gran carrera pedestre a 100 vueltas (unos 12 km.) con premios de 500, 250 y 150 pesetas para los tres primeros clasificados, además de cuatro primas. Otra carrera Infantil y una tercer a de mujeres, con la obligación de dar dos vueltas al redondel de la Plaza con un cántaro lleno de agua a la cabeza. El premio era de 50 pesetas.

En 1946, la primera carreras es para corredores de la localidad; la segunda, para menores de 14 años y la tercera se denomina “Gran Carrera Pedestre Nacional, a 120 vueltas y premios de 1.250, 800, 500 y 350 pesetas, respectivamente, además de tres primas de 100 pesetas. De forma similar se repetirían durante varios años con incremento de los premios.

En 1951, después de la gran polémica surgida con la Federación Española de Atletismo por la carrera celebrada en las fiestas de San Roque de 1950, que descalifica a los corredores acusados de “profesionalismo”, la Federación Aragonesa de Atletismo se encarga de controlar la prueba, de nominada “Monumental Carrera Pedestre”, y se anuncia la presencia de “todas las primeras figuras nacionales de este deporte”; los premios consisten en trofeos.

Al año siguiente se vuelve a organizar la carrera en los mismos términos, pero sin tanta pompa. En 1953 ya desaparecen del programa de fiestas.

Nuevamente se recuperan en 1967 y en 1973 dejarían de programarse definitivamente para las fiestas del Pilar.


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26/1/24

Las carreras pedestres de Sariñena, un patrimonio inmaterial legado por nuestros antepasados (y III)

 

Fernando Otín y el alcalde Juan Escalzo con los participantes de la última edición  de la Carrera Pedestre Absoluta, celebrada en 2019

Las carreras pedestres de la última época

A mediados de los años setenta la carrera pedestre vuelve a sufrir una nueva crisis, paralizándose durante varios años. En 1981 se recupera y se enumera. En el 2020 se cumplía la XL edición de la “última época”. Estaba previsto por el “alma máter” de la prueba, Fernando Otín, que ese año se celebrase una carrera especial, coincidiría con la “XL Carrera de la Solidaridad”, prueba que surgió de las “carreras pedestres” por iniciativa de los propios corredores y en la que todo el presupuesto va destinado a una causa solidaria. Sin embargo, la pandemia de Covid 19 y la posterior jubilación de Fernando Otín han desbaratado todo, hasta la carrera, una prueba centenaria, una joya del deporte tradicional que debería mantenerse.

En las treinta y nueve ediciones ininterrumpidas, desde 1981 hasta 2019, la prueba se ha disputado en varios escenarios; primero el campo de fútbol de “El Carmen”, luego en varios circuitos urbanos y en las dos últimas ediciones en el campo de fútbol del Peñas Sariñena.


En estos años han participado los mejores corredores aragoneses y catalanes. En 1997 llegan corredores africanos, de origen marroquí, que poco a poco irían desplazando a los catalanes y a muchos de los mejores atletas aragoneses.

Alberto Casas, vencedor de la Carrera Pedestre Local, recibe el pollo de manos de Francisco Villellas, presidente de la Asociación AGASOB. Sariñena, 2006. Foto: C. García 

La relación de corredores de las últimas décadas sería interminable. Han participado varios de los mejores atletas del mundo, como Eliseo Martín o Iván Hompanera. Los atletas más destacados desde 1981, entre otros, han sido los siguientes: Javier Cortés, José Luis Mareca, Manuel Hernández, Eduardo Artigas, Alfonso Cebolla, Luis Javier Alonso, Rafael Bejarano, Juan Mari Artola, Javier Ferrando, Javier Burillo, José Luis Rodríguez, Miguel Ángel Antón, Antonio Navarro, José Antonio López, Miguel Casado o Ricardo Martí, todos ellos de Zaragoza; Fernando Díaz, Juan Beascoechea, Joan Viudes, Iván Hompanera o Benito Ojeda (dos veces campeón de España de Maratón), de Barcelona; José Antonio Adell, José Pallarés (récord de Aragón de Maratón) y José Antonio De la Fuente, de Binéfar; Juan Ramón Planas, de Barbastro; Emilio Guzmán, de Tardienta (fue atleta internacional); Amado Hernández, de La Yunta (Guadalajara), Miguel Ángel Panivino, de Mediana de Aragón; Celedonio García y Carlos Burrial, de San Lorenzo del Flumen; Juan Ramón Muñoz y Juan Luis Pérez, de Lérida; Carlos Albertos, de Jaca; Javier Yerno, Eliseo Martín o Pablo Almunia, de Monzón; David Bendicho, de Tamarite de Litera; Eduardo Alcaina, de Sagunto, oriundo de Ojos Negros; Juan Pablo Martínez, de Teruel; Oscar Calero, de El Grado; Sergio Supervía, de Aínsa; José Antonio Casajús, de Mallén; Javier López, de Sabiñán; Víctor Navarro, de Calatayud; Marcos López, de Santa Eulalia de Gállego; Manuel Revuelto y Daniel Bermejo, de Utebo; Daniel Cremades, de Huesca; Juan Antonio Verdugo, de Segovia…

En 1997 llegan atletas de origen marroquí. Este año vencería Homar Errachidi. Algunos se van afincando en diferentes lugares: Rachid Damoun, en Zaragoza; Redouan Benarafa, en Calatayud; Chafia Abdelilah, en Monzón; Mustafa Elkouyali, en Lérida...

Aunque carecemos de datos completos, hay que destacar la participación femenina, especialmente de Montse Abelló, la gran pionera del pedestrismo en Aragón, que durante muchos años se mantuvo entre la élite del fondo nacional.

En esta última década del siglo XX la carrera pedestre se disputa en el campo de deportes “El Carmen”. A pesar de estar alejado del pueblo, las carreras atraen a numeroso público. Se organizan carreras por edades que finalizar con la prueba absoluta.

Carrera pedestre de Sariñea del 2016. Foto: C. García

El siglo XXI


Con el nuevo siglo, en el 2000, la carrera pedestre se traslada a un circuito urbano que comprende las calles La Paz y Joaquín Costa. En la ediciones celebradas en del siglo XXI el dominio ha sido casi absoluto por parte de corredores africanos, muchos afincados en lugares dispares de la geografía española y algunos residentes en otros países.

En 2017 el tercer clasificado fue Hassan El Hatimi (Córcega), que llegó a Sariñena con la aureola de campeón Promesa de Marruecos y de Francia en 5.000 m., o Mohamed Moustaoui, que en el 2017 hizo una gira por Aragón tras recuperarse de una lesión. Moustaoui ha sido atleta olímpico (2008 y 2012) en la prueba reina de los 1.500 m.; mundialista (cuarto en la final de Stuttgart 2006 (Alemania) en 1.500 m.; sexto en Corea del Sur (2011) y noveno en Moscú 2013). Mundialista en campo a través desde la categoría Junior. Ha ocupado puestos de honor en Campeonatos africanos, Juegos del Mediterráneo y Juegos de Solidaridad Islámica.

En la última edición de 2019 venció en Sariñena el corredor El Aoufi Soufiane, atleta de origen marroquí afincado en Italia, donde ha obtenido los títulos de campeón de 1.500 m y 10.000 m. de Lombardía.

Otros muchos afamados corredores han participado en la carrera pedestre de Sariñena. Algunos de los marroquíes más destacados han sido Abdelghani Elhassani, Yassine Abatourab, Elhoussine Essemaali, Hicham Lamalem, Mustapha Elkhouya-Ali, Abdel Aziz Merzougui (nacionalizado español y olímpico), Abdelhak Sabi, Jaouad Boulame, Lhoussaine Dhame, Abderrahim El Jaafari, Hicham El Amrani, Mouhssine Charkoui, Said Ait Addi, Mustapha Chaikhoui, Mourad El Bannouri, Mohamed Ait Ben Aisa, Mohamed Elkoodachi, Samir Ait Bouychamane, Mostapha Benlismane, Mohamed Fareh, Noureddine Neggazi, Mouhssine Charkaoui, Kamal El Majdoi, Said El Wardi, Hassan El Hatimi, Mohamed Moustaoui, Bouali Elhabib, Azziz El Hihaoui. Hicham El Amrani, Abdeslam El Ouahabi, Khalid El Amri, Walid Zbiba, El Aoufi Soufiane, entre otros.

Entre los aragoneses, José Antonio Casajús, Fernando Esperanza, Javier Yerno, Sergio Supervía, Daniel y David Cremades, José Pallarés, José María Pardos, Óscar Calero, Pablo Almunia, Paco Binaburo, Miguel Casado, José Miguel Allueva, Daniel Revuelto, Miguel Casado, Daniel Fuentes, Jesús Arroyo, Alfredo García, Pedro Esteras, Antonio Ríos, Carlos López, César Larrosa, Javier Aranda, Carlos Mayo (campeón de Europa de 10.000 m. Sub-23), Ayoub El Yamani, Eduardo Menacho, Carlos Vázquez, Fernando Colomer, Javier Castells, Alberto Susín, Sergio Cortés, Denis Lorda… Marc Martínez, de Tarrasa, etcétera.

En la carrera Absoluta Local Masculina no tenemos datos hasta final de siglo pasado; en estos años Santiago Jaime Latre se significa como el mejor corredor de Sariñena (vence en 1998 y 1995 y quizá en años anteriores). Con el nuevo siglo Alberto Casas Méliz se hace dueño de la categoría durante la primera década (vence en 2001, 2002, 2003, 2004, 2006 y 2007). En 2005 recupera el cetro Santiago Jaime Latre. Jonatan Utrilla López vence en 2009. Diego Ibáñez en 2010 y 2011.

En la segunda década dos atletas acumulan todos los triunfos, David Ezquerra (2012, 2016, 2018 y 2019) y Juan Pablo Llamas (2013, 2014, 2015 y 2017).

Isabel Carreras y Pilar Román 2007. Foto C. García

Con el nuevo siglo se implanta la categoría femenina y cada año aumenta la participación en las categorías locales absolutas.

Entre las féminas podemos destacar a Laura Rosell y Yolanda Cebrián, de Lérida; Pilar Román, de Valladolid; Marisa Casanueva, de Manresa; Raquel Llamas, de Álava; Marta Lasheras y Angélica Damoc, de Monzón. Las zaragozanas Marina Cubero, Miriam Cativiela, Ani Buero o Isabel Linares. Jackeline Gómez, de Villafranca del Penedés; las africanas Laila Daoud, Saadia El Kourchi, Isma Negassi, Zhor Beleyazid, Imane Bauhali o Hajar Azziou. Y las locales Isabel Carreras, Mireia Palacio o Eva Rodríguez, entre otras.

Desde 1876 hasta la actualidad hemos podido documentar 94 ediciones y otras 28 ediciones con probabilidad de su celebración. Con los datos actuales, la carrera pedestre de Sariñena se puede incluir entre las cinco pruebas con más ediciones documentadas en España y forma parte del reducido cenáculo de las carreras centenarias que se celebran en el mundo.

Quio Revista de Sariñena y Los Monegros, Nº 210 Sept.-Oct. 2023


VENCEDORES DE LA CARRERA PEDESTRE DE SARIÑENA

1925.- 1. Dionisio Carreras, de Codo, 2. Antonio Gracia, de Salillas, y 3. Flora, de Huesca.

1928.-1. Salvador Tapias, de Barcelona, 2. Dionisio Carreras, de Codo, y 3. Bautista Peralta, de Sariñena.

1929.- 1. Salvador Tapias, de Barcelona, 2. Bautista Peralta, de Sariñena, y 3. Dionisio Carreras, de Codo.

1931.- 1. Victoriano-Alejandro Pérez, de La Cartuja Baja.

1933.- 1. Antonio Gracia, de Salillas, 2. De Cataluña, 3. Bautista Peralta, de Sariñena.

1934.- 1. Alejandro Pérez, de La Cartuja Baja, 2. Mariano Doñate, de Zaragoza, y 3. Julián Salillas, de Lanaja.

1961.- 1. Tomás Barris, de Barcelona, 2. Antonio Amorós, de Caudete, y 3. José Molins, de Sabadell.

 

1981.- 1. Javier Cortés, de Zaragoza, 2. José Luis Mareca, de Zaragoza, y 3. Fernando Díaz, de Barcelona.

1982.- 1. Amado Hernández, de La Yunta, 2. Fernando Díaz, de Barcelona, y 3. Javier Cortés, de Zaragoza.

1983.- 1. Javier Cortés, de Zaragoza, 2. Manuel Hernández, de Zaragoza, y 3. José Antonio Adell, de Binéfar.

1984.- 1. Fernando Díaz, de Barcelona, 2. Amado Hernández, de La Yunta, y 3. Javier Cortés, de Zaragoza.

1985.- 1. Manuel Hernández, de Zaragoza, 2. Amado Hernández, de La Yunta, y 3. Fernando Díaz, de Barcelona.

1986.- 1. Amado Hernández, de La Yunta, 2. Fernando Díaz, de Barcelona, y 3. Juan Ramón Muñoz, de Lérida.

1987.- 1. Amado Hernández y Fernando Díaz, ex aequo, 2º Celedonio García, y 3. Luis Javier Alonso, de Zaragoza.

1988.- 1. Fernando Díaz, de Barcelona. 2. Juan Ramón Muñoz, de Lérida, y 3. Javier Cortés, de Zaragoza.

1989.- 1. Fernando Díaz, de Barcelona. 2. Juan Ramón Muñoz, de Lérida, y 3. Javier Cortés, de Zaragoza.

1990.- 1. Juan Ramón Muñoz, de Lérida, 2. Luis Javier Alonso, de Zaragoza, y 3. José Antonio López, de Zaragoza.

1991.- 1.- Juan Ramón Muñoz, de Lérida, 2. Fernando Díaz, de Barcelona, y 3. Luis Javier Alonso, de Zaragoza.

1992.- 1.Fernando Díaz, de Barcelona, 2. Juan Beascoechea, de Barcelona, y 3. Luis Javier Alonso, de Zaragoza.

1993.- 1. Iván Hompanera, de Barcelona, 2. Juan Ramón Muñoz, de Lérida, y 3. José Luis Rodríguez, de Zaragoza.

1994.- 1. Rafael Illán, de Barcelona, 2. Luis Javier Alonso, de Zaragoza, y 3. José Luis Rodríguez, de Zaragoza.

1995.- 1. Eduardo Alcaina, de Ojos Negros, 2. Juan Pablo Martínez, de Teruel, y 3. Juan Ramón Muñoz, de Lérida.

1996.-1.  Eliseo Martín, de Monzón, 2. Juan Pablo Martínez, de Teruel, y 3.Joan Viudes, de Barcelona.

1997.- 1. Omar Errachidi, de Marruecos, 2. Eliseo Martín, de Monzón, y 3, Redouan Benarafa, de Marruecos.

1998.- 1. Benito Ojeda, de Barcelona, 2. Redouan Benarafa, de Marruecos, y 3. Omar Errachidi, de Marruecos.

1999.- 1. Rachid Damoun, de Marruecos, 2. Omar Errachidi, de Marruecos, y 3. José Antonio Casajús, de Mallén.

2000.- 1. Benito Ojeda, de Barcelona, Rachid Damoun, y 3. Redouan Benarafa

2001.- 1. Benito Ojeda, de Barcelona, 2 Rachid Damoun, y 3. Juan Ramón Muñoz, de Lérida.

2002.- 1. Redoran Benarafa, de Marruecos, 2. Juan Ramón Muñoz, de Lérida, y 3. Omar Madhi, de Marruecos.

1. Laura Rosell, de Lérida y Pilar Román, de Valladolid.

2003.- 1. Omar Madih, de Marruecos, 2. Juan Luis Pérez, de Lérida, y 3. José Antonio Casajús, de Mallén.

1. Laura Rosell, de Lérida, 2. Pilar Román, de Valladolid, y 3. Ex aequo Paula Tierz y Miriam Aznar

2004.- 1. Juan Ramón Muñoz, de Lérida.

2005.- 1. Abdelgani Elhassany, 2. José Antonio Casajús, de Mallén, y 3 Redouan Benarafa.

1. Pilar Román Maudo, de Valladolid

2006.- 1. Abdelgani Elhassany, 2. José Antonio Casajús, de Mallén, y 3 Redouan Benarafa.

1. Marisa Casanueva, de Manresa, y 2. Laura Rosell, de Lérida.

2007.- 1. Yassine Abatourab, 2. Elhoussine Essemaali, y 3. Abdelgani Elhassany.

1. Pilar Román Maudo, de Valladolid, 2. Isabel Carreras Conte, de Sariñena, y 3 Mireia Palacio, de Sariñena.

2008.- 1. Abdelhak Sabhi, 2. Abdelghani Elhassany, y 3. José Miguel Allueva, de Zaragoza.

1. Raquel Llamas, de Álava, y 2. Pilar Román Maudo, de Valladolid.

2009.- 1. Hicham El Amrani, 2. Abdelhak Sabhi, y 3. Yassine Abatourab.

1. Laila Daoud, y 2. Laura Rosell, de Lérida.

2010.- 1. Abderrahim El Jaafari, 2. Hicham El Amrani, y 3. Mouhssine Charkoui.

1. Laila Daoud ,  2. Saadia El Kourchi y 3. Isma Negassi.

2011.- 1. Said Ait Addi, 2. Abderrahim El Jaafari, y 3. Mouhssine Charkoui.

1. Isma Negassi, y 2. Saadia El Kourchi.

2012.- 1. Said Ait Addi, 2. Abdelhak Sabhi, y 3. Mouhssine Charkoui.

1. Laura Rosell.

2013.- 1. Said Ait Addi, 2. Mustapha Chaikhoui, y 3. Abderrahim El Jaafari.

1. Zhor Beleyazid, 2 Marina Cubero, y 3 Miriam Cativiela.

2014.- 1. Said Ait Addi, 2. Abderrahim El Jaafari, y 3. Mourad El Bannouri.

1. Laura Rosell, de Lérida y 2 Eva Rodríguez, de Sariñena.

2015.- 1. Abdelhak Sabhi, 2.Abderrahim El Jaafari, y 3. Mostapha Benlismane.

1. Sandra Pérez, de Zaragoza,  2. Carol Pardo, de Barcelona, y 3. María Victoria López, de Sariñena.

2016.- 1. Abderrahim El Jaafari, 2. Abdelhak Sabhi, y 3. Mohamed Fareh.

1. Ani Buero, de Zaragoza,  y 2. Judith, de Sariñena.

2017.- 1. Said Ait Addi, 2.Abderrahim El Jaafari, y 3. Hassan El Hatimi

1. Ani Buero, de Zaragoza,  y 2. Marta Lasheras, de Monzón.

2018.- 1. Abdelhak Sabhi, 2. Mohamed Moustaoui, y 3. Abderrahim El Jaafari.

1. Yolanda Cebrián, de Lérida. 2. Laura Rosell, de Lérida,  y 3. Angélica Damoc, de Monzón.

2019.- 1. El Aoufi Soufiane, 2. Abderrahim El Jaafari, y 3. Hicham El Amrani.

1. Imane Bauhali, 2 Hajar Azziou, y 3 Laura Rosell, de Lérida (carrera larga)

1. Isabel Linares, de Zaragoza, 2. Jackeline Gómez, Villafranca del Penedés, 3. Yolanda Cebrián, de Lérida.

 

David Ezquerra y Juan Pablo Llanas disputando una prima.  Sariñena 2018. Foto C. García 

CARRERA LOCAL


1998.- 1. Santiago Jaime Latre.

1999.- 1. Santiago Jaime Latre, 2. José Manuel Giral y 3. Javier Laín.

2001.- 1. Alberto Casas.

2002.- 1. Alberto Casas.

2003.- 1. Alberto Casas.

2004.- 1. Alberto Casas.

2005.- 1. Santiago Jaime Latre, 2. Alberto Casas Méliz, y 3. Rafael Salamero.

2006.- 1. Alberto Casas, 2. Rafael Salamero y 3. Driss El Daaoui

2007.- 1. Alberto Casas. 2. Santiago Jaime Latre y 3. Antonio Laún.

2008.- 1. Diego Ibáñez, y. 2. Ángel Puente.

2009.- 1. Jonatan Utrilla López, 2. Diego Ibáñez., y 3. Miguel Ángel Méliz.

2010.- 1 Diego Ibáñez y 2 Miguel Ángel Méliz.

2011.- 1. Diego Ibáñez, 2. Santiago Jaime Latre, y 3. Mihal Chindris

2012.- 1. David Ezquerra, 2. Juan Pablo Llamas, y 3. Ayoub Bensadik.

2013.- 1. Juan Pablo Llamas, 2. David Ezquerra, y 3. Mouad Jassid.

2014.- 1. Juan Pablo Llamas, 2. David Ezquerra, y 3. Diego Ibáñez.

2015.- 1. Juan Pablo Llamas. 2. David Ezquerra, y 3. Ayoub Benseddik.

2016.- 1. David Ezquerra, 2. Juan Pablo Llamas

2017.- 1. Juan Pablo Llamas. 2. David Ezquerra, y 3. César Anoro.
  • 1. Teresa Paraled, y 2. Anabel Lacosta.
2018.- 1º David Ezquerra, 2. Juan Pablo Llamas, y 3. César Anoro.
  • 1. Teresa Paraled, y 2. Eva Martínez.
2019. 1. David Ezquerra, 2. César Anoro y 3. Alberto Casas.
  • 1. Rocío Pérez
Artículo publicado en "Quio. Revista de Sariñena y Los Monegros", Núm. 210. Septiembre-Octubre 2023.

23/1/24

Las carreras pedestres de Sariñena, un patrimonio inmaterial legado por nuestros antepasados (II)


 Alberto Casas y Santiago Jaime Latre en la carrera pedestre local del 2007. Foto C. García


Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ


Pasión por el pedestrismo


Durante estos años se vive una auténtica pasión por las carreras pedestres en Sariñena, la misma pasión que vemos en otras poblaciones de la comarca y limítrofes: Lanaja, Grañén, Lalueza, Poleñino, Farlete, Castelflorite, Valfarta, La Almolda, Tardienta, Almudévar, Huesca, Barbastro, Binéfar, San Mateo de Gallego, Nuez de Ebro... (En todas ellas obtendría puestos de honor el corredor de Sariñena, Bautista Peralta).

En 1928, Peralta se clasificó segundo, detrás de Dionisio Carreras, en la “III Vuelta a Zaragoza”, compitiendo con todos los mejores atletas aragoneses). La crónica que publica M. Torres Ballarín en La Voz de Aragón y en Heraldo de Aragón, de la carrera de Sariñena en 1931, es significativa: “La carrera pedestre ¡colosal! Eso sí que fue corrida. Figurense un equipo de once jóvenes corredores (entre ellos Bautista y Carreras) ansiosos de ganar, sin trampa, el premio y la categoría del primero... Y entre estos ‘lebreles’ el Victoriano Pérez, de La Cartuja Baja (Zaragoza), que lo ganó, y que si no tropieza será pronto ‘as’ y campeón de suprema categoría. Hay que ver lo que corre ¡y cómo corría esa ‘flecha’! Es cosa fantástica; en Lanaja lo verán el día de la fiesta. Nosotros no hemos visto aquí otra corrida semejante y de tanto interés, que todos ‘apretaron’ y no más se retiran dos”.

Victoriano Alejandro Pérez se convirtió en el mejor maratoniano español de la década. Venció en dos ocasiones en el Campeonato Nacional de Maratón (1933 y 1935), batio el récord nacional, pero fue destituido de una de esas victorias (1935), debido a la sanción a perpetuidad impuesta por la Federación Aragonesa de Atletismo, por participar en las carreras pedestres. Lamentablemente ese título todavía no ha sido restituido.

En el Campeonato de España de Maratón, celebrado en junio de 1933 en Barcelona, los tres primeros fueron aragoneses, aunque el tercer clasificado, Antonio Gracia, de Salillas, corría por la federación catalana. Venció Victoriano Pérez, seguido del corredor de Lanaja, Julián Salillas. El tercer clasificado, Antonio Gracia, vencería dos meses después en la carrera pedestre de Sariñena. Un catalán (según las crónicas) llegó en segunda posición y el gran Bautista Peralta ocupó la tercera plaza. También participó el simpático, popular e incombustible veterano “Sabatino”.

Victoriano-Alejandro Pérez volvió a triunfar en Sariñena en 1934, seguido del zaragozano Mariano Doñate, y el subcampeón de España de maratón del año anterior, Julián Salillas, de Lanaja, ocupaba el tercer puesto.

Bautista Peralta vencería en 1935 en la carrera pedestre de San Lorenzo, en Huesca, y otro monegrino, Valentín Rodellar, de Grañén, terminaba segundo. No tenemos datos sobre la carrera de Sariñena de este año. El Ayuntamiento permanecía silencioso sobre las próximas fiestas y Jume escribía lo siguiente a mediados de agosto en las páginas del Heraldo de Aragón: “¿Es que no se piensa organizar ningún festejo popular? ¿Saben nuestros ediles la importancia que da a las fiestas una Banda de música y una corrida pedestre, a la que tanta afición tienen los vecinos de esta villa, y la alegría que despiertan en los chiquillos y mayores los fuegos artificiales?”.

El primero de septiembre de 1935, Joaquín Paradel publica en las páginas del Heraldo de Aragón un amplio artículo sobre las fiestas y se pregunta: “¿Dónde están aquellas rondas que recorrían la población, alegrándolo todo, con sus guitarras, guitarros, bandurrias, panderetas, hierros y que cantaban a todas las mozas, guapas y feas? ¿Dónde están aquellos cuadros de danzantes, con sus típicos trajes, adornados con bandas de mil colores, cinto de seda, cascabeles y abundantes ramos de albahaca? ¿Dónde están aquellos mayorales y rabadanes de la danza, como el ‘Tambor’, el ‘Remoñón’, el ‘Francher’, el “Puértolas”, el “Cucala”, etc., que tanto entretenían y hacían reir con aquellos versos hechos a su manera y aquellos ’dichos’? Y, por último, ¿por qué no se hace aquella cabalgata de ronda, en la que el tercer día, los mozos recogían las propinas y regalos de las mozas, con un carro artísticamente adornado, las seis y más majas mulas del pueblo, con ricos aparejos y campanillas? ¿Dónde está esto, propio de Aragón? ¡Ah! Todo esto ha desaparecido por esas que ahora le llamamos cosas modernas football, rugbi, tennis, golf, tés danzants, bares, cabarets, etc., etc.”.

Con mucho sentir, el alcalde, don Manuel Gilaberte lamentaba la difícil situación del Ayuntamiento y recordaba que por segunda vez, desde tiempos inmemoriables (1899) no se organizaban actos oficiales.

El artículo de “recuerdos”, que Paraled titulaba “Los tiempos cambian; y las fiestas también”, parecía un presagio de la ruptura con muchas tradiciones que supondría la fraticida guerra civil.

Quio Revista de Sariñena y Los Monegros, Núm. 209, Julio-Agosto 2023

La fractura de la Guerra Civil


Tras la guerra las fiestas ya no son las mismas. En las carreras se reducen los premios de años anteriores: 100, 50 y 25 pesetas en 1941. Algunos años no se organiza la carrera pedestre (1942 y 1945). En 1943 se celebra en el intermedio del partido de fútbol. En 1944 se anuncia en la prensa para atraer a la nueva generación de corredores que irían surgiendo en esta década. Para captar a estos nuevos corredores, en 1946 se eleva el premio a 300 pesetas para el primer clasificado. La prueba se disputa en circuito urbano con salida y llegada en la plaza de Alvarado. En 1947 se vuelva a llevar al Campo de Deportes.

En esta década surgen destacados corredores a nivel nacional, alguno de la comarca, como Alberto Murillo, de Leciñena; su gran rival sería Pedro Sierra, de La Puebla de Hijar, que extendería su vida deportiva hasta la siguiente década, con récord nacional de maratón, batido en sus dos participaciones en el campeonato de España. El internacional Pedro Sierra también disputaría emocionantes carreras con otros atletas catalanes en la década de los años cincuenta, especialmente con Luis García, de Lérida.

Entre los aragoneses destacan los incombustibles Francisco Binaburo, Anselmo Salvador o Enrique Pamplona, de Zaragoza; Tomás Ostáriz, del barrio zaragozano de Santa Isabel; Manuel Blasco, de Urrea de Gaén, o Antonio Lupón, de Bujaraloz. En esta época también participa en las carreras el local José Novellón Maestro, que incluso se desplaza a las carreras de Lanaja o Lalueza.

Anuncio de la las fiestas de Sariñenas en 1946 

Al final de la década de los años cincuenta los atletas foráneos, especialmente catalanes, imponen su ley. Son de nivel internacional y contra ellos los aragoneses poco tienen que hacer. En alguna ocasión surgen pequeños altercados. Significativa es la crónica de la carrera pedestre de 1961 publicada en el diario Nueva España: “La carrera pedestre tuvo éxito completo, tomando en ella parte las primeras figuras en esta deporte, resultando vencedores los siguiemes atletas: primero, Tomas Barris; segundo. Antonio Amoros; tercero, José Molins; cuarto, Francisco Aritmendi; quinto, Fernando Avión; sexto, Pueyo. ¡Fueron eliminados dos corredores por su mal comportamiento en el momento de iniciarse la competición. La señorita Blanca Calvo Alvarez, entregó al vencedor un hermoso ramo de fiores”.

Tomás Barris Ballestín, de Barcelona, estaba considerado como el mejor atleta de fondo y medio fondo español y de los mejores de Europa. Antonio Amorós nació en Caudete (Albacete), aunque pasó su vida deportiva en Barcelona. Fue plusmarquista español de 3.000, 5.000 y 10.000 m. cuatro veces campeón de España de 5.000 m. y 10.000 m. y seis veces campeón de España de cross. José Molíns Montes, de Sabadell, había sido olímpico en Roma 1960, campeón de España de 10.000 m. (en dos ocasiones), de 5.000 m. y récord nacional de 3.000 y 5.000 m. Francisco Aritmendi, de Guadalajara, sería el primer español que ganaría el Cross de las Naciones en 1964, considerado el campeonato del mundo de esta especialidad. Fue olímpico, campeón de España de 10.000 m y ganó en dos ocasiones el campeonato de España de cross. Y Fernando Avión, de Castejón de Monegros, destacado corredor aragonés. Pueyo, probablemente fuera José Pueyo “El Roso”, de Alfajarín.

En los años sesenta y setenta se mantienen las rivalidades entre catalanes y aragoneses. Son los años de los catalanes José Molins, José Pro, José Faro, y de los aragoneses Andrés Gimeno, Pedro Ferrando, de Alcañiz, Fernando Avión, de Castejón de Monegros, Joaquín Mareca, Miguel Ángel Panivino…

La Federación Aragonesa de Atletismo trata de controlar estas carreras. El ambiente entre aragoneses y catalanes tampoco es demasiado amistoso y cuando dejan de venir los mejores surge un vacío de corredores. En 1965, según el programa de fiestas, en la carrera, que se sigue celebrando en el campo de deportes “El Carmen” solo “tomarán parte deportistas de Sariñena y su comarca”. Hasta el año anterior, siempre se repetía la coletilla: “tomarán parte las primeras figuras del atletismo”.

En 1965 la carrera no aparece en el programa de fiestas. Al año siguiente, en 1966, se sustituye por una competición de Atletismo organizada por el Real Zaragoza. Participan, entre otros, los siguientes atletas: Manuel Buitrón (peso), Luis María Garriga (altura) olímpico de Tokio, Manuel Vela (disco) y Joaquín Mareca (5.000 m.).

En 1967 la carrera se “camufla” entre otros deportes, baloncesto femenino y judo. Y al año siguiente, tras la breve crisis de tres años, vuelve a retomar su antiguo espíritu y en los programas se anuncia como “Gran carrera pedestre, en la que se disputarán valiosos premios”.

Artículo publicado en "Quio. Revista de Sariñena y Los Monegros", Núm. 209. Julio-Agosto 2023.