17/3/17

Otro corredor maellano que nos deja, Fernando Barberán Riol

Nacido en 1930 en Maella (Zaragoza), recibió sepultura el pasado 3 de marzo

Celedonio García, Marcelino Monreal, Daniel Bondía, Francisco Albesa "Panixera" y Fernando Barberán en la carrera pedestre del 10 de agosto de 2007. Foto: Archivo Daniel Bondía

Fernando Barberán Riol, mitico corredor de las tradicionales “corridas de pollos” o “corregudes de galls” de Maella durante los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado, falleció a comienzos de este mes.

Daniel Bondía nos informa del triste acontecimiento. Fernando vivía desde hace un tiempo en la vecina localidad de Nonaspe con su hija. Nació en Maella en 1930.

Por tercera vez en los últimos tres años Daniel nos envía una foto que conservamos con mucho cariño por estar acompañados de tres de los grandes corredores nacidos en la hermosa villa “de popular leyenda”.

"Homenaje als corredors de galls", acompañados de los gaiteros de la A.G.A. Maella 1993. Agachado Marcelino Monreal. Foto Daniel Bondía

Fernando formó parte de una generación de corredores que mantuvieron viva la antigua tradición de la “carrera pedestre”, “corrida de pollos” o “correguda de galls” y en la que también se incluyen corredores como Marcelino Monreal, que falleció el pasado mes de septiembre (El corredor maellano Marcelino Monreal nos ha dejado); Francisco Albesa “Panisera”, que también nos abandonó a comienzos de 2013 (Manuel Albesa "Panixera", de Maella, ha fallecido), y otros como Pío Capacés "Pío", Fernando Viver, Joaquín Pallás, Antonio Celma “Celma”, Serapio Vallespí “Serapio” o Mariano Liarte “Ferro”.

Folleto elaborado por José Antonio Adell y Celedonio García recogiendo la historia de las

En 1993, con gran acierto, el Ayuntamiento rindió un merecido homenaje “ALS CORREDORS DE GALLS”. Allí estaban los ya citados y algunos más, acompañados de una docena de gaiteros de la AGA, que tocaron entre otras la típica melodía de "corregudes de galls" de Maella, conocida como "La Balbina",  interpretada en otros tiempos por el "Tío Severo". Con José Antonio Adell tuvimos la oportunidad de compartir con los homenajeados recuerdos de nuestro deporte impartiendo una charla y elaborando un folleto sobre las carreras de Maella (Las corridas de pollos o corregudes de galls de Maella).

Fernando Barberán y Marcelino Monreal con una nueva generación de corredores. Maella 2010. Foto: Daniel Bondía

Fernando Barberán Riol siempre formará parte de la historia popular y de las tradiciones de Maella.
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16/3/17

En la carrera pedestre y del “hombre contra caballo” de Lanaja echaremos de menos a Armando Borraz, el alcalde de la villa


El pasado 9 de marzo nos abandonó Armando Borraz, el alcalde de Lanaja

Armando Borraz da la salida de la carrera "Hombre contra caballo" 2016 en Lanaja. Foto: Elena García

 Cada año veíamos a Armando Borraz en las fiestas de San Mateo de Lanaja durante la disputa de las carreras pedestre y en la que enfrenta al hombre y al caballo. Siempre con semblante sonriente y con gran amabilidad acudía a la llamada por megafonía para que acudiera a dar la salida de ambas pruebas, como máxima autoridad municipal.

Participantes de la carrera pedestre junto a Armando Borraz, que les desea suerte antes del inicio de la prueba. Foto: Celedonio García

Inicio de la carrera "hombre contra caballo" 2016 de Lanaja. Foto: Celedonio García

 Armando salía entre el público, abandonando la compañía de vecinos y amigos, con quienes mantenía entretenida tertulia, para cumplir con su cometido. Brevemente, deseaba suerte a los participantes y daba la señal de partida, cediendo el protagonismo a los corredores y, posteriormente, a las mairalesas, que son las encargadas de entregar los premios a los primeros clasificados.

Armando Borraz atiende a la reportera de Aragón Televisión tras la carrera "hombre contra caballo" 2016 con triunfo del equino. Foto: Elena García

En las próximas carreras, tanto en la pedestre como en la peculiar del “hombre contra caballo”, echaremos en falta a Armando y nos acordaremos de él, del mismo modo que le recordarán los vecinos de Lanaja y las numerosas personas que han percibido el entusiasmo que vertía en la múltiples actividades de servicio a los demás en las que se ha implicado.

Mairalesas de Lanaja junto con su alcalde, Armando Borraz, y los participantes de la peculiar carrera  "hombre contra caballo" de Lanaja. Foto: Celedonio García

¡Hasta siempre, Armando!
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4/3/17

Deporte y naturaleza. XI Carrera del Ebro 2017 (Zaragoza)



El campo estepario de San Gregorio y la ribera del Ebro acogió el pasado domingo 26 de febrero la undécima edición de la Carrera del Ebro, una prueba deportiva y popular que combina el deporte con la naturaleza.


Unesco Aragón Deporte y la futura Brigada “Aragón” I, organizaron la carrera con la participación de más de dos mil quinientos participantes en las tres pruebas programadas: el denominado TRAIL de 30 kilómetros; la POPULAR de 12 kilómetros y una ANDADA, sin carácter competitivo, que realiza el mismo recorrido de los 12 kilómetros.



Los participantes en la carrera de 30 kilómetros se adentraron en el reseco Campo de Maniobras de San Gregorio por un recorrido de continuo toboganes.
















Los "andarines" y participantes de la prueba de 12 kilómetros transitaron por los aledaños de la valla que delimita el Campo de Maniobras, tanto interior como exterior, con abundante vegetación esteparia de romeros, tomillos, aliagass...





El día primaveral convirtió la Carrera del Ebro en una auténtica fiesta deportiva por la naturaleza.




El tramo final recorre el escarpe del Ebro por caminos y barrancos hasta llegar a la y la ribera junto al Ebro.



Inevitable recuerdo y homenaje a Daniel de la Tova









Fotos: Celedonio García
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22/2/17

El tiro de barra en la comarca de Valdejalón (1)


"Jugando a la barra", obra de Manuel Ruiz Guerrero, siglo XIX

Celedonio García Rodríguez

La euritmia del tiro de barra

En la antigüedad los soldados griegos y romanos practicaban el lanzamiento de la barra como ejercicio gimnástico, del mismo modo que otras culturas. Marcelo Sanz Romo aún se adentraba en el origen de los tiempos: “Nuestro tiro de barra no es otra cosa que un ejercicio modificado, o una variedad de los lanzamientos de objetos-proyectiles de las luchas primitivas”.

Según Mariano de Cavia, el juego de la barra, “arquetipo de los deportes ibéricos”, era “puramente aragonés”. Además, sentenciaba: “No se describe. Se ejerce”. En un artículo publicado en el Heraldo de Madrid (15 de abril de 1894), Mariano de Cavia exaltaba este varonil juego propio de reyes, y, aunque no constara en las crónicas y anales de Zurita y de Blancas, tenía por cierto que “aquellos reyes de mi tierra, tan justos, fuertes, liberales y humanos, tan recios en la guerra como duchos en política, aprendían a tirar la barra antes que a manejar el cetro”.

Cavia trazaba un panegírico de “la barra” destacando la sobriedad y armonía del juego: “Por su clásica sencillez, por su serena elegancia, por el sano equilibrio de espíritu y cuerpo que demanda, parece un juego de los atletas helenos; y solo Píndaro, solo el cantor de los juegos olímpicos, podría celebrar con claridad y fuerza, sencillez y entusiasmo, ese ejercicio simplicísimo, donde el artista echa de ver, atento y embelesado, las más primitivas y candorosas, pero también las más naturales y robustas manifestaciones de la euritmia humana. Celtíbero puro, el juego de la barra es, en nuestras edades, puramente aragonés”.

Para Marcelo Sanz Romo en este juego “van unidas la fuerza física y la acción psíquica”. Según Sanz el tirador “comunica a la barra voluntad, pensamiento y vida” puesto que “no triunfa el que tira más lejos la barra, sino el que además, de lejos, la hace tocar en el suelo en ciertas condiciones”.

Marcelo Sanz Romo, que nació a mediados del siglo XIX en Olmeda de Cobeta, pequeño pueblo de la provincia de Guadalajara, y llegaría a ser una de las principales figuras en el ámbito de la Educación Física de la España de finales del siglo XIX y principios del XX, mostraba su emoción y sentimiento patrio cuando escribía sobre la barra. Sanz veía como los deportes foráneos se imponían en la mayor parte de la práctica deportiva de la juventud española en detrimento de nuestras propias costumbres, teniendo nuestro país modalidades deportivas con las mismas o incluso superiores ventajas higiénicas:

“Así como la jota es resumen y compendio de la música popular en España, del mismo modo en los juegos deportivos es el tiro de barra el que genuinamente representa, o representaba, nuestros deportes populares”.

Portada de la revista Ador dedicada a "Deportes y juegos tradicionales de Valdejalón"


La barra, juego popular

El juego de la barra lo practicaban los reyes, como Carlos IV, pero era más propio de las clases populares. Los campesinos utilizaban las barras procedentes de los arados romanos; los ganaderos jugaban con las barras que horadaban para instalar los “cletaus” (cercas o vallas para el ganado); los canteros usaban las palancas (barras y barrones) para mover y romper piedras…

Los canteros de Calatorao y Ricla eran especialistas tirando a la barra, tal como señala la copla:

En las canteras de Ricla
no hacen falta barrenos
los mozos tirando barra
levantan bloques enteros.

Los retos o desafíos se disputaban en las eras, donde se realizaban las faenas de la trilla; en las plazas de los pueblos, al salir de misa en los días festivos, o en cualquier romería o fiesta local.

El juego podía ser peligroso si no se tomaban las oportunas precauciones. En 1920, según narraba La Crónica de Aragón, se produjo un desgraciado accidente en Morata de Jalón: “Varios mozos de Morata de Jalón entretenían sus ocios, la tarde del día de Reyes, jugando a la barra en una explanada de las afueras. Al lanzarla Joaquín Vela Pérez, de 18 años, tuvo la desgracia de pasar por allí el niño Félix Maestro Gracia, de 9 años, recibiendo en la cabeza un golpe mortal”. El golpe fracturó la base del cráneo del niño, quedando en un estado gravísimo.

En los retos y las apuestas, que surgían en las reuniones atléticas, los mozos conseguían marcas inverosímiles y proezas acrobáticas con el barrón. Manuel Bazán, campeón de tiro de barra, narraba a Mario Alegría una de estas gestas en una entrevista publicada en la revista Mundo Gráfico, en 1934. Los hechos tuvieron como escenario la localidad de Bardallur hacia 1922. En dicho pueblo, con mozos de temple y rudeza, clavó el barrón en una pared. Unos amigos le alentaron para que enviase la barra al balcón de la maestra, situado en medio de la plaza:

Bazán tomó el «barrón», dibujó ese medio círculo del que es centro el cuerpo y radio el brazo, que deja ver los músculos en todo su desarrollo, y realizó el esfuerzo. Su galantería le impidió dejar la barra en el balcón que se le pedía, pero su fortaleza, su dominio, hicieron más: el hierro lanzado cruzó por completo la plaza ante el asombro de sus amigos, de los vecinos del pueblo que presenciaron aquella proeza”.

Continuará: Tiradores de Valdejalón

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