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23/4/20

Alberto Portera, protagonista de la época dorada del atletismo universitario zaragozano


Campeonatos de España Universitarios. Valencia, 1948: Barrera, Portera, Alonso y Momerde

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 30, Noviembre-Diciembre de 1999

Celedonio García Rodríguez

El día 9 de octubre, en plenas fiestas del Pilar, Zaragoza homenajeó a uno de sus personajes ilustres, al neurólogo Alberto Portera Sánchez. Nacido en Caspe, en 1927, fue un destacado atleta en su juventud durante los años de estudiante en Zaragoza (1947-1951).

En 1947 vivió el ocaso y nacimiento de dos históricas pistas de atletismo, las de San Gregorio y las de la Academia General Militar, respectivamente. En las primeras se disputaron aquel año los “Campeonatos del S.E.U.” y en las nuevas de la Academia General Militar los “Campeonatos de Aragón de Atletismo”. El resultado de las pruebas no proporcionó buenas marcas porque los atletas no tenían pistas en donde poder entrenarse.

La Federación hizo una preselección de los posibles atletas que podrían acudir a los Campeonatos Nacionales; entre ellos se encontraba Alberto Portera, junto con Barrera, Bayo, Sanz, Lope, Murillo, Royo, Bielsa, Binaburo, Lozano, Marzo, Broto, Ucedo, Franco y Lázaro.

Desde este año hasta 1951, año en el que marchó a París a continuar sus estudios, siempre participó en los campeonatos nacionales del S.E.U. y de la Federación de Atletismo. Fueron unos años brillantes para el atletismo aragonés. Como se decía en una artículo publicado en la revista Atletismo Español de febrero de 1956, comentando la situación del atletismo aragonés, “En los años de 1948 a 1951 el atletismo aragonés estuvo en primera línea en el campo nacional. En cross, el equipo podía incluso luchar por el segundo o tercer lugar. En pista, si bien como conjunto no podía aspirarse a tanto, en individualidades contábamos para casi todas las finales. Los internacionales Portera, Aguilar y Sierra, junto con los Alonso, Castellón, Murillo, Barrera, Bayo, Bericat García y demás, formaron indiscutiblemente un gran equipo. Basta decir que en dichos años, si exceptuamos el disco y la jabalina, fueron batidos todos los récords regionales, algunos de ellos francamente buenos para nuestro medio.

En 1952, y como si se hubieran puesto de acuerdo, la casi totalidad de los atletas zaragozanos de pista, base del equipo aragonés, abandonan las zapatillas. Unos se van a cursar estudios al extranjero; otros a distintas regiones españolas, y los pocos que quedan aquí abandonan definitivamente. El crac es pues tremendo”.

En los “Campeonatos de España Universitarios” de 1948 Portera quedó segundo en pentatlón (2.236 puntos); Alonso-Lej venció en pértiga (3,15 m.) y en altura (1,74 m.), y se clasificó segundo en triple salto (12,90 m.); en relevos 4 x 100 fueron terceros; y por equipos Zaragoza ocupó el tercer puesto. Además, se batieron catorce récords, de ellos cinco absolutos de Aragón: Alonso-Lej el de 110 m. vallas (17” 2) y altura (1,74); relevos 4 x 100 (46” 3), y Terreros el de 400 m. vallas (1’ 02” 3). García en peso de neófitos (10,29 m.).

En 1948 también formó parte del equipo de Aragón que acudió al “Campeonato de España” celebrado en Avilés, en las pruebas de 100, 200 m., jabalina y longitud, junto con Murillo (5.000 y 10.000 m.), Binaburo (3.000 obs. y 10.000 m.), Sierra (1.500, 5.000 y 10.000), Lope (800 y 1.500 m.), Barrera (100 y 200 m.), Alonso (100 m.) Bayo II (peso y martillo) y Terreros (martillo, barra y peso). Moros y Barrachina, miembros de la Federación Aragonesa, fueron de acompañantes.

Alberto Portera también tuvo una destacada actuación en el “Campeonato de Aragón de Decatlón” de ese mismo año. Venció Fernando Alonso, batiendo el récord de Aragón, pero debido a irregularidades den la pista su marca no pasó a la tabla. Los tres primeros clasificados fueron: 1º Alonso, del Zaragoza (4.611 puntos); 2º Portera, del Zaragoza (4.255 puntos), y 3º Bayo II, de Helios (3.404 puntos). Al “Campeonato de España” iban las nueve mejores marcas de España. Se celebró en La Coruña y participaron Alonso y Portera.

En febrero de 1949 Alberto Portera fue el encargado de entregar una medalla a J.L. Barrachina, jefe de deportes de la Facultad de Medicina, como recompensa por su brillante labor, durante la fiesta en la que se repartían premios a los atletas plusmarquistas y campeones de las diferentes pruebas de pista de la temporada anterior. Durante el acto, presidido por don Eduardo de la Iglesia, don Jesús Valdés, antiguo “recordman”, entregó una copa a Alonso, campeón de Aragón, subcampeón de España y “recordman” de varias pruebas, por sus actuaciones en Avilés y La Coruña.

A finales de abril de 1949 las pistas de la Academia acogieron un verdadero acontecimiento deportivo: el “I Torneo entre la Academia General y el S.E.U.”. Por este motivo se suspendieron las clases el viernes 29 de abril y los atletas del Sindicato Español Universitario llevaron su guión deportivo hasta la Academia por relevos. En las competiciones de atletismo, en las que estuvo filmando el No-Do, se batieron dos récords de Aragón: en pértiga, Alonso, campeón de España Universitario, saltó 3 m., y Portera batió la plusmarca de 400 m. que conservaba Pardos desde 1942, realizó 53” 4/10, y también venció en longitud con un salto de 6,35 m.

Todas las actuaciones de los atletas universitarios de aquellos años eran brillantes, obteniendo destacados resultados y mejorando continuamente los récords aragoneses. En 1950 los universitarios del S.E.U. compitieron por primera vez allende de los Pirineos. En Pau vencieron al C.U.P. de Pau, Toulouse Université Club y al S. Paloise. Los atletas más distinguidos fueron: Barrera, que batió el récord de Aragón de 80 m. (9’ 3/10) y de 300 m. (37’ 8), Ángel García, que también logró un nuevo récord de Aragón en lanzamiento de peso (12,05 m.); y los integrantes del relevo corto, con Barrera, M. Del Peral, Alonso y Portera, que asimismo obtuvieron el cuarto récord (44’ 7), según destacaba el diario L´éclair des Pyrénées bajo el titular “Le S.E.U. de Saragosse lémporte à la réunion internationale d’ouverture d’athlétisme” (El S.E.U. de Zaragoza gana en la reunión internacional de apertura de atletismo).

Los universitarios de Zaragoza volvieron a tener una sensacional actuación en los “Torneos Nacionales de Atletismo del S.E.U.”, que se disputaron en Granada. Zaragoza, por equipos, ocupó la segunda posición, por detrás de Madrid y superando a Barcelona. El S.E.U. también se impuso en el “II Torneo entre el S.E.U. y la Academia”, como ya sucediera el año anterior.

En 1950 la Federación Aragonesa preseleccionó para el Campeonato de España a Rafael Martínez del Peral, José L. Velilla, Enrique Lope, José L. Terreros, Mariano Martín, Pedro Sierra, Alfonso Broto, Fernando Alonso-Lej, Alberto Portera, Juan Hereza, José L. Monterde, Rafael Bielsa y Francisco Binaburo.

En 1951 el eterno problema de las pistas obligó a los atletas Universitarios a disputar los Campeonatos de atletismo del S.E.U. en las pistas de Montañana, batiéndose los récords de Aragón de José Luis Bericat (38,215 en martillo) y Juan Hereza (2’05”5 en 800 m.). Otro universitario, Alberto Portera, se había trasladado a París para ampliar sus estudios de Medicina; allí siguió practicando su deporte favorito, consiguiendo el triunfo en los 100 m. (11” 38) de los Campeonatos Universitarios.

No obstante, Alberto Portera sí que formó parte del equipo de la Federación que participó en el Campeonato de España de Atletismo de 1951, celebrado en Barcelona. Las pistas catalanas, de mejor calidad que las existentes en Aragón, contribuyeron a que se batieran dos récords de Aragón: Alberto Portera mejoró el de 200 m., clasificándose en cuarto lugar, y Alfredo Castellón el de 400 m. vallas (58” 8/10), ocupando el sexto puesto.

También consiguió un buen resultado el equipo de 4 x 100, que, como Pedro Sierra en los 10.000 m. obtuvieron la medalla de bronce. Por Federaciones, Aragón ocupó el sexto lugar. Durante varios años Alberto Portera siguió conservando los récords de Aragón de 200 m., con 23” (29/07/51), y el de 400 m., con 51” 2/10 (1/09-51).

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20/4/20

Manuel Blasco Laborda, de Urrea de Gaén


Manuel Blasco Laborda homenajeado en Urrea de Gaén durante la Carrera pedestre de 2006 (Foto: C. García)

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

El 7 de diciembre de 1933 nacía, en la población turolense de Urrea de Gaén, Manuel Blasco Laborda. Como otros muchos jóvenes aragoneses se aficionó al atletismo participando en las tradicionales carreras pedestres que celebraban los pueblos de la comarca en las fiestas patronales.

Su llegada al atletismo federado, lo que en el argot popular se consideraba un salto cualitativo al “profesionalismo”, llegó después de que a los 18 años, en una de estas carreras organizada en Belchite, dejara atrás a corredores de la categoría de Tomás Ostáriz y Mariano Martín, destacados atletas del Arenas, y a otros no menos conocidos como Francisco Binaburo y Jacinto De Castro, del Zaragoza C.D.

La práctica del atletismo en aquella época era verdaderamente sacrificada. Manuel Blasco se levantaba a las cinco para soltar el ganado y cuidarlo durante toda la mañana. Después de comer y tras una pequeña siesta, echaba mano a la azada para preparar los cultivos de la huerta o recabar el panizo hasta las nueve de la noche.

Sus entrenamientos los realizaba a partir de las diez de la noche en el campo de fútbol, compensando la fatiga con su entusiasmo y afición. Sin embargo, con tanto trabajo difícilmente podía alcanzar el nivel atlético del corredor pedestre que más admiraba en su época, Antonio Amorós.

Manuel Blasco era un extraordinario corredor, aunque de final lento. Su táctica consistía en adelantarse a su rival y llegar distanciado; si llegaba al sprint el triunfo era para el otro.

En la primera prueba oficial de Atletismo en la que Blasco participó, el “Cross de Neófitos”, celebrado el 8 de noviembre de 1953, ya venció luciendo la camiseta del Zaragoza.

En la siguiente prueba, el “Cross de Otoño”, disputada conjuntamente con corredores de primera categoría, volvió a “plantar cara” a sus adversarios, aunque en esta ocasión se clasificó en segundo lugar, por detrás de Enrique Pamplona y por delante de José Romero, entre otros.

En el “I Trofeo Eduardo Baeza”, organizado por la Federación en homenaje al que fuera presidente durante casi una década (1939-1947) y en aquel momento presidente de la Federación de Fútbol, venció José Romero y Blasco acabó segundo, por delante de Enrique Pamplona, de Mariano Martín y de José Luis Pamplona.

Pero en la “XIII Copa de San Valero”, carrera organizada por el Arenas S.D., Blasco ya no dejó opciones a los anfitriones, venciendo a Martín, Royo, Romeo, Lana y Peralta.

Al finalizar la primera temporada en la que Manuel Blasco corría como atleta federado se proclamó campeón de Aragón de Cross, triunfo que volvería a conquistar en 1957.

El Campeonato se celebró en el Parque Primo de Rivera, con mucho público, pero con la participación de corredores pertenecientes únicamente al Arenas y al Zaragoza, los únicos clubes que mantenían el atletismo en la capital. El segundo clasificado fue Tomás Ostáriz, del Arenas, y el tercero Jacinto De Castro, del Zaragoza. Por equipos venció el Arenas S.D.

La temporada de 1954 Blasco la inició con nuevos triunfos, vistiendo la camiseta del Arenas.

En 1956 Blasco ocupó el decimosexto lugar en el XXXVIII Campeonato de España de Campo a través, celebrado en Lasarte. El vencedor fue el catalán Luis García y los demás aragoneses obtuvieron las siguientes posiciones: Pedro Sierra (10º y fue seleccionado para formar parte del equipo español en el Cross de las Naciones), Tomás Ostáriz (18º), Pamplona (25º), De Castro (34º), Lana (37º) y L. Martínez (49º). Por Federaciones, Aragón se clasificó en cuarto lugar.

Blasco brilló en otras muchas pruebas. En 1957 venció en la “Copa de Reyes”, en la “Copa de San Valero”, acabó sexto (cuarto español) en el “Cross Internacional de Guecho”, se proclamó campeón de Aragón de Cross y décimo en el Nacional de Santander.

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Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 36, Abril-Mayo-Junio-Julio de 2001

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19/4/20

Francisco Bayo, primer internacional aragonés en pista

Prueba de 100 m. en los Campeonato de Aragón de 1945. De izquierda a derecha: Barrera, Gómez y Bayo

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

Francisco Bayo López nació en 1927. Comenzó a practicar deporte a los 10 años, en el colegio de La Salle. A esta edad ya venció en la prueba de salto de altura con trampolín en un festival deportivo celebrado con motivo de la festividad del patrono del colegio, pero con la mala fortuna de caer de mala postura, fracturándose el brazo derecho.

Este accidente fortuito sería un presagio de lo que le sucedería cuando se encontraba en la cima de su carrera deportiva.

Como la gran mayoría de los jóvenes, jugó al fútbol con el equipo del colegio; también practicó ciclismo aficionado, natación, frontón, y baloncesto. Sin embargo su gran vocación fue la practica del atletismo, hasta su retirada forzosa a causa de una lesión en el pie izquierdo, producida durante la disputa del Campeonato Nacional Universitario.

En los Campeonatos Provinciales del Frente de Juventudes de 1943, con 16 años, venció en salto de altura con 1,61 m. Después, en los Nacionales, celebrados en el estadio de Monjuich de Barcelona, se clasificó en cuarto lugar.

Aquel mismo año, vistiendo la camiseta de Helios, se proclamó subcampeón de Aragón de altura.

En Campeonatos Provinciales del Frente de Juventudes de 1944 volvió a vencer en la prueba de salto de altura, con 1,65 m., marca con la que batió, como ya lo hiciera el año anterior, el récord provincial. Este año también venció en los 100 m. (nuevo récord provincial con 11” 8/10) y en el salto de longitud (5,98 m., a un centímetro del récord que poseía Eduardo Pardos).

En los Campeonatos de Aragón absolutos, con tan sólo 17 años, obtuvo el triunfo en estas tres pruebas y en relevos 4 x 100 con el equipo del Frente de Juventudes: altura (1,60 m.), longitud (6,09 m.) y 100 m. (11”6).

En los Campeonatos de España, disputados en Tolosa (Estadio de Berazubi), se clasificó séptimo en longitud con 6,06 m. Realizó dos saltos nulos de 6,40 y 6,50 m.; con este último se hubiera proclamado campeón de España. Bayo pesaba 74 kg. y medía 1,79 m.

En 1945 Francisco Bayo fue seleccionado en la prueba de salto de longitud para participar con el equipo español que se enfrentaría a Portugal en Lisboa. Era la primera vez que un atleta aragonés vestía la camiseta nacional una prueba de pista. Dionisio Carreras ya había sido internacional en la prueba de maratón de la Olimpiada de París de 1924. Después alcanzarían la internacionalidad Pedro Sierra (cross), Juan Antonio Piqueras (800 m.), etcétera.

La prensa portuguesa destacaba la magnífica constitución física de Bayo, y su desafortunada actuación con dos saltos nulos que debían rondar los 6,80 m. Bayo saltó 6,37 m.

En los II Juegos Universitarios Nacionales (1945) lo más destacado fue la nueva marca nacional que Francisco Bayo establecía en salto de longitud, alcanzando los 6,80 m. en una de las eliminatorias. Bayo se proclamaba campeón de España Universitario.

Tras proclamarse campeón y plusmarquista de España Universitario en salto de longitud, Bayo recordaba cómo fueron sus inicios en una entrevista que le hicieron conjuntamente con Hernández Coronado, considerado el “máximo valor español en técnica atlética”. A la pregunta de “¿por qué te especializaste en salto de longitud?”, respondía: “Recientemente, en el campeonato de España del Frente de Juventudes, logré pasar los seis metros, saltando con zapatos y con la boina en la mano. Tan sorpresa fue que ni siquiera pude participar en esta prueba, porque no me había inscrito en ella”.

Bayo poseía unas excelentes facultades para la prueba de salto de longitud, pero escasamente se había entrenado y carecía de la técnica necesaria, tal como explicaba Hernández Coronado: “Su estilo tiene muchas deficiencias, producto de una técnica rudimentaria”. Para que Bayo alcanzase sus nobles ambiciones de batir la plusmarca nacional absoluta, en posesión de Altafulla con 7,215 m., debía especializarse con una seria preparación, puesto que Bayo tenía facultades físicas.

En 1946 Bayo se proclamó campeón del Distrito Universitario en 100 m. (11’ 7) y en 200 m. (24’ 2), formando parte del equipo de Veterinaria. No participó en salto de longitud por la lesión sufrida en el encuentro internacional de Lisboa, reservándose para el nacional.



En los Campeonatos Nacionales Universitarios, celebrados en Madrid, Bayo venció en la eliminatoria y semifinal de 100 m. (11”3) y batió el récord de Aragón con el equipo de 4x100 m. Al saltar en longitud, infiltrado de novo-caina, se produjo, en el primer intento, fractura de periostio del astrágalo y cuboides, rotura de fibras y vasos con fuerte derrame, impidiéndole continuar la prueba y participar en la final de 100 m. Como consecuencia de esta lesión no pudo tomar parte en los Campeonatos de Aragón ni en el encuentro internacional de España-Portugal, para el que estaba preseleccionado. Esta lesión, apenas en los inicios de su práctica atlética, acabaría con su prometedora carrera deportiva.

Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 37, Agosto-Septiembre de 2001

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Pedro Sierra, de La Puebla de Híjar


Pedro Sierra en Zaidín

PEDESTRISMO ARAGONÉS

Celedonio García y José Antonio Adell

Pedro Sierra Gimeno nació en 1925 en La Puebla de Híjar. Era el 18 de noviembre y este niño sería, pasados algunos años, un joven conocido y querido por todo Aragón y también en el mundo del atletismo nacional.

Pasada la guerra civil, Sierra comenzó a participar en algunas carreras, pero era aún joven, razón por la cual era vencido por las grandes figuras, pero ya se veía en él buenas maneras y una gran resistencia. En Calanda fue derrotado por Rojo, que le sacaría varias vueltas, pero sería la última vez que esto pasara.

La primera carrera de su vida fue en su pueblo donde, por supuesto, ganó. En el año 1943 comenzó a correr por algunos pueblos de la comarca. En 1944 ya ganó la copa de Navidad de Zaragoza, competición federada de cross, con 19 años.

Al volver de la mili fue cuando comenzó a cosechar auténticos éxitos de cross, en pista y, especialmente, en maratón, donde fue tres años campeón de España. Obtuvo además el mejor registro nacional de la prueba, que ostentaba otro aragonés, Alejandro Pérez, El Cartujano. Participó con buenos puestos en el Cross de las Naciones, y era fijo en la selección española.

No vamos a hablar más del aspecto concerniente a las carreras federadas, pues no es ese el objetivo de este libro. Trataremos sobre las carreras pedestres que él disputó en nuestros pueblos.

Normalmente corría cada verano 50 o 60 pruebas. Ello suponía casi una carrera diaria, lo cual es posible teniendo presente que había días que corría por la mañana en una localidad y por la tarde en otra. Las condiciones de desplazamiento no eran, ni mucho menos, las de ahora, pues él iba en bicicleta, y en los últimos años en moto. Si había estación de ferrocarril aprovechaba para ir en tren, pero esto no era lo normal. Muchas veces le tocó ir de un pueblo a otro corriendo. Por otra parte, los caminos y carreteras de aquella época no eran los de ahora.

Por esta razón no sería de extrañar, como él mismo dice, que si en aquellos años hubiera ido a una Olimpiada a la prueba de maratón podría haber logrado un excelente lugar, pues su endurecimiento era extraordinario.

En Lanaja llegó a correr contra un tractor, tal como comentamos en otro capítulo. En Radio Zaragoza se anunció: Mañana, la locomotora humana contra un tractor. Ganó en Calanda a los mejores especialistas del momento en pruebas de fondo en la llamada Carrera del siglo XX, de la que también hablaremos posteriormente.

A veces llegó a ganar en dos o tres días unos 12 pollos, que normalmente tenía que regalar por no poder llevarlos en la bicicleta. Llegó a correr dos pruebas con sólo dos horas de separación una de otra y hasta aceptó retos de los que casi siempre salía vencedor.

En la mayoría de los pueblos aragoneses donde ha corrido Sierra la gente guarda un gran recuerdo de él. Especialmente de las carreras que realizaba con el leridano García. Es más, hablar de carreras a pie, supone nombrar inevitablemente a Sierra.

En ocasiones, él mismo contribuyó organizando buenas pruebas y trayendo a destacados participantes. Además, la gente lo recuerda también diciendo que era muy campechano. Efectivamente, le agradaba el diálogo con las gentes del pueblo, era hablador y gustaba de las tertulias con las gentes de las localidades a las que acudía.

Era querido y apreciado por corredores, público y organizadores. Si acudía Sierra era seguro que habría buena carrera. En una ocasión llegó a Chodes a las cuatro de la mañana con otro corredor. No había fonda y sólo encontraron a dos señoras escobando en la puerta de su casa. Ellas alojaron a los corredores. La mujer que dio morada a Pedro hizo levantar al marido para que pudiese acostarse, lo cual hizo de muy buena gana cuando conoció de quien se trataba. El matrimonio dejó a Sierra en aquella habitación para que pudiera descansar y estar fresco para la prueba, que era por la tarde. Años después, viajando nuestro corredor en el tren, se encontró a esta señora que no conoció. Ella le espetó: No me conoces, Sierra. Después que hago levantar a mi marido para que te acuestes tú. Pedro entonces se acordó y agradeció de nuevo la gentileza que tuvieron ella y su marido aquel día.

Un año organizó en su pueblo una gran prueba, a la que trajo a los mejores atletas nacionales del momento: Baldomá, Coll, Yebra, Losada, el asturiano Polo, que era campeón de España de 10.000, y Güengos, que había sido campeón nacional en 1.500. El público acudió en masa a presenciar la prueba. Hacía mucho calor y se dieron numerosas primas. Fontanillas, de Alcaine, que corría muy bien, sacó una vuelta y Sierra fue a por él. Al final Sierra ganó, quedando segundo el de Alcaine. Miranda fue doblado siete veces.

De todas formas Sierra no fue bien tratado por la Federación, que no estaba de acuerdo en que corriese por los pueblos. Tampoco en su pueblo se acordaron mucho de él, pues mientras Amorós, en Caudé (Albacete), era recibido por dos o tres bandas de música cuando tenía una brillante actuación, en su localidad muchas veces ni se enteraban de que había sido campeón de España o había realizado una prueba importante.

Hoy Sierra continúa viviendo en La Puebla, donde tiene una tienda de ultramarinos. Aún corrió hace unos pocos años en el campo de fútbol de Andorra, en una prueba en la que participaron varios veteranos. De vez en cuando acude a alguna de las poblaciones de la comarca donde celebran carreras. Las gentes le reconocen enseguida. Él, como un espectador más, recuerda con nostalgia aquellos años en que se pasaba el verano yendo por las fiestas de los pueblos y participando en las carreras a pie. Sin duda alguna su nombre tardará años en borrarse de la mente de las gentes de esta tierra.

Texto extraído del libro de Celedonio García y José Antonio Adell El pedestrismo en Aragón (DGA. Zaragoza, 1987)

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Manuel Clavero


Manuel Clavero proclamándose vencedor de la "V Vuelta a Zaragoza", el 20 de abril de 1930 (Foto: A. de la Barrera)

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

Manuel Clavero Val nació en 1911. A los 18 años empezó a codearse con las grandes figuras del fondo aragonés (Dionisio Carreras, Clemente Góez, José Mozota, Francisco Arnaque, Ángel Gracia, Cecilio Mozota, Ignacio Latorre, Vicente Magén, Manuel Monzón, etc.). En 1929, vistiendo la camiseta del club Olimpia F.C., ya demostró sus cualidades al clasificarse en quinta posición en la prestigiosa “Vuelta a Zaragoza”, una prueba que aquel año contó con los mejores corredores regionales. Además, aquella edición tuvo una especial importancia por disputarse el “Trofeo Dionisio Magén” para el equipo de cinco corredores mejor clasificados, y la prueba se celebró en honor del encuentro de fútbol entre España y Francia, que el mismo día se celebraba en Zaragoza. El vencedor fue el olímpico Dionisio Carreras.

Al año siguiente, en la V edición de la “Vuelta A Zaragoza”, Dionisio Carreras fue desplazado el cuarto lugar, obteniendo la primera plaza el joven promesa Manuel Clavero, del C.D. Español. En la carrera, que se vio muy concurrida de espectadores, algunos corredores no pasaron el control establecido en la Playa de Torrero y fueron descalificados.

Manuel Clavero volvió a imponerse en el “Campeonato Regional de Cross”, celebrado el primero de mayo de 1930. A continuación se clasificaron los atletas Francisco Payesa, del C.D. Español; Dionisio Carreras, del Real Zaragoza F.C.; Vicente Salas, del Real Zaragoza F.C., y Alfredo Martínez, del C.D. Patria Aragón. El Club Deportivo Español venció por equipos, obteniendo la copa donada por el general Franco.

Manuel Clavero había irrumpido en el atletismo cosechando triunfo tras triunfo. En julio de 1930, pese a no llevar la preparación necesaria, acudió a los Campeonatos de España de Atletismo representando a la Federación Aragonesa. Corrió la prueba de 10.000 m. y consiguió pisar la meta en segundo lugar, a escasa distancia de Serra, que fue el vencedor.

En aquellos años la actividad de la Federación Aragonesa de Atletismo pasaba largos periodos de letargo. Este y otros motivos fueron la causa de que algunos atletas aragoneses emigraran a Cataluña (Ángel Mur, de Selgua, Antonio Gracia, de Salillas, e Ignacio Latorre, de Santalecina). Sin embargo, en Aragón todavía quedaban atletas excepcionales, como Victoriano Pérez y Manuel Clavero; ambos representaron a Aragón en el “XVII Campeonato Nacional de Cross-country” (1932) aunque sin mucha fortuna.

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17/4/20

Aragoneses en el Nacional de Cross (1944-1949)


Selección Aragonesa en el XXXI Campeonato de España de Cross (6 de Marzo de 1949)

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

El 5 de marzo de 1944 se disputaba el “Campeonato de Aragón de Campo a través”, con una nueva victoria de Rodolfo Antón, seguido de Alejandro Pérez y de Alberto Murillo.

Los corredores seleccionados para el XXVI Campeonato Nacional de Cross, que se celebró en Madrid el 26 de marzo, fueron: Antón, Pérez, Binaburo, Murillo, Catalán y García. Sin embargo, a última hora no se alineó en la salida el equipo aragonés al completo por dificultades que surgieron.

El castellano Gómez Urtiaga revalidó su triunfo, obteniendo el titulo nacional; el primer aragonés clasificado fue Tomás García (14º), seguido de Rodolfo Antón (17º).

El 25 de febrero de 1945, Luis Royo se proclamó campeón de Aragón de cross y su club, Helios, venció por equipos. La Federación Aragonesa seleccionó a los corredores que acudirían al campeonato de España en Bilbao; éstos eran: Rodolfo Antón, Luis Royo, Tomás García, Cipriano Romeo, Pedro Sierra, Joaquín Benedí y a Rafael Bielsa. Suplentes quedaron: Francisco Binaburo, Alejo Romeo, Enrique Lope, Pascual Pascual e Isidro Guarinos.

En el “XVII Campeonato Nacional de Cross” volvió a repetir triunfo el castellano Gómez Urtiaga. La cuarta posición fue para el aragonés Luis Royo, natural de Berge. En los puestos delanteros también se situaron otros corredores del Bajo Aragón; el andorrano Rafael Bielsa acabó en noveno lugar y Cipriano Romeo, de Villar de los Navarros, dos puestos más atrás. Aragón se clasificó por Equipos en un brillante tercer lugar, tras castellanos y catalanes.

En la crónica del Heraldo de Aragón se explicaba las circunstancias que habían beneficiado a los de nuestra tierra: “Los aragoneses, más hechos a la llanura y al ardiente sol, tuvieron un día muy a su agrado para triunfar en Vizcaya. Pues no existieron grandes «tachuelas» y sí calentó «Lorenzo». Y ellos se aprovecharon de largo. Cosa bien hecha”.

En el Campeonato de Aragón de Cross de 1946 Alberto Murillo sorprendería a sus habituales rivales. Por equipos, el Arenas superó al Zaragoza.

En el Campeonato de España de Cross venció el catalán Constantino Miranda; lo más destacado de los aragoneses fue el cuarto puesto obtenido por equipos.

El 2 de marzo de 1947 Alberto Murillo se proclamaba campeón de Aragón en la XIII edición del Campeonato de Campo a través. Dos corredores del Bajo Aragón, José Fontanillas, de Alcaine, y Pedro Sierra, de La Puebla de Hijar, seguirían en meta al de Leciñena.

En 1948 Pedro Sierra se encontraba en un excelente estado de forma y con la madurez suficiente para que sus triunfos ya no fueran esporádicos, como en sus inicios.

En el Campeonato Regional el triunfo correspondería a Rodolfo Antón, seguido de Enrique Lope, Mariano Martín, Luis Royo y Francisco Binaburo.

El Campeonato de España se celebró en Sabadell. Desde el inicio de la prueba se entabló una lucha entre catalanes y aragoneses, intercambiándose los primeros puestos. Sierra y Murillo aguantaron el constante ataque de sus contrarios, pero debido a la superioridad numérica lograron colocar a sus mejores hombres en vanguardia, según los comentarios recogidos de El Noticiero. Finalmente, venció José Coll, seguido de Ricardo Yebra. Sierra y Murillo ocuparon, respectivamente la tercera y cuarta plaza. 14º llegó Royo, 24º Bergua y 26º Binaburo.

Por Federaciones, primera se clasificó Cataluña y segunda Aragón, y por clubes, primero el Español y segundo el Zaragoza.

El 3 de febrero de 1949, los periódicos recogían una noticia que ponía de manifiesto el auge que iba tomando el atletismo aragonés: Sierra y Murillo habían sido preseleccionados para tomar parte del equipo español en el “Cross de las Naciones”, que iba a celebrarse en Dublín.

Este año Sierra se proclamó campeón de Aragón de cross. Binaburo acabó segundo y a continuación Bergua, Murillo, Domínguez, Martí... Por equipos venció el Zaragoza y en neófitos el primer clasificado fue Vicén.

El “XXXI Campeonato de España” se celebró en San Sebastián; este año Sierra mejoraría la actuación del año anterior, alcanzando un brillante segundo puesto, acabando detrás de Constantino Miranda. Tercero llegó Gregorio Rojo y a continuación Ricardo Yebra y José Coll, todos ellos catalanes. La Federación Aragonesa se clasificó en tercer lugar con 72 puntos (la suma de los puestos 2,14,16,18 y 22).

ARAGONESES EN EL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE CROSS (1944/1949)

XXVI.- (Madrid, 26-3-1944)
  • 1º Gómez Urtiaga (Castellana)
  • 14º Tomás García (Aragonesa)
  • 17º Rodolfo Antón (Aragonesa)
XXVII.- (Bilbao, 19-3-1945)
  • 1º Gómez Urtiaga (Castellana)
  • 4º Luis Royo (Aragonesa)
  • 9º Rafael Bielsa (Aragonesa)
Federaciones: 3ª Aragonesa

XXVIII.- (Lasarte, 17-3-1946)
  • 1º Constantino Miranda (Catalana)
Federaciones: 4ª Aragonesa

XXIX.- (Madrid, 19-3-1947)
  • 1º Constantino Miranda (Catalana)
Federaciones: 3ª Aragonesa

XXX.- (Sabadell, 14-3-1948)

  • 1º José Coll (Catalana)
  • 3º Pedro Sierra (Aragonesa) 
  • 4º Alberto Murillo (Aragonesa)
Federaciones: 2ª Aragonesa

XXI.- (San Sebastián, 6-3-1949)
  • 1º Constantino Miranda (Catalana)
  • 2º Pedro Sierra (Aragonesa)
Federaciones: 3ª Aragonesa

Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 29, Agosto-Septiembre de 1999

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Aragoneses en el Nacional de Cross (1940-1943)


Selección Aragonesa de Cross: Binaburo, Romeo, Murillo, García, Sierra, Royo, Antón, Bielsa y Sender

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

Finalizada la Guerra Civil, el deporte se reorganizó rápidamente. Los corredores de fondo iban surgiendo de los puntos más insospechados de la región (Pedro Sierra, de La Puebla de Hijar; Luis Royo, de Berge; Rafael Bielsa, de Andorra; Tomás García, de Gallur; Alberto Murillo, de Leciñena; José Fontanillas, de Alcaine; José Bergua, de Ejea; Blasco de Urrea de Gaén; Salavera, de Belchite...).

A primeros de enero de 1940 la F. A. de A. solicitó la organización del “Campeonato Nacional de Cross” de aquel año, si renunciaba Oviedo. Varias razones justificaban esta petición, una de carácter deportivo: Aragón había dado excelentes corredores: Magén, Carreras, Pérez, Góez, Pardos, Antón y en aquel momento Ángel Mur, que había ganado las últimas carreras celebradas en Barcelona.

El Campeonato Nacional se celebró finalmente en Oviedo, encabezando la selección aragonesa los tres primeros clasificados en el Campeonato de Aragón: Rodolfo Antón, Valentín Rodellar y Jerónimo Monge.

En Oviedo, Antón obtuvo el mejor puesto entre los aragoneses (12º); cerca acabaron Alejo Romeo (14º) y Valentín Rodellar (19º) Por Clubes, el Zaragoza fue tercero y, por Federaciones, Aragón quedó cuarta.

En la temporada de campo a través de 1940/1941 Rodolfo Antón fue el gran triunfador; se había proclamado campeón de España en las carreras del S.E.U., campeón provincial de “productores” y vencedor absoluto del VII Campeonato Regional de Campo a través.

El “XXIII Campeonato de España de Cross” se disputó en Zaragoza. Los atletas seleccionados por Aragón fueron: Antón, Romeo, Visa, García, Ballesteros y Borrás. Por celebrarse en Zaragoza, también participaron Rodellar, Monge, Monzón, Continente y Martín.

La organización fue perfecta; supo dar al desarrollo de la prueba la categoría de gran espectáculo. Los soldados ingenieros instalaron un largo tendido que permitió al numeroso público seguir desde el campo de Torrero las incidencias de la carrera por medio de un altavoz.

La salida se dio con la marcialidad que requería la presencia del general Moscardó. La carrera se convirtió en una pugna entre los corredores aragoneses y catalanes. Finalmente, el catalán Andreu se impuso a Antón. Los demás aragoneses acabaron por el siguiente orden: 7º Ballesteros, 17º Romeo, 20º Borrás, 23º García, 26º Visa, 33º Rodellar, 34º Monge, 39º Monzón... Por Federaciones, Aragón ocupó el segundo lugar, detrás de Cataluña, y por equipos el Zaragoza se clasificó tercero.

El “Cross Regional” de 1942 se disputó por un secarral de grava situado en el monte de Torrero y el Parque. Rodolfo Antón venció, seguido del neófito Pascual Lafuente, revelación de la temporada.

El Cross Nacional se celebró en Santander, deslucido por la lluvia. La revelación de la prueba fue el corredor de Sestrica Pascual Lafuente (9º) a sólo 41 seg. del vencedor, el catalán Andreu. Alejandro Pérez, representando a Cataluña, llegó en sexto lugar. El 39º llegó Antón, 40º Ballesteros, 46º Romeo, 56º Monge, 57º Martín, 58º Ortega y 70º Usón. Por regiones Aragón fue quinta, con 140 puntos.

El Campeonato Regional de Campo a través de 1943 tuvo el interés del duelo Antón-Pérez. Alejandro Pérez ganó la partida a Rodolfo Antón. Tercero se clasificó Alberto Murillo y el C.N. Helios venció por equipos. En el XXV Campeonato de España de Campo a Través, ausente Antón, el primer aragonés, Alejandro Pérez, acabó en décimo lugar; a continuación llegaron por el siguiente orden: Romeo (19º), Pascual (26º), Lafuente (30º), Murillo (36º), Ballesteros (45º) y Binaburo (52º).

ARAGONESES EN EL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE CROSS (1940/1943)

XXII.- (Oviedo, 24-3-1940)
  • 1º Francisco Camí (Catalana)
  • 12º Rodolfo Antón (Aragonesa)
Federaciones: 4ª Aragonesa
Clubes: 3º Zaragoza

XXIII.- (Zaragoza, 23-3-1941)
  • 1º Manuel Andréu (Catalana)
  • 2º Rodolfo Antón (Aragonesa)
Federaciones: 2ª Aragonesa

XXIV.- (Santander, 22-3-1942)
  • 1º Manuel Andréu (Catalana)
  • 6º Alejandro Pérez, (Catalana)
  • 9º Pascual Lafuente (Aragonesa)
Federaciones: 5ª Aragonesa

XXV.- (San Sebastián, 21-3-1943)
  • 1º Gómez Urtiaga (Castellana)
  • 10º Alejandro Pérez (Aragonesa)
Federaciones: 5ª Aragonesa

Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 28, Junio-Julio de 1999

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16/4/20

Aragoneses en el Nacional de cross (años 30)


Clemente Góez

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

Al final de la década de los años veinte el atletismo aragonés padeció una etapa de abandono. A finales de abril de 1930 resurgió la "Federación Aragonesa de Atletismo", impulsada por el periodista Manuel Serrano, pero todo quedó en un simple conato.

La actividad se limitó a la "V Vuelta Pedestre a Zaragoza", según el resumen deportivo de 1930 que hacía La Voz de Aragón. La Federación había desaparecido apenas cumplidos los 15 días de edad. El citado diario concluía la brevísima reseña con el siguiente epitafio: "Paz a los muertos".

La naciente Federación, con el esfuerzo de Alonso, había conseguido la organización del "Campeonato Nacional de Cross-country" para 1931, pero los clubes de fútbol se negaron a aportar el subsidio de la "perra gorda", que a modo de gravamen figuraba en las entradas a los campos de deportes. Los clubes de fútbol se olvidaron del atletismo y sin su apoyo difícilmente podían organizarse competiciones atléticas y mucho menos el Campeonato Nacional.

Aragón ni siquiera participaría este año en el Campeonato, que finalmente se organizó en Barcelona. Sin embargo, un aragonés, Ángel Mur, natural de Selgua, vistiendo la camiseta catalana ocupó el quinto puesto.

El primero de octubre de 1931 se volvía a constituir la Federación de Atletismo. A partir de este momento, la actividad atlética resurgió de nuevo.

En 1932 la Federación Aragonesa pagó el viaje para el "XVII Campeonato de España" a los dos mejores corredores aragoneses: Alejandro Pérez y Manuel Clavero. Los resultados no fueron buenos. Pérez ocupó la décimo cuarta posición.

Aragón también estuvo ausente en el Campeonato de 1933. Su participación se creía segura, por lo que causó una penosa impresión. Durante estos años, varios de los mejores corredores aragoneses fueron sancionados por la Federación, acusados de "profesionalismo"; uno de ellos sería Alejandro Pérez.

El atletismo volvió a sufrir la falta de organización en la Federación, circuns­tancia por la que no participó en el Campeonato Nacional hasta 1935. Este año sólo acudiría el mejor atleta del momento, Clemente Góez. Alejandro Pérez continuaba sancionado. El corredor de Garrapinillos acabó en novena posición, mientras que Ángel Mur, con los colores catalanes, obtuvo la medalla de bronce.

En 1936, rehabilitado Pérez, el equipo aragonés, formado por Alejandro Pérez, Clemente Góez, Valentín Rodellar, Francisco Pardos, Agapito Guillén, Rodolfo Antón y Jerónimo Monge, acudió a la "capital de la República", en aquella época, plenamente confiado en el triunfo individual y por equipos. El resultado fue decepcionante, especialmente para Pérez, que ocupó el sexto puesto. Séptimo llegó Góez. Por Federaciones Aragón ocupó el cajón pequeño del podio, tras Castilla y Cataluña.

Poco tiempo después, el atletismo se vería afectado por el largo y doloroso paréntesis de la guerra civil.

Aragoneses en el Campeonato de España de Cross (años 30)

XVI.- (Barcelona, 8/2/1931)
  • 1º Arturo Peña (Vizcaína)
  • 5º Ángel Mur (Catalana)
XVII.- (San Sebastián, 28/2/1932)
  • 1º Miguel Cialceta (Guipuzcoana)
  • 14º Alejandro Pérez (Aragonesa)
XX.- (San Sebastián, 3/3/1935)
  • 1º Jerónimo Joan (Catalana)
  • 3º Ángel Mur (Catalana)
  • 9º Clemente Góez (Aragonesa)
XXI.- (Madrid, 8/3/1936)
  • 1º Juan Ramos (Castilla)
  • 6º Alejandro Pérez (Aragonesa)
  • 7º Clemente Góez (Aragonesa)
Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 27. Marzo-Abril-Mayo de 1999

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Aragoneses en el Nacional de Cross (años 20)


Dionisio Carreras llegando vencedor en la “Vuelta a Zaragoza” de 1928

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Celedonio García Rodríguez

En octubre de 1919 se constituyó en Zaragoza la "Federación de Sociedades Deportivas" con el fin de impulsar el deporte en Zaragoza. Antes de que la Federación demostrara su ineficacia durante las fiestas del Pilar de aquel año, organizó una carrera pedestre en la que varios corredores demostraron sus excelentes cualidades.

A principios de 1920 se recibió el Reglamento del "V Campeonato de España de Cross Country" que se iba a celebrar en Bilbao. Ante la pasividad de la Federación, la prensa organizó una campaña para que hubiera repre­sentación aragonesa en dicho acontecimiento. Finalmente, Dionisio Magén acudió a Bilbao, costeándole el viaje un grupo de entusiastas aficionados. Era la primera vez que un aragonés iba a participar en esta prueba.

Magén, desentrenado, era la primera vez que corría fuera de casa y en pruebas de tanto nivel, pero consiguió un séptimo puesto ante las figuras del atletismo español (Muguerza, Domínguez, Laquerica, Calvet...). Su triunfo hacía concebir esperanzas para el año siguiente.

En 1921 la situación atlética no había mejorado. Por falta de medios económicos se abrió una suscripción para recaudar dinero que cubriera los gastos a Santander. Los representantes aragoneses fueron desentrenados; la selección la formaron: Dionisio Magén, José de la Fuente, Ricardo Oliván y Vicente Sanjuán.

Hasta 1923 no se volvería a participar en un "Cross Nacional". Se había producido un despertar atlético y había surgido la "Unión Atlética Aragonesa". El equipo aragonés lo componían: Dionisio y Vicente Magén, Vicente Sanjuán, José de Miguel, José Marín, Ángel Gracia y Esmeraldo Peña. Los buenos resultados contribuyeron a que poco tiempo después se constituyera la Federación Aragonesa de Atletismo.

En 1924 se notó la ausencia del corredor de Garrapinillos, Ángel Gracia; sin embargo, surgieron nuevos atletas: Dionisio Carreras (ya entrado en años), Nicolás Macipe y Domingo Alamán, que junto a los hermanos Magén y Sanjuán integraron el equipo aragonés.

En 1925 los componentes de la selección aragonesa fueron: Dionisio Carreras, los hermanos Magén, J. Martínez, Marín, Nicolás Macipe, Vicente Bernal y Ángel Gracia. Aragón se clasificó en quinto lugar.

La falta de recursos estuvo a punto de impedir la intervención aragonesa en 1926. Al final se participó, ocupando Aragón el sexto puesto por regiones. Carreras acabó cuarto. La selección la formaron Dionisio Carreras, Vicente Magén, Gracia, P. Martínez, A. Martínez, Marín y Macipe.

En 1927 sólo acudió Dionisio Carreras, a quién su club, el Real Zaragoza, tuvo que pagarle el viaje por escasez de fondos en la Federación. Carreras ocupó la quinta posición.

Al año siguiente Carreras se dedicó especialmente al maratón; además, el atletismo aragonés volvió a entrar en una fase de abandono durante lo que quedaba de década.

Aragoneses en los Campeonatos de España de Cross (Años 20)

V Campeonato.- (Bilbao, 28/3/1920)
  • 1º Julio Domínguez (Castellana)
  • 7º Dionisio Magén
VI Campeonato.- (Santander, 27/3/1921)
  • 1º José Andía (Guipuzcoana)
  • 21º Dionisio Magén
  • 43º José de la Fuente
  • 45º Vicente Sanjuán
VIII Campeonato.- (San Sebastián, 29/4/1923)
  • 1º Amador Palma (Vizcaína)
  • 7º Dionisio Magén
  • 44º Vicente Magén
  • 5?º Vicente Sanjuán
IX Campeonato.- (Madrid, 24/2/1924)
  • 1º José Andía (Guipuzcoana)
  • 24º Dionisio Carreras
  • 26º Nicolás Macipe
  • 46º Domingo Alamán
X Campeonato.- (Barcelona. 22/2/1925)

5º Equipo de Aragón
  • 1º Amador Palma (Vizcaína)
  • 13º Dionisio Carreras
  • 21º José Martínez
  • 24º José Marín
XI Campeonato.- (Lasarte, 28/2/1926)

6º Equipo de Aragón
  • 1º Miguel Palau (Catalana)
  • 4º Dionisio Carreras
  • 19º Ángel Gracia
  • 28º. Vicente Magén
XII Campeonato.- (Valencia, 27/2/1927)
  • 1º Amador Palma (Vizcaína)
  • 5º Dionisio Carreras.
Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 26. Enero-Febrero de 1999

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15/4/20

Atletismo pre-federado: El Deporte popular


Corrida de la cordera en Albelda en la desaparecida Fiesta del Agua, que rememoraba la llegada del Canal de Aragón y Cataluña (Archivo Oriach)

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

El año 1923 surge la Federación Aragonesa de Atletismo, aunque tardaría aún algunos años en asentarse como verdadera entidad deportiva, después de los primeros años con periodos de letargo.

Hasta este momento, el atletismo, propiamente dicho, no existía en Aragón. Había esbozos de un incipiente deporte atlético, organizándose algunas pruebas esporádicas, y un deporte tradicional, o popular, distante, e, incluso, enfrentado con el deporte moderno y Federado porque en aquél se entregaban premios en metálico, pero que constituiría la semilla y la materia prima en los comienzos del atletismo federado.

El deporte tradicional al que nos referimos eran las carreras pedestres (corridas de andarines, de pollos, de la cordera, la joya, de la manzana, el arra...) que se disputaban, con alguna de estas denominaciones, durante las fiestas de la práctica totalidad de los pueblos aragoneses. En menor medida, también los deportes de fuerza, como el tiro de barra, y los ocasionales saltos.

El siglo XIX

En el siglo pasado se celebraron históricas carreras cuya importancia superaría a los posteriores Campeonatos que tendrían lugar en los primeros años de nuestro siglo. En 1882, Mariano Bielsa y Latre, conocido como Chistavín, de Berbegal, venció en la Plaza de toros de Zaragoza al italiano Aquiles Bargossi, considerado el mejor andarín del mundo.

Esta victoria originó la aparición de numerosos andarines-corredores deseosos de alcalzar la fama de Chistavín. Muchos serían los que se enfrentarían con el de Berbegal, en competencia, con el deseo de vencerle. El 1 de enero de 1883 sería derrotado, en la Plaza de toros de Zaragoza, por José Giménez, apodado el Sevillano, de Alcalá de Gurrea, que ya había conseguido triunfos importantes y llevaba fama de gran corredor. A la semana siguiente, en una nueva carrera de desquite, Chistavín vencería al Sevillano, que todavía no había curado sus doloridos pies por haber corrido descalzo.

Otros aspirantes a la popularidad fueron: Antonio Lainez Valenzuela, apodado Alpargatero, natural de Cariñena; Telesforo Rabadán, vecino de Cuarte de Huerva; Angel Alda, de Miedes; un joven de Ayerbe Francisco Pablo, conocido como Nonón, que había vencido en una carrera celebrada en la Plaza de toros de Huesca el 21 de enero de 1883... Chistavín y Nonón se enfrentarían en la Plaza de toros de Huesca el 18 de marzo de 1883, retirándose el de Ayerbe cuando llevaba 101 vueltas; Chistavín continuaría hasta dar las 151 estipuladas.

El 14 de abril de 1884 Chistavín sufriría un duro traspié al ser derrotado por otro afamado aragonés, Antonio Balaguer, apodado El Rey de Andorra. Sin embargo, aquí no acabaría su larga trayectoria como "andarín" profesional que le llevaría a competir en las plazas de toros de las principales capitales españolas, y a algunas de las más importantes capitales europeas y americanas.

Los primeros Campeonatos Provinciales y Regionales

Relacionadas con las carreras tradicionales de los pueblos en fiestas, en las grandes ciudades, donde ya han aparecido algunas sociedades deportivas y, generalmente, coincidiendo también con las fiestas patronales, se organizaban "concursos" o campeonatos a los que se intentaba dar un carácter oficial, pero sin romper con lo tradicional.

En 1908, la Cámara de Comercio de Huesca organizó, durante las fiestas de San Lorenzo, el "Primer Campeonato Provincial de Carreras Pedestres", cuyo vencedor disfutaría, durante un año, del título de "Campeón Provincial". En las bases del Campeonato se establecían algunas normas curiosas, como que "no se admitirán inscripciones de menores de 16 años, o personas que no gocen del cabal estado de salud".

Conjuntamente con el diploma de Campeón Provincial, para el primer clasificado, se concedía la gratificación de 50 pesetas; el segundo 25 pesetas, y el tercero 10 pesetas. Otras normas de interés eran la distancia (1.500 m.), el trayecto, la vestimenta que debían utilizar los corredores (vestirán pantalón y elástica o camiseta de punto), las faltas, penas, vigilancia, etc.

El jurado estaba compuesto por el catedrático de Gimnasia del Instituto de Huesca, el director de La Voz de la Provincia y por el presidente de la sociedad Lawn-Tennis, entre otros.

Los tres primeros en recorrer el itinerario, rebosante de público, fueron José Revuelta, de Robres; José Ubieto, de Bentué de Rasal, y Crispín Abadía, de Lierta, respectivamente. José Revuelta ya había obtenido 59 premios en carreras; Ubieto llevaba 70 premios ganados y Abadía contaba con 10. Los tres vencedores fueron paseados en coche.

Al año siguiente se incrementaron los premios, y la distancia que tuvieron que recorrer fue de unos 12 kilómetros, aproximadamente. Volvió a vencer José Ubieto.

En 1910 el título se lo adjudicó José Revuelta, seguido de Crispín Abadía y de Calixto Jiménez.

En 1913, la carrera pasó a tener categoría de Campeonato Regional. Fue presenciada por numeroso gentío, "entre ellos numerosos forasteros amantes de este clásico deporte". El vencedor fue Máximo Alamán, de Villamayor; seguido de Manuel Mercadal, de Blesa, y de José Revuelta, de Robres.

Posteriormente, la carrera perdería el rango de campeonato, aunque los sustanciosos premios siguieron atrayendo a los mejores corredores de la época. En 1915 y 1916 el vencedor fue Alejandro Armillas, de Salillas.

Otras pruebas atléticas

En las fiestas del Pilar de Zaragoza también se organizaban carreras similares, aunque carecían de la condición de Campeonato expresado en las de Huesca.

En 1905 y 1906, entre los festejos organizados por el Comercio, figuraba una carrera de andarines o carrera a pie. El recorrido era dar una vuelta completa a la ciudad por la Ronda (unos 4.500 m. aproximadamente). Había que pagar una peseta por derechos de matrícula, que se devolvía al corredor que tomaba parte en la carrera. Los premios eran de 125, 75 y 50 pesetas. El número de inscripción se colocaba en el brazo derecho. También había una segunda carrera para jóvenes de 13 a 15 años, inclusive, y con premios de 50, 25 y 10 pesetas.

En 1905 la carrera supuso un acontecimiento extraordinario, concentrándose nunerosos espectadores en el Campo del Sepulcro para recibir con estruendosos aplausos a los vencedores: el primero en llegar fue Rafael Oliver Bardají, natural de Moneva; seguido de Blas Pérez Navarro, de Mezalocha, y de Juan Obón Burillo, de Muniesa. Los "andarines" iban acompañados por la guardia municipal y ciclistas que apartaban todos los obstáculos que se presentasen.

Otras veces se celebraban pruebas con motivo de diferentes acontecimientos. En 1908 se programó un festival de Sports con motivo del Centenario de los Sitios. Las pruebas atléticas se limitaron a una carrera a pie, con premios de 25, 15 y 10 pesetas (venció Sebastián Ruíz, seguido de Ramón Calavia y de Pascual Castillo), y a otra regional de niños a pie con obstáculos.

Algunas de las carreras pedestres organizadas en los primeros años del siglo, en Zaragoza, estuvieron dominadas por corredores de Villamayor, fundamentalmente por Máximo Alamán, el que fuera vencedor de la celebrada en 1913 en Huesca. En 1911, él obtendría el primer premio, seguido de Dámaso Fernández, también de Villamayor, y por León Tomás.

Este mismo año, en diciembre, aparecía en los diarios un reto lanzado por Mariano Hernández Soria, apodado Pelán, natural de Paniza. El reto consistía en una corrida de 10 kilómetros, en carretera, a cualquier corredor de las tres provincias de Aragón que lo aceptase; se jugaba de cien a doscientas pesetas.

Los desafíos serían otra de las maneras más comunes de disputar un premio en metálico. Fueron abundantes y algunos tan famosos como la hazaña de Jenaro, que a mediados del siglo pasado desafió a un jinete veloz en correr en menos tiempo la distancia que mediaba entre la zaragozana puerta del Portillo y la Venta de los Caballos, situada en la carretera de Madrid.

Jenaro ganó de sobras la apuesta, haciendo los 22 kilómetros, de ida y vuelta, en menos de hora y media.

Próxima la década de los años veinte, con la aparición de las sociedades deportivas y de las Federaciones, comienza a desarrollarse una nueva concepción o forma de enterder el deporte, antagonista con el tradicional, cuyos vencedores recibían premios en metálico. Se potencia el deporte amateur y los premios consistentes en copas, medallas o regalos, negando la participación en las pruebas que organizan a personas consideradas "profesionales".

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 2 de octubre de 1994

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5/1/17

Alejandro Pérez se proclama campeón en el “VI Campeonato de España de Maratón” 1935 y bate el récord nacional de Dionisio Carreras


HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS
“El aragonés Pérez ganó la Maratón de Carrera” 
(El Mundo Deportivo)

Alejandro Pérez pisando la línea de meta en el VI Campeonato de España de Maratón, Barcelona 1935

Celedonio García Rodríguez

El aragonés Alejandro Pérez (2 h. 42:18) se proclamó Campeón de España de Maratón el 10 de marzo de 1935 en Barcelona, sacando un minuto a su más inmediato perseguidor, el catalán Juan Font (2 h. 43:14); ambos mejoraron el anterior récord en posesión del aragonés Dionisio Carreras (2 h. 50:56). Pérez y Font lograron estos extraordinarios tiempos en medio de una lluvia persistente y en algunos momentos torrencial.

Según la descripción del diario El Mundo Deportivo, organizador del evento, Alejandro Pérez era un “corredor menudo y magníficamente proporcionado, dotado de unas condiciones físicas extraordinarias, corredor dotado de una agilidad y elasticidad maravillosas, en acción, es el prototipo del corredor de Marathon. El compás de su zancada se despliega como respondiendo a una función mecánica y da la sensación de que sus pies no llegan a reposar sobre el suelo”.

Portada de "El Mundo Deportivo", organizador del Campeonato de España de Maratón en 1935

De Juan Font se podría decir algo parecido, según el cronista de El Mundo Deportivo, “puesto que físicamente es el ‘bis’ del corredor aragonés”.

La crónica publicada en El Mundo Deportivo describía el desarrollo de la carrera: “Pérez superó a nuestro campeón en dos cosas: en fondo y en energía. Recordaremos siempre el momento decisivo de la carrera. Pérez había ido solo, destacado en cabeza, durante cuarenta kilómetros. Font, retrasado en demasía desde el principio, fue recuperando terreno a todo, y dos kilómetros y medio antes de la carrera —precisamente en la calle de la Mutualidad, cruce con Roger de Flor— se lanzó sobre Alejandro Pérez y logró darle alcance. Momento lleno de emoción aquel. Entre los seguidores surgió una exclamación de entusiasmo y admiración hacia el corredor catalán que tan portentosa manifestación de sus facultades estaba realizando. Pero el encanto de aquel momento fue pasajero, Pérez fue, de todos, el único que no se inmutó lo más mínimo. Tan pronto como tuvo a su lado a Font, se lanzó hacia el Paseo de Galán y García Hernández a una velocidad pasmosa. ¡Qué magnífica demostración de resistencia y de poder la suya! Tan grande fue ésta, que desde aquel momento no hubo ya quien dudara del triunfo del aragonés. El mismo preparador de Juan Font, Mestres, al ver la pasmosa fuga de Pérez, no pudo reprimir una exclamación de sorpresa, cuando al pasar en bicicleta por nuestro lado, nos dijo: ‘Es inexplicable lo que acaba de hacer este chico. No comprendo de dónde ha podido sacar las fuerzas. ¡Qué bárbaro!’.

En realidad nadie pudo explicárselo, como no se explica nunca nadie las gestas de los grandes campeones, que precisamente por esto lo son. Alejandro Pérez logró una victoria de perfecta hechura. Es en los momentos decisivo, en los momentos culminantes, cuando los hombres de clase extraordinaria saben y pueden predecir el esfuerzo supremo que les lleva a la victoria. Font lo realizó también hasta que logró dar alcance al fugitivo; Pérez, que no tuvo en toda la carrera quien le inquietara, cuando al final lo encontró, supo defenderse y tomar seguidamente la ofensiva victoriosa”.

España tiene dos posibilidades olímpicas

Después de las marcas extraordinarias obtenidas por los dos primeros clasificados todos ya pensaban, a un año vista, en las futuras olimpiadas de Berlín. España tenía en Alejandro Pérez y en Juan Font dos posibilidades olímpicas.

Después llegaría la reclamación. La protesta contra Alejandro Pérez fue formulada tan pronto como llegó, por el representante de la Agrupación Atlética Nurmi y la Federación Catalana la aceptó tratando de aclarar la confusión, y ordenó la retención de los premios. Alejandro Pérez, vencedor de la carrera fue acusado de ser el Victoriano Pérez que se había proclamado Campeón de España de Maratón en 1933, también en Barcelona, y que estaba descalificado por haber infringido los preceptos de “amateurismo”. Mientras seguía el proceso (del que trataremos en posteriores artículos), la prensa continuaba vertiendo elogios dirigido al campeón de la prueba. El Mundo Deportivo decía:

“A estas horas ignoramos cual será el resultado del veredicto, pero sea éste el que sea, nada podrá negar la excelente clase del vencedor, ni nada empañará su triunfo ni disminuirá el valor de la marca que dejó como recuerdo de su gesta. Hasta ahora no tenemos por qué poner en duda la seriedad de la Federación Aragonesa, pero aún en el supuesto de que ésta hubiera delinquido, creemos que los directivos que integran el Comité Nacional sabrán actuar con la justicia y equidad necesarias. Que al fin y al cabo, por encima de todo está el hecho consumado de que el vencedor del VI Campeonato de España de Marathon es un campeón de clase internacional”.

Después de la victoria el aragonés Alejandro Pérez recibe un ramo de flores. Foto Badosa en As

Impresiones de los vencedores

En El Mundo Deportivo, organizadora de la prueba, estaban muy interesados en conocer las opiniones de los vencedores. En nuevo campeón y recordman de España de Maratón, Alejandro Pérez, decía que estaba satisfecho, “no solo por haber alcanzado este triunfo que viene a conservar para Aragón el título y la supremacía nacional en maratón, sino también por haber cooperado a esta magnífica manifestación que El Mundo Deportivo ha organizado y que ha sido un modelo. Ha habido un momento en que me sentí algo desfallecido, pero me recobré rápidamente al verme alcanzado por Font, al que he atacado poco después y pasado sin esfuerzo; sin duda porque Font se había agotado en mi persecución y no había podido sostener el esfuerzo. Me enorgullece la marca alcanzada y y pienso seguir mi preparación para mejorar aún el nuevo récord español y para ver si se tiene en cuenta ante la participación olímpica. La protesta que se ha presentado es infundada. Yo soy Alejandro Pérez y puedo probarlo en cualquier parte”.

Juan Font no había ganado pero aún soñaba con obtener el triunfo a pesar de la contundente victoria del aragonés: “No he ganado porque me he encontrado con un Pérez, no sé si Alejandro Victoriano, que está espléndido. Creía poderle pasar hacia el final, pero ha ‘respondido’ endiabladamente. Pero este segundo lugar, con un tiempo que bate el antiguo récord de España y que me hace nuevo recordman de Cataluña me satisface plenamente y será mi mejor estímulo para ir de verlo mejorando. La organización me ha parecido magnífica y les felicito”.

Por último, el delegado de la Federación Aragonesa, el señor Sesma, era reclamado por la protesta presentada contra Alejandro Pérez. Sesma decía que “si a Aragón se le protegiera debidamente en la preparación olímpica, nos veríamos capaces de hacer un gran equipo. Pérez ha estado soberbio, pero aún puede hacerlo mejor. El resto de nuestros corredores estaba menos en forma, especialmente Martínez, que ha abandonado. Por ello Cataluña ha ganado merecidamente y yo le felicito la clasificación inter-regional. Con catalanes y aragoneses se podría formar, repito, un gran equipo nacional. La protesta ya verán ustedes como se resuelve a favor de Pérez. Cuanto quieran poner ustedes como opinión sobre la inmejorable organización será poco”.

Alejandro no dejaba de ser entrevistado por los periodistas. En un aparte del diario, El Mundo Deportivo señalaba:”Por cierto que Pérez (sea Alejandro, sea Victoriano) no se mostraba nada afectado por la protesta. No pensaba más que en la brillante victoria obtenida y en el nuevo récord de España alcanzado, y se entregaba a manifestaciones de pleno júbilo.

―Le temía a Font —nos dijo― pero gracias a él, he podido lograr este récord que me enorgullece.

—¿Pero tú crees que será válido? —le insinuamos maliciosamente…

—¿Es que puede invalidarse el cronómetro y las ovaciones que me ha tributado este

Realmente si es que ha habido ‘truco’, este Pérez es un ‘trucador’ de una templanza de ánimo y de una serenidad prodigiosa. Y desde luego, un gran maratoniano…”.

VI Campeonato de España de Maratón de carrera a pie

CLASIFICACIÓN GENERAL
1.—Alejandro Pérez, Federación Aragonesa de Atletismo, 2 h. 42 m. 18 a. 3-3.(Récord de España. Antiguo récord. Dionisio Carreras, 2 h. 50 m. 56 s. 3-5).
2.—Juan Font, A. A. Nurmi, Federación Catalana, 2 h. 43 m. 14 s. 3-5. (Récord de Cataluña).
3.—José Cano, Independiente, Federación Catalana de Atletismo, 3 h. 03 m. 14 s. 3-5.
4.—Carlos Baró. F. C. Barcelona, Federación Catalana, 3 h. 12 m. 29 s.
5.—José Romeo, Federación Aragonesa, 3 h. 24 m. 59 s.
6.—Antonio Gracia, F. C. Barcelona, Federación Catalana, 3 h. 27 m. 46 s.
7.—Juan Font, Peña Águilas Blancas, Federación Catalana, 3 h. 30 m. 25 s.
8.—Enrique Serra, Águilas Blancas, Federación Catalana, 3 h. 30 m. 25 5.
9.—Juan Corbi, G. E. La Mola, Federación Catalana, 3 h. 32 m. 33 s.
10.—Jaime Perrariera, C. A. Vallcarca, Federación Catalana Atletismo, 3 h. 33 m. 39 s.
11.—Antonio Alabart, C. A. Iris, de Mataró, Federación Catalana, 3 h. 47 m. 4 s.
12.—José Adell, G. E. La Mola, Federación Catalana

CLASIFICACIÓN SENIORS
1.—Juan Font, A. A. Nurmi.
2.—Carlos Baró, F. C. Barcelona.
3.—José Romeo, Federación Aragonesa,

CLASIFICACIÓN JUNIORS
1.—Alejandro Pérez, Federación Aragonesa.
2.—Antonio Alabart, C. A. Iris, de Mataró.
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31/12/16

Julián Salillas, el corredor de Lanaja

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Farlete (17-8-35): 1º Julián Salillas, de Lanaja (3º por la derecha); 2º Francisco Pardos, de Fuentes de Jiloca; 3º José Romeo, de Zaragoza; 4º Vicente Buisán; de Zaragoza; 5º Joaquín Callao, de Valdealgorfa.

Publicado en el programa de Fiestas de Lanaja del 2006 en honor a San Mateo

Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán

Desde el siglo XIX las carreras pedestres fueron muy populares por todo Aragón. Se denominaban “corridas de pollos”, por ser estas aves de corral el premio que se otorgaba a los vencedores. Normalmente, el vencedor recibía tres pollos, el segundo clasificado dos y el tercero uno. Se organizaban durante las fiestas patronales o de cofradía, en un ambiente festivo. Con este nombre se programaron en las fiestas de San Mateo de los últimos años del siglo XIX y en los primeros años del siglo XX.

Corrida de pollos de Lanaja (23-09-2006) en homenaje a Julián Salillas. Foto: Celedonio García

La carrera de Lanaja

Era uno de los festejos más típicos y pintorescos de las fiestas de Lanaja. Así lo reflejan las crónicas de la época. El Heraldo de Aragón de 1917 decía: “En la carretera de Alcubierre se celebró una gran corrida pedestre, que presenció el pueblo en masa, y otra gran carrera de ciclistas”.

La carrera transcurría desde los olivares de Bastaras hasta el Saso. En otras ocasiones la prueba se disputó en la era de Bastaras o la del “Dedudo”.

Acudían los mejores corredores de la comarca (Ángel Maza, de Robres, o Antonio Elbaile, de Lalueza) que competían con los locales Antonio Sánchez “Pozán” y “Garraseca”.

En los años veinte los corredores de Lanaja mantenían gran rivalidad con los de Alcubierre, especialmente con “Cañete”. En aquellos años, para romper esta competencia, llamaron a los dos corredores más famosos de Aragón, los hermanos Dionisio y Vicente Magén, afincados en Montañana.

Una crónica del periódico El Día de 1923 reflejaba el ambiente de la prueba: “Durante las fiestas, ha llamado poderosamente la atención del vecindario el festival atlético organizado por los señores Lorda, Villagrasa y Gazol. Más de cuatro mil personas se congregaron con este motivo, abundando mucho el sexo bello y asistiendo las autoridades locales. Como principal número del festival, estaba anunciada una carrera de 10 kilómetros en pista (80 vueltas)”.

Los premios pasaron a ser en metálico y en la comarca pueblos próximos surgió una nueva generación de grandes corredores, algunos de los mejores de España: Antonio Gracia, de Salillas, que pertenecía al club Español de Barcelona; Eugenio Pérez y Valentín Rodellar, de Grañén; Ángel Mur, de Selgua; Ignacio Latorre, de Santalecina, o Bautista Peralta, de Sariñena. Tampoco podemos olvidar al popular “Sabatino”, que, aunque casi siempre llegaba el último, ofrecía divertidos espectáculos grotescos. Estos corredores disputaban los premios a afamados corredores procedentes de otros lugares de Aragón y de Cataluña: el olímpico Dionisio Carreras, Alejandro Pérez, Clemente Góez, Mariano Doñate o el campeonísimo catalán Salvador Tapias.

En Lanaja surgieron nuevos corredores en las décadas de los años veinte y treinta, entre otros, Julián Castillo, Amalio Oliver, Hipólito Zamora o los hermanos Amelio y Elías Vived. 

Julián Salillas, “el Simpato”

Julián Salillas, "el Simpato"
Entre todos los corredores najinos, el más destacado ha sido Julián Salillas, conocido con el apodo de “Simpato”.

Julián Salillas participó en todas las carreras de la comarca y también en las de Lanaja durante los años treinta. Aunque los corredores participantes eran de un gran nivel, Salillas consiguió vencer en Lanaja en 1930 y obtuvo puestos de honor en años sucesivos.

Pronto se fijaron en él por sus extraordinarias cualidades físicas y fue captado por los clubes atléticos. Muy pronto destacaría en competiciones nacionales. En el Campeonato de España de Maratón de 1933, celebrado el 9 de enero en Barcelona, Aragón volvería a triunfar por partida doble, con victoria individual y por equipos. En realidad, los cuatro primeros clasificados eran aragoneses, como lo había hecho en la edición anterior, aunque el tercer clasificado, Antonio Gracia, natural de Salillas, pertenecía a la federación catalana. El vencedor fue Alejandro Pérez y el segundo puesto lo ocupó Julián Salillas.

Julian Salillas encabezando el Campeonato de España de Maratón celebrado en Barcelona en 1933. Le siguen los también aragoneses Alejandro Pérez, de La Cartuja Baja, y Antonio Gracia, de Salillas.

El corredor de Lanaja se consagró como uno de los mejores corredores españoles de la época, pero se prodigó poco por las competiciones federadas. Como otros muchos corredores, prefería participar en las carreras pedestres de los pueblos para optar a los premios en metálico. Sin embargo, estas pruebas estaban prohibidas por la Federación de Atletismo. Paco Alonso, entrenador seleccionador aragonés de los atletas de fondo reflejaba la situación de los atletas aragoneses, entre ellos Julián Salillas, en el siguiente comentario que se publicó en La Voz de Aragón el 2 de junio de 1933:

“Por la prensa nos hemos enterado de la proezas que realizan en la actualidad algunos atletas aragoneses en las numerosas carreras pedestres que organizan todos los años en algunos pueblos de nuestra región, con motivo de las fiestas en honor del patrón respectivo.

Por ejemplo, en la que se ha celebrado recientemente en el pueblo de Peñaflor hemos leído con gran sorpresa que nuestro gran campeón de España de Maratón de 1932, Victoriano Pérez, de La Cartuja Baja, se ha clasificado primero en una prueba de 12 kilómetros, venciendo a sus compañeros Gerardo Aznar, de Moyuela, reciente vencedor de la VI Vuelta a Zaragoza, y a otro maratoniano de gran calidad, como Julián Salillas, de Lanaja, clasificado en segundo lugar en la última Maratón celebrada en Barcelona el pasado año.

Nada tendría de particular esto de correr en los pueblos de la región, si no causase muy mal efecto que al publicar los resultados de las pruebas se indique los premios en metálico ganados por los vencedores, ya que, como nadie ignora, un corredor a pie no puede percibir ningún premio en metálico, porque entonces se les consideraría como ‘profesional’. Y ello, si llegase a oídos de los componentes de la Federación Española de Atletismo, traería consigo, sin pérdida de tiempo, una descalificación inmediata.

(…) Por si esto fuera poco en el mismo pueblo de Peñalba se celebró al día siguiente de la prueba a que hacemos referencia otra de la misma índole, y si se quiere con mayor cantidad de premios en metálico, que también fue ganada por el actual campeón de España de Maratón, seguido de Julián Salillas, de Lanaja, y el tercero fue un corredor catalán, de la provincia de Lérida”.

Julián Salillas participó en muy pocas competiciones federadas, aunque en todas ellas obtuvo extraordinarios resultados. En 1935 se clasificó en segundo lugar en la prestigiosa “VIII Vuelta a Zaragoza”, vistiendo la camiseta del C.D. Amistad. Llegó a meta por detrás de Clemente Góez.

En febrero de 1936 la Federación Aragonesa de Atletismo estaba formando el equipo que representaría a Aragón en el Campeonato de España de Cross, que se iba a celebrar el 8 de marzo en Madrid. Ya había seleccionado a algunos atletas, todos ellos conocidos en Lanaja por ser corredores habituales en la carrera pedestre de San Mateo, (Alejandro Pérez, de La Cartuja Baja; Clemente Góez, de Garrapinillos; Valentín Rodellar, de Grañén; Francisco Pardos, de Zaragoza, o A Guillén), pero faltaban dos corredores para completar el equipo. Por este motivo, para el primero de marzo convocó a participar en una prueba de selección a los siguientes atletas: Jesús Sus, de Gurrea de Gállego, Jerónimo Monje, Alejo Romeo, P. Pérez, Rodolfo Antón y Julián Salillas.

La carrera de 10.500 m. se disputó por el Cabezo Cortado de Zaragoza; venció Antón, seguido de Monje y de Salillas. El corredor de Lanaja, sin ninguna duda, tenía calidad suficiente para representar a Aragón, pero se había jugado su selección en una única prueba y quedó fuera.

De Julián Salillas se cuentan muchas anécdotas, una relacionada con un guardia. Estaba “el Simpato” y otro cazando cuando les dio el alto un guardia; el compañero de Julián Salillas no corría mucho, pero Julián entretuvo al guardia dando vueltas alrededor de una balsa y cuando el otro ya se había ido echó a correr sin ningún problema.

Retos y apuestas

Durante estos años, la presencia de Julián Salillas fue la gran atracción de la carrera pedestre de Lanaja. Después de la guerra acudió a Lanaja una nueva generación de corredores y se hicieron famosos los retos y apuestas que se disputaron en esta villa. Una apuesta tuvo como protagonista a Alberto Murillo, de Leciñena, que corrió contra un caballo; el caballo derrotaría al atrevido corredor.

En 1955 Pedro Sierra, de La Puebla de Híjar, y Manuel Blasco, de Urrea de Gaén, compitieron contra un tractor; corrieron unos 28 kilómetros a relevos. Sierra realizó unos 18 kilómetros y Blasco el resto. El tractor era un Lanz, de los primeros que hubo en la localidad. Se preparó un redondel yendo el tractor por fuera y los corredores por dentro. Al final venció el tractor, pero Sierra y Blasco fueron largamente ovacionados.

Aquel mismo año, Enrique Pamplona, iba en tercer lugar, puesto que ya no le quitaba nadie, y quiso hacer una “gracia”; se paró, diciendo que ya tenía asegurado el tercer puesto, cogió el botijo del agua y lo dejó caer. Todo el pueblo le abucheó y después, cuando fue a cobrar, el cura, que era el organizador de la prueba y el que pagaba, no le entregó el premio.

Otro año Sierra corrió contra varios mozos del pueblo que se iban relevando, dando una vuelta cada uno. En esta ocasión sí que vencería el bravo corredor de La Puebla de Híjar.
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