10/10/18

La Cultura del Agua, leyendas y tradiciones de Aragón, en Almudévar



Charla con proyección y música en vivo

AGUA, CULTURA Y TRADICIÓN ARAGONESA
El agua en las leyendas y tradiciones de Aragón 


Almudévar, 20 de octubre de 2018
19:30 horas

Centro Cultural de Almudévar
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José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

MÚSICA
Hermanos Enrique y Santiago LLEIDA LANAU
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ORGANIZA: 
Ayuntamiento de Almudévar
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7/10/18

El Castillo de Tubo, término de San Lorenzo del Flumen, en la obra de Valentín Carderera



El castillo de Tubo (popularmente conocido como “Castillo Cuadrado”), situado en San Lorenzo del Flumen, símbolo y patrimonio natural de Monegros


"Castillo de Tubo", en San Lorenzo del Flumen. Visión romántica de un monumento natural de los Monegros

Celedonio García

Valentín Carderera y Solano (Huesca, 1796 – Madrid, 1880) desde muy joven se interesó por el coleccionismo de antigüedades, libros y obras artísticas, en especial grabados, estampas y pinturas.

Estudió filosofía en la Universidad Sertoriana de Huesca, más tarde inició estudios de pintura en Zaragoza con Buenaventura Salesa, bajo el patrocinio de José de Palafox. En 1822 se traslada a Madrid para ampliar su formación artística con Salvador Maella y José de Madrazo. En 1822 consigue una beca para estudiar en Roma, pensionado por el duque de Villahermosa.

Castillo de Tubo, en San Lorenzo del Flumen, que inspiró a Carderera en su visión romántica

En 1836 es comisionado por el gobierno español para inventariar los monasterios desamortizados de las provincias de Valladolid, Burgos, Palencia y Salamanca. En 1850 volvió a realizar nuevos viajes dirigiendo otra Comisión para averiguar el estado de conservación y catalogar las obras de arte después de la desamortización y de la primera guerra carlista. En estos viajes tuvo la oportunidad de dibujar “Iglesias, monasterios, claustros, retablos, panteones, castillos, murallas, palacios, ruinas, edificios de todo género, y hasta obras de pintura y escultura, cuya memoria hubiera acabado para siempre, si la mano del ilustre arqueólogo oscense no hubiese reproducido todos esos prodigios artísticos”, tal como señalaba Pedro de Madrazo. Producto de estos esfuerzos son las ciento treinta carteras que llegó a reunir con aquellos dibujos, acuarelas...

Castillo de Montearagón, pintado por Valentín Carderera. Museo Lázaro Galdiano

Simultáneamente realizó numerosos estudios y dibujos de monumentos y obras de arte, publicados entre 1855-1864 en la obra Iconografía española.

Carderera, erudito del arte español

Como pintor destacó, especialmente, en el género del retrato. Pero también, fruto de una de sus facetas, la de viajero contribuyó a la divulgación y conocimiento del patrimonio. Con sus “viajes artísticos” se pretendía evitar el expolio de Monumentos y obras de arte o, al menos, perpetuar su imagen para la posteridad.

Sala Capitular del Monasterio de Sigena, acuarela de Valentín Carderera. Colección de la Duquesa de Villahermosa

Manuel García Guatas señala que “su actividad más destacada y trascendente será como erudito e investigador de los monumentos y obras del del arte español y como autor de las primeras biografías de Francisco de Goya”.

En su obras se aprecia el gustó romántico y así lo calificó Ricardo del Arco, al considerarle abanderado del “espíritu romántico”.

Santuario de San Cosme y San Damián en Guara, Huesca. obra de Valentín Carderera

Viaje artístico por Aragón

La localización de los diarios de viaje de Valentín Carderera ha permitido la elaboración del libro Viaje artístico por Aragón de Valentín Carderera.

Por Aragón realizó diversos viajes. En 1831 pasó por Zaragoza a su regreso de Italia y a finales de aquel año hizo un viaje por Aragón; otro en enero del siguiente año y en 1834. Lanzarote Guiral, José María y Arana Cobos, Itziar, en el libro Viaje artístico por Aragón de Valentín Carderera (Zaragoza: Fernando el Católico, 2013) nos dicen que “el viaje de 1840 y 1841 por tierras aragonesas tiene especial importancia porque tuvo lugar cuando ya eran evidentes los efectos de la primera guerra carlista y de las desamortizaciones. En este viaje y en los siguientes, porque realizaría otros más tarde, es cuando se aprecia la necesidad de velar por el patrimonio desamortizado y describirlo porque era consciente de que estaba destinado a desparecer. Su empeño dio ciertos resultados, en el caso del Monasterio de Sigena o de Montearagón, y sirvió, sobre todo, para que tomaran conciencia los eruditos aragoneses”.

Claustro de San Juan de la Peña por Valentín Carderera. Museo Lázaro Galdiano

En 1840, según señala García Guatas, Carderera viajó por distintos pueblos de Aragón junto con los miembros del Liceo Artístico y Literario de Huesca. El 6 de diciembre de aquel año, según Lanzarote y Arana (Lanzarote Guiral, J. Mª y Arana Cobos, I. Viaje artístico por Aragón de Valentín Carderera. 2013), Carderera viaja de Grañén a Sigena y esa fecha correspondería el dibujo sobre papel vitela ocre, elaborado con pincel, lápiz grafito y aguadas de colores, titulado “Castillo de Turbón cerca de Alberuela de Tubo, Huesca”, que en realidad es el “Castillo de Tubo”, actualmente conocido, popularmente, como “Castillo Cuadrado” entre los vecinos de San Lorenzo del Flumen, en cuyo término se localiza. 

"Torrollazo de Tubo" situado en el término de San Lorenzo del Flumen. Dibujo de Valentín Carderera

El dibujo es un ejemplo del romanticismo de Carderera, que manifiesta especialmente en los entornos y paisajes. En su recorrido, de Grañén a Villanueva de Sigena bordea los impresionantes torrollones de Gabarda, pero será la enorme mole cuadrangular que emerge en el llano, visible desde muchos kilómetros a la redonda, entre los actuales términos de Alberuela de Tubo y San Lorenzo del Flumen, el monumento natural que seduce a Carderera.

Torrollazo de Tubo. Fotografía del monumento natural reproducido por Carderera

En la misma fecha Carderera toma apuntes del natural representando el “Castillo de Tubo” en un dibujo sobre papel vitela ocre, titulado “Torrollazo de Tubo” en dos hojas unidas.

"Torrollazo de Tubo". Dibujo de Carderera y fotografía actual
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2/10/18

Berbegal, El Somontano y Chistavín



Charla con proyección

BERBEGAL, EL SOMONTANO Y CHISTAVÍN

Berbegal, 5 de octubre de 2018
20:00 horas

Salón de Actos del Ayuntamiento

Por
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

Organiza
Asociación Amigos de las Cruces

Acto organizado con mitivo de la celebración de
XXXVII Carrera de la Solidaridad
XXV Memorial Chistavín
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¡Avergüéncense y aprendan nuestros trenes!


Mariano Bielsa y Latre “Chistavín”

Primera página de El Globo con el retrato del andarín Mariano Bielsa (30 de octubre de 1882) 

El diario El Globo constataba que “el gremio de los andarines abunda en tierra de Berbegal. De ahí la confianza de los aragoneses en que la fama de invicto andarín atribuida a Bargossi se eclipsaría en cuanto asomara éste los pies por aquella comarca”.

Uno de los muchos ejemplos, narrado por “Chistavín” al redactor de El Globo, tuvo como escenario el pueblo de Salas Bajas:

“El día de San Gil, 1º de Setiembre, se celebra mucho en el pueblo de Salas Bajas (en realidad es el 31 de agosto, en honor a San Ramón Nonato), y las carreras de andarines son por allí uno de los grandes atractivos de las fiestas. Se habían citado varios corredores, y entre ellos acudió uno muy famoso llamado Mallor, de Alcolea. Al saberlo Chistavín acudió también presuroso. Ante aquellas dos potencias renunciaron a correr los pipiolos. Puestos en función los dos andarines, recorrieron tres kilómetros, el Mallor de Alcolea en «tres minutos», el Chistavín en «dos y cincuenta segundos».

¡Avergüéncense y aprendan nuestros trenes!

24/9/18

Las carreras pedestres de Lanaja. Del siglo XIX hasta hasta las primeras décadas del XX (1ª parte)


Corrida pedestre de Lanaja, años 20 o 30 del siglo XX. Foto Archivo Lourdes Carnicer Ferrer

Por Celedonio García y José Antonio Adell

El encabezamiento de este artículo podía constituir un eslogan, “las carreras de Lanaja”, que englobaría las diversas modalidades pedestres que surgieron en torno a las típicas y antiguas “corridas de pollos” o “carreras pedestres”: carreras de niños, de mayores, de mujeres, de cabezudos o desafíos (contra caballos, tractores, bicicletas o contra mozos).

En el siglo XVI ya se disputaban “corridas de pollos” en Aragón. En el siglo XIX se organizaban durante las diferentes fiestas que se celebraban por toda nuestra Comunidad. En esta época todos los pueblos de Monegros las organizaban en las fiestas de cofradía, de barrio o en las patronales.

Las carreras pedestres del siglo XIX y comienzos del XX

En Lanaja, la típica “corrida de pollos” fue un acto popular y pintoresco, especialmente en las fiestas de San Mateo. El pueblo en masa siempre acudía a presenciarlas a los diferentes escenarios donde se ha disputado la carrera con el paso de los años. Allá por el siglo XIX la carrera, o más bien “corrida”, transcurría por la carretera, desde los olivares de Bastaras hasta el Saso, en la entrada del pueblo. Con el cambio de siglo, del XIX al XX, vemos que muchos lugares abandonan el camino o la carretera y la prueba pasa a disputarse en las eras, dando vueltas en círculo.

El cambio se produce por las quejas del público que solo veía a los corredores llegar a la meta, constituida por la horca de los pollos. En Lanaja serían las eras de Bastaras o la del “Dedudo” los nuevos escenarios. El público observa todo su desarrollo, la carrera gana en espectacularidad porque se introducen las “primas”, a modo de metas volantes” y el típico pollo, ave de corral que se entregaba a los vencedores, se cambia por los premios en metálico. En 1901 la prueba se denomina “carrera de hombres”.

Estos cambios atraerían más público y mejores corredores, tal como se aprecia en las diferentes crónicas de las carreras pedestres que se publican en la prensa. En 1908 la “gran corrida de resistencia” estuvo amenizada por las bandas de Villamayor y Villanueva de Gállego. La crónica publicada en el Diario de Huesca decía lo siguiente:

“La gran corrida de resistencia, a la que asistieron las dos bandas, un público de más de mil personas entre forasteros y de la villa, y en la que se disputaron los premios corredores de Lanaja y de Almuniente, saliendo vencedores dos jóvenes de esta localidad, Santiago Torres y Bartolomé Penella, respectivamente”.

En 1911 el viento deslució el acto, según la crónica del Heraldo de Aragón. Venció Emilio Gimeno de Lanaja: “La pintoresca ‘corrida de pollos’ estuvo algo desanimada por el viento que soplaba, algo más de lo que los jóvenes querían”. Este año no hubo corredores forasteros.

Otros populares corredores najinos de los primeros años del siglo XX, Antonio Sánchez "Pozán" y "Garraseca", dieron paso a nuevos atletas más afamados.

En la segunda década del siglo los corredores locales mantuvieron una gran rivalidad con los de Alcubierre, especialmente con “Cañete”, el más destacado, al que nunca conseguían vencer.

En 1917 hubo corrida pedestre y ciclista; el mismo escenario serviría para ambas carreras. Así lo señalaba la crónica del Heraldo de Aragón: “En la carretera de Alcubierre se celebró una gran corrida pedestre, que presenció el pueblo en masa, y otra gran carrera de ciclistas”.

Los años 20

Uno de estos años, en Lanaja, decidieron terminar con la supremacía del alcubierreño y llamaron a dos corredores zaragozanos del barrio de Montañana, los hermanos Dionisio y Vicente Magen, originarios de Used. Dionisio se había dado a conocer en el “cross country” del Festival deportivo celebrado en Zaragoza durante las fiestas del Pilar de 1919. Venció con superioridad y en 1920 y 1923 finalizó séptimo en el Campeonato de España de Cross; su éxito influyó para que este último año surgiera la Federación Aragonesa de Atletismo.

El día de la carrera de Lanaja, disputada en la era del "Dedudo", “Cañete” pidió 80 vueltas, uno de los Magén pidió 120 y el otro 100. Al final se quedó en 90 vueltas. Cañete se quedó tercero, cuando faltaban 200 metros cayó rendido.

Interesante, igualmente, es la crónica que el Diario de Huesca hacía de las fiestas de Lanaja de 1922, con un apartado especial dedicado a “Las carreras”, que se disputaron en dos días:

“El segundo día (de las fiestas), a las cinco de la tarde, tuvo lugar una corrida de pollos, a carrera directa, obteniendo el primer premio un joven de Lalueza. Al día siguiente se celebró una carrera pedestre, que puede decirse sin hipérbole, despertó verdadera expectación.

Había que recorrer ocho kilómetros seiscientos metros, que suponían noventa y cinco vueltas alrededor de una pista elegida de antemano; y para optar a los tres premios de 80, 40 y 20 pesetas, respectivamente, se presentaron seis corredores de pueblos comarcanos y algunos de Zaragoza, que venían precedidos de fama.

La carrera fue emocionante; obteniendo los premios primero y tercero, los hermanos Magén, de Montañana, y el segundo, Cisuelo, de Alcubierre”.

Anuncio publicado en prensa en 1923

Al año siguiente, en 1923, la carrera se anunciaba en la prensa, del mismo modo que en años sucesivos. Se disputaría el día 23 con interesantes premios: 100, 6º y 40 pesetas, respectivamente, para los tres primeros clasificados. Los corredores que desearan inscribirse debían dirigirse a Jesús Villagrasa.

El periódico El Día dedicó una amplia crónica a la carrera con un apartado muy curioso sobre las características de los corredores:

“Durante las fiestas, ha llamado poderosamente la atención del vecindario el festival atlético organizado por los señores Lorda, Villagrasa y Gazol.

Más de cuatro mil personas se congregaron con este motivo, abundando mucho el sexo bello y asistiendo las autoridades locales.

Como principal número del festival, estaba anunciada una carrera de 10 kilómetros en pista (80 vueltas).

En esta prueba se presentaron, por el R. C. D. Español, Doz y García, por la R. S. A. Stadium, Magén y Marín, y particularmente un muchacho de Perdiguera cuyo nombre ignoramos.

Puntualmente se da la salida, siendo el primero en hacerlo Marín, que lo efectúa a todo tren, pero este le dura poco, pasando rápidamente García y Doz, que durante casi toda la prueba han ido a la cabeza.

Dignas de mencionar han sido cuatro escapadas, dos por parte de Doz y García y las otras dos de Magén, pero al ver que no podían despegar, seguía el tren de antes.

En la vuelta 65 Magén, equivocado, creyendo le faltaban menos, se despegó y dio tres vueltas a un tren fantástico, hasta el punto de que el público lo daba por vencedor. Le faltaban 10 vueltas y en éstas le pasaron primero García y luego Doz”.

Vemos la llegada de corredores catalanes, García y Doz, primero y segundo, respectivamente, pertenecientes al RCD Español de Barcelona, y los zaragonanos Magén (seguramente Dionisio), que ese año se había proclamado campeón de Aragón de 5000 m. y José Marín, campeón de Aragón de 400 m y 1.500 m., ambos del RSA Stadíum. El de Perdiguera pudiera ser Antonio Pelet, joven corredor que desde comienzos de los años veinte solían vencer a los forasteros que se presentaban en las carreras de Perdiguera.

De los corredores, el cronista de El Día decía lo siguiente:

“García tiene estilo vasco y su forma es muy parecida a la de Peña, como éste, marcha con la cabeza metida entre los hombros.

Doz es el típico corredor catalán.

Magén gustó mucho y más todavía Marín.

El de Perdiguera, aunque principiante, levanta bien el pie”.

En los años veinte y treinta hubo otros corredores locales que destacaban en las carreras de los pueblos limítrofes, como Amalio Oliver, Hipólito Zamora o los hermanos Amelio y Elías Vived.

Ambiente de las carrera pedestre en la era de Bastaras durante la primera mitad del siglo XX. Foto: Archivo Lourdes Carnicer Ferrer

En 1925 el joven Salillas inscribía su nombre entre los campeones de la carrera de Lanaja. El Diario de Huesca publicaba el relato de lo acontecido:

“El día 23, a las cuatro y media de la tarde, bajo la presidencia del excelentísimo Ayuntamiento y amenizada por la Banda de Aguaron, se celebró una gran corrida pedestre, era la que tomaron parte los famados corredores Carreras, Macipe, Salillas, Sabino, Berdún, Callén, Biver, Gracia y Berbegal, habiendo correspondido el primer premio a Salillas, el segundo a Carreras, el tercero a Macipe, el cuarto a Berdún y el quinto a Sabino, cuya corrida se celebró con el mayor entusiasmo e interés".

A lo largo de la década de los años veinte se mezclaron en las carreras de Lanaja varias generaciones de destacadísimos corredores a nivel nacional.

Fueron populares las carreras ciclistas, pero más aún las pedestres. Los anuncios en prensa de la “Gran carrera pedestre” atrajeron a los mejores corredores a nivel nacional, catalanes y aragoneses, y, entre éstos, también monegrinos.

Otros corredores locales no tan afamados como Juián Salillas, entre los que podemos citar a Amalio Oliver, Hipólito Zamora o los hermanos Amelio y Elías Vived tenían la oportunidad de batirse con auténticas estrellas del pedestrismo nacional.

En 1927 venció el olímpico Dionisio Carreras, de Codo (noveno en la prueba de maratón de la olimpiada de París de 1924), seguido de Bautista Peralta, de Sariñena y de Eugenio Pérez, de Grañén, dos extraordinarios corredores de la tierra. Bautista se clasificaría segundo en la tercera edición de la prestigiosa “Vuelta a Zaragoza” de 1928, por detrás de Dionisio Carreras, ambos con la elástica del Real Zaragoza.

La Voz de Aragón comentada la “carrera pedestre” de Lanaja de 1927, celebrada el día 23 de septiembre a las cinco de la tarde: Ésta resultó interesante por tomar parte en ella corredores de cartel. En pista perfectamente arreglada corrieron 10 kms. 600 m., siendo el primero en llegar a la meta Dionisio Carreras, de Codo; segundo, Bautista Peralta, de Sariñena, y tercero, Eugenio Pérez, de Grañén. El desfile de este festejo resultó brillantísimo, con un contingente de forasteros de ambos sexos”.

En 1928 se repitió la clasificación del segundo y tercer clasificado, Bautista Peralta y Eugenio Pérez, pero el vencedor fu el afamado campeón catalán Salvador Tapias. La Voz de Aragón comentaba el acto celebrado en una era: “Festejo brillantísimo, por el desfile de autoridades, música e infinidad de mujeres, preciosas de verdad. La prueba fue en pista, en un recorrido de 10 kilómetros”. Los premios fueron de 150, 100 y 50 pesetas, respectivamente, para los tres primeros clasificados.

Fotos antiguas publicadas en: “Fotos antiguas de Lanaja y sus gentes” 
https://www.facebook.com/groups/132672140799762/
(Continuará)

Artículo publicado en el Programa de Fiestas "San Mateo 2018". Lanaja, del 20 al 24 de septiembre.
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9/8/18

Alberto Susín y Ana Laura Buero vencen en el XXXIV Memorial Ignacio Latorre de Santalecina (Huesca)


 La emocionante carrera pedestre contó con la participación de veintidós corredores

Ignacio Latorre con los participantes de la carrera pedestre de Santalecina

Santalecina celebró durante sus fiestas patronales la XXXIV Carrera Pedestre Memorial Ignacio Latorre Sanjuan e Ignacio Latorre Ollés, con triunfos del montisonense Alberto Susín y de la zaragozana Ana Laura Buero.

Ignacio Latorre dando la salida de la carrera absoluta

La prueba se disputó en el cuidado campo de fútbol, donde los 22 participantes de la carrera absoluta, 5 mujeres y 17 hombres, dieron 30 vueltas hasta completar unos 9 kilómetros, aproximadamente. Ignacio Latorre, hijo y nieto de los corredores homenajeados, dio la salida de la prueba, en ausencia del alcalde Ricardo Lacosta, que se está recuperando de un accidente laboral.

Laura Rosell y Ricardo Martí

Daniel Fuentes y Juan Luis Pérez

Malick Sene y Eusebi Gistau

Alberto Susín y José Antonio Casajús

Patricia García y Ani Buero

La carrera resultó muy emocionante desde la primera vuelta por las numerosas primas que se fueron repartiendo durante el recorrido, superando los trescientos euros. Pronto se formó un “trío de ases” en la cabeza, con Alberto Susín, el barcelonés Mustapha Benlismane y José Antonio Casajús, de Mallén, que permanecerían juntos hasta la última vuelta. Susín lanzó el ataque final, dejando fuera de combate al zaragozano, y en el último esfuerzo superó al catalán sin poder brindar al público su clásica voltereta, aunque, al intentarlo, exhausto, cayó rendido sobre la yerba.

Ana Laura Buero, vencedora de la clasificación femenina con el "trío de ases" masculino

El desarrollo de la carrera femenina también fue espectacular, especialmente por las primas que enfrentó a la catalana Carol Pardos con la zaragozana Patricia García; al final ocuparían la tercera y segunda plaza del pódium, respectivamente. La zaragozana Ana Laura Buero se desentendió de la lucha de primas y con un “ritmo diesel” se dirigió a la línea de meta para bailar la jota de los pollos con Alberto Susín, honor que corresponde a los campeones.

Susín, Benlismane y Casajús encabezando el pelotón

Durante el desarrollo de la carrera el público disfrutó de emocionantes primas disputadas entre diversos grupos. Destacaron las que enfrentaron a Daniel Jimeno con Daniel Fuentes, Carol y Patricia, Juan Luis Pérez y Noureddine Neggazi o a Ricardo Martí con Laura Rosell, a los locales David Peruga, Isaac Peruga y Ismael Peruga, además de las del trío de cabeza.

Los "Peruga" de Santalecina con Laura Malo, de Barbastro

Diferentes grupos disputaron las numerosas primas que se entregaron durante la carrera

Carol Pardo, especialista de 800 m. con los corredores locales

Alberto Susín entrando en meta y rodando por el suelo. No tuvo tiempo de dar su clásica voltereta

Ani Buero y Alberto Susín bailando la "Jota de los pollos"

Podium femenino. de izquierda a derecha: Patricia, Ani y Carol con Ignacio Latorre

Podium masculino. De izquierda a derecha: Casajús, Gistau, Susín y Mostafa

Previamente a la carrera absoluta, los niños y niñas de diferentes edades participaron en las carreras infantiles, que igualmente causaron sensación entre el público asistente. El joven campeón catalán Eusebi Gistau, de 13 años, corrió con los mayores la mitad de la carrera y demostró que le espera un futuro prometedor.

Participantes de la carrera de 6 y 7 años


Clasificaciones de niños y niñas:

Hasta 5 años: 1.- Érika Hernández, 2.- Eloy Peruga, 3.- Violeta Escudero, 4. Clara Salazar, 5. Adei Betés y 6. Pedro Gran.

De 6 y 7 años: Niños: 1. Pablo Hernández, 2. Unax Galindo y 3. Iker Pascau. Niñas: 1. Claudia Abenoza y 2. Paula Zambrana.

De 8 y 9 años: Niños: 1. Hugo Betés. Niñas: 1 Judith Pérez, 2. Saray Reina y 3. Sara Callén.

De 10 y 11 años: Niños: 1 Mario Fernández, 2. Damiá Salazar y 3. Xavi Pérez. Niñas: 1. Malana Salazar.

Pablo Hernández venció en su categoría

Podium de 8 y 9 años
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Fotos: Alodia García
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Artículo publicado en Diario del Altoaragón, 9 de agosto de 2018
http://www.diariodelaltoaragon.es/Deportes/NoticiasDetalle.aspx?Id=1132701
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Homenaje a Cristino Aquilué en la Carrera pedestre de Huesca, Fiestas de San Lorenzo 2018



Homenaje in memorian de Cristino Aquilué Santolaria, fallecido el pasado 7 de marzo de 2018, antes del inicio de la "Carrera pedestre al estilo del país" organizada por el Club Atletismo Huesca con la colaboración de Unesco Aragón Deporte. En el centro de la imagen, Esther Aquilué, hija de Cristino. De izquierda a derecha, Jesus Arroyo Salvador, reponsable de Unesco Aragón Deporte; Gerard Trémège, alcalde de Tarbes; Luis Felipe, alcalde de Huesca, y Eduardo Ibor, Director Técnico del Club Atletismo Huesca.
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Cristino Aquilué, atleta, entrenador, directivo, juez, fue uno de los pioneros del atletismo oscense. 

Nació en Ballobar y con doce años llegó a Huesca. Su vida estuvo vinculada al deporte, especialmente al atletismo con el club Atletismo Zoiti.

Entrenó a atletas como Emilio Guzmán (recordman nacional de 2000 m. obst.), o a Fernando Laviña.

Por su trayectoria deportiva recibió reconocimientos como la distinción de Juez Honorífico o el premio a la Dedicación Deportiva en la Fiesta del Deporte Provincial del 2002, organizada por la Asociación de la Prensa Deportiva.

Cristino estuvo presente y colaboró en las diecinueve ediciones de la Carrera pedestre al estilo del país celebradas en Huesca y organizadas por el Club Atletismo Huesca.
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