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15/7/26

De las corridas de pollos a carreras pedestres


PERLAS DE HEMEROTECA

Carrera pedestre de Codo con la presidencia y la bandera en la línea de meta

Celedonio García

En verano de 1956, El Noticiero pubicaba un artículo firmado por DIÓGENES con el título de la cabecera. Se remontaba a la segunda década del siglo para recordar una tradición que en aquella época se consideraba imprescindible en las fiestas patronales de los pueblos de Aragón, las corridas de pollos.

Diógenes se centraba en algunos pueblos turolenses del Bajo Aragón Histórico y del Campo de Belchite; recordaba sus tradicionales relacionadas con los premios de la corrida, el ritual de la bandera y citaba a varios de los grandes corredores de la época, especialmente a Dionisio Carreras, de Codo. Pero tampoco se olvidaba de otros extraordinarios corredores que no llegaron a alcanzar la fama de Carreras, quizá porque no tuvieron tantas cualidades, o por otros motivos. En aquella época y en casi todas las épocas, cada pueblo tenía su corredor o varios corredores capaces de desafiar al más pintado.

En Urrea de Gaén destacaba Silvestre Blasco el Royo de Urrea, pero también había muy buenos corredores en Andorra, Albalate, Vinaceite, La Puebla...

En la época del artículo, más de dos décadas después, el típico premio de los pollos ya había desaparecido en muchos lugares, y para atraer a los mejores corredores se habían implantado los premios en metálico. Ya no tenía sentido la denominación de corrida de pollos. También se habían refinado las costumbres y el lenguaje. Las "corridas de pollos" dieron paso a las "carreras pedestres". 

La mayoría de las carreras se conservaban, ahora con otros corredores, algunos nacidos en estos lugares y otros llegados de fuera. Era la época de "los Sierra, Pamplona, Binaburo, Ostáriz y Blasco" entre otros.

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Dionisio Carreras llegando vencedor en 1928

De siempre fue nuestra región muy dada a la celebración de pruebas atléticas. La práctica de demostraciones, en las que la fuerza, la destreza y la resistencia eran motivo de apuestas más o menos interesadas, tuvo siempre, repetimos, en Aragón, un asentamiento firme y apasionado.

Porque, ¿qué sino pruebas atléticas eran el tiro de barra, el lanzamiento de bolos, los brincos de entalegados, la carga de talegas y las corridas de pollos?

Precisamente en estos meses de agosto y septiembre, en que tantos y tantos pueblos aragoneses celebran sus mayores fiestas, era cuando más auge tenían esas competiciones tan típicamente rurales, de las que sobresalían las apasionantes corridas de pollos.

Especialmente en los pueblos de los distritos de Híjar y Belchite se daba a este número de fiestas una preponderancia extraordinaria. La fama de los corredores llevaba consigo una expectación enorme; eran los años en que la supremacía de aquellas comarcas la ostentaba el gran Campana de Codo. Dionisio Carreras, seguido de su muy digno rival Silvestre Blasco, el Royo de Urrea, y junto a ellos, oponiendo fuerte competencia, corredores de Andorra, Albalate, Vinaceite. La Puebla...

¡Qué magnifico esfuerzo el de aquellos hombres! Sin más preparación física que la que les imponía su diario trabaja con la azada, el arado o la hoz, acudían a ponerse en Ia raya en cada pueblo donde se disputaba su corrida de fiestas. ¡Y con qué nobleza competían en busca o conquista de llevarse la primera!

Y todo, ¿para qué? Sencillamente para ganar dos premios; uno material que consistía en tres pollos, y otro que bien pudiéramos llamar de expansión espiritual, puesto que el vencedor se hacía cargo de la bandera nacional allí donde había ganado la corrida y, admirado vincitor (vencedor) tras los compases de dulzaina tamboril, y formando grupo con las autoridades, la llevaba hasta las Casas del Lugar.

A estos efectos recordamos al corredor de Codo, Dionisio carreras que entre los años 15 y 18 fue a correr a Vinaceite. Formó en la raya, establecida según costumbre en el camino a Belchite, y cuando el alcalde dijo, ¡a las tres!, salieron todos… menos Campana, a quien una inoportuna precisión le retuvo unos momentos.

Con muy buena desventaja se atrevió a salir; y entre efusivas pruebas de admiración pisó primero la raya y se llevo los tres pollos que allí mismo, y colgados en una horca de aventar mies, guardaba el tío Juan el Farlalla, que por entonces era de justicia en Vinaceite. Y Dionisio Carreras llevaría entonces, tal vez, la bandera nacional, con no menos orgullo que años más tarde representaría a España en una Marathon celebrada en Paris.

Pues bien, de todas aquellas manifestaciones atléticas que tanto arraigo tuvieron en nuestro Aragón, acaso haya revivido con más vigor, lo que entonces fueron corridas de pollos y hoy llamamos carreras pedestres.

En nuestros pueblos se celebran sus fiestas, y en muchos de ellos no faltan estas carreras, en las que toman parte afamados corredores enrolados en clubs de la capital y quienes ya han visto sus nombres en las columnas de los periódicos y oídos por las emisoras.

Selección Aragonesa de Cross: Binaburo, Romeo, Murillo, García, Sierra, Royo, Antón, Bielsa y Sender

Claro está que los premios de ahora no son los cásicos pollos. A la vista tenemos el programa de fiestas de Urrea de Gaén, donde vemos que en su corrida de fiestas, que tendrá lugar el próximo 17, se concederán unos trofeos de muy apetecible estimulante. Por eso no será de extrañar que ese día pisen aquella raya los Sierra, Pamplona, Binaburo, Ostáriz y Blasco. Y a buen seguro que éste hará los posibles para que no le mojen la oreja dentro de casa.

¡Porque también le gustaría llevar la bandera que tantas veces portó su tío, el Royo de Urrea!

DIOGENES

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26/7/24

Epitafio en la tumba de Dionisio Carreras


Placa en la tumba de Dionisio Carreras en el cementerio de Codo


Celedonio García

Dionisio Carreras Salvador (Codo, 9 de octubre de 1890 - Codo, 10 de julio de 1949) destacó como gran atleta en las carreras de fondo. Se curtió en las populares "corridas de pollos" o carreras pedestres, típicas del deporte tradicional aragones, que se organizaban con motivo de las fiestas de la mayoría de los pueblos y ciudades aragonesas.

Su primera participación en una prueba federada tuvo lugar en la "Gran Semana Deportiva" organizada en 1923, coincidiendo con las fiestas del Pilar de Zaragoza, por la incipiente Federación Atlética Aragonesa. El día 15 de octubre venció en la prueba de 5.000 m. Corría por primera vez como atleta federado y de él destacaba la prensa que era un "nuevo y valioso elemento". Al día siguiente volvía a vencer en el "cross-country". El cronista de la época le consideraba "falto de estilo, más propio de marcha atlética".  

Independientemente de los comentarios de la prensa, el Zaragoza F.C. se fijó en él y le fichó para su sección de Atletismo, ofreciéndole trabajo en el cubrimiento del río Huerva por la Gran Vía de Zaragoza y posteriormente como conserje de sus instalaciones deportivas, situadas en el actual parque Bruil de Zaragoza.

Los días 5 y 6 de abril de 1924 se celebraron en Zaragoza las "Pruebas atléticas de selección para la VIII Olimpiada", que se celebraría durante el mes de julio en París. La Federación Nacional de Atletismo encargó organizarlas a la Federación Atlética Aragonesa, "a pesar de ser primeriza", según comentarios de prensa.

Dionisio Carreras tenía 33 años, ya era maduro y no se privaba de pequeños vicios (fumaba y echaba algunos tragos), pero estas circunstancias no fueron impedimento para que venciera en la prueba de Media Maratón, superando ampliamente a su más inmediato perseguidor.

La Federación Aragonesa de Atletismo (o Federación Atlética Aragonesa, según denominación de la época) surgió a finales de mayo de 1923, impulsada por el éxito obtenido por el equipo aragonés de cross en el campeonato de España de Cross celebrado el mes anterior en San Sebastián. Los atletas pudieron participar por el esfuerzo realizado por la recién creada sociedad Unión Atlética Aragonesa. Destacaron los hermanos Magén, residentes en el zaragozano barrio de Montañana, pero naturales de Used (Zaragoza), especialmente Dionisio Magén, que repitió el séptimo puesto obtenido en 1920. Era el mejor corredor de la época en Aragón, hasta la aparición de Dionisio Carreras.

Cementerio de Codo. Tumba de Dionisio Carreras

El 16 de julio de 1924 Dionisio Carreras tomaba la salida en la prueba mítica de las Olimpiadas, el Maratón. Apenas un minuto antes de cumplirse las 2 h. y 50 minutos de carrera, Dionisio entraba en el estadio de Colombes, en París. Iba en novena posición, con semblante cariacontecido porque se había perdido en el recorrido y derrochó un tiempo precioso para haber mejorado su excelente resultado.

Durante esta década, Dionisio Carreras venció en todas las carreras importantes en las que participó. Tuvo un sonoro tropiezo. Perdió el reto celebrado en 1928 en la plaza de Toros de Zaragoza con un joven corredor de Santalecina, Ignacio Latorre. Ambos acabaron siendo muy buenos amigos.

También en 1928, días después de haber conquistado el título de Campeón de España de Maratón y de haber recibido reconocimientos importantes por su triunfo, como la Medalla de Oro del F.C. Barcelona, la prueba fue anulada porque no tenía la distancia reglamentaria de los 42 km. 195 m.

Con 40 años seguía obteniendo triunfos, pero poco a poco los excesos comenzaron a pasarle factura. Falleció en 1949, a los 59 años de edad a causa de un cáncer.

Durante muchos años, Dionisio Carreras, apodado "El Campana" por el oficio de campanero que ejerció su padre, fue recordado por numerosos pueblos de Aragón, a los que acudió para participar en las corridas de pollos o carreras pedestres. Su fama dio origen a dichos muy populares que se repetían por la comarca del Campo de Belchite y comarcas próximas:

  • ¡Corres más que el tío Campana!
  • ¡No corras tanto, que se reventará la hiel como al tío Campana!
En la lápida de su tumba, en el cementerio de Codo, podemos leer un emotivo epitafio:

Dionisio Carreras Salvador
10 de julio de 1949, a los 59 años

Dios te dio la gracia para ser un gran corredor.
Hoy tu cuerpo bajo esta tumba descansa sin dolor.
R.I.P.

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4/9/20

Hijos de Aragón: Dionisio Carreras, de Codo

  


Hablamos de personas de la ciencia, la historia, la cultura... que han sido importantes en el mundo y cuyas raíces son aragonesas por haber nacido en esta tierra. En esta ocasión, la figura de Dionisio Carreras, deportista de Codos, quien participó en la maratón de los Juegos Olímpicos de París de 1924, lo cuenta Celedonio García, coautor junto con José Antodio Adell del libro 'Las carreras pedestres de Aragón. Tres siglos en imágenes'.

Más sobre Dionisio Carreras:         http://celedoniogarcia.blogspot.com/search/label/Dionisio%20Carreras


9/10/10

III Memorial Dionisio Carreras en Codo

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Codo, la comarca del Campo de Belchite, la Asociación para las Naciones Unidas (ANUE) y UNESCO DEPORTE rinden homenaje a Dionisio Carreras, el primer olímpico aragones y primer campeón de España de Maratón, con el "III Memorial Dionisio Carreras", que se celebrará en Codo, su lugar natal, el sábado 30 de octubre de 2010.
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Se disputarán carreras infantiles y la carrera absoluta, manteniendo viva la tradición de las antiguas "corridas de pollos".

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26/5/10

Homenaje a Dionisio Carreras en el "Día Mundial del Atletismo" 22 de mayo de 2010

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Dionisio Carreras en 1928. Foto: Archivo C. García

Semblanza de Dionisio Carreras, el corredor de Codo

Dionisio Carreras Salvador, conocido con el apodo de “El Campana”, nació en Codo el 9 de octubre de 1890. Se inició en el atletismo participando en las corridas de pollos o carreras pedestres de su pueblo y de la comarca de Belchite, que se celebraban durante las fiestas patronales. En sus comienzos corría descalzo y aún tenía tiempo para ejercer de General Turco en el dance de su pueblo en honor de San Bernardo Abad.

Su padre, Francisco Carreras, ya fue un consumado andarín: cuando tenía que hacer algún encargo cubría andando, de sol a sol, la distancia que separa Codo de Zaragoza. Recorrido que también realizaría Dionisio para ver a su novia. A Francisco le agradaba mucho que su hijo corriera, pero esto no le libraba de cumplir antes con las tareas en el campo.

Si a Dionisio le surgía alguna carrera y tenía que preparar un costal o una carga de esparto, hacía la tarea por la noche y al día siguiente se iba a correr. Los pollos que obtenía en las carreras se los merendaba con los amigos y con frecuencia también les invitaba con las pesetas que obtenía de premio.

El Real Zaragoza se fijó en él y le ficharon ofreciéndole un trabajo; primero en el cubrimiento del río Huerva y después de conserje en las instalaciones del Real Zaragoza.

Dionisio Carreras no supo aprovechar la notoriedad y situación que le proporcionaron sus triunfos. Al terminar su vida deportiva regresó a su pueblo, con los suyos, donde murió, afectado de cáncer, el 10 de julio de 1949.

Tras su muerte llegó el mito; Dionisio Carreras se convirtió en un personaje de Leyenda. Su rápido fallecimiento dio origen a un dicho que se extendió por la comarca de Belchite motivado por el desconocimiento de la causa de su muerte.

–Cuando se veía a alguien corriendo, le decían: “¡No corras tanto, que se te reventará la hiel como al Campana!”.

El triunfo más importante de su trayectoria deportiva lo obtuvo un año después de nacer la Federación Aragonesa de Atletismo, al clasificarse noveno en el Maratón de la Olimpiada de París de 1924. Según dijo Carreras, pudo obtener un puesto mejor si no se hubiera equivocado en el recorrido cuando faltaban pocos kilómetros para llegar a la meta.

Era en París, con salida y llegada en el estadio de Colombes, en una tarde de mediados de julio de 1924.

Breve Historial deportivo

1924
  • 1º Media Maratón (21 km.) de preselección para la Olimpiada (1h. 15m. 40s.)
  • 9º Maratón de la “VIII Olimpiada” celebrada en París (2h. 50m.).
  • 1º “I Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • 1º “Copa de Navidad.
1925
  • 1º I Campeonato de Aragón de Cross.
  • 1º 5.000 m. (17'24") “II Campeonatos de Aragón”.
  • 1º “II Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • 1º “Copa de Navidad”.
1926
  • 4º “XI Campeonato de España de Cross”.
  • 1º “II Campeonato de Aragón de Cross”.
  • 1º “Media Maratón Behobia-San Sebastián” (1h 13m. 12s.).
1927
  • 5º “XII Campeonato de España de Cross”.
  • 1º “IV Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
1928
  • 1º “I Campeonato de España de Maratón”.
  • El F.C. Barcelona le entregó su Medalla de Oro aprovechando un partido entre el Barcelona y el Iberia.
  • 1º “III Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • Fracaso en la Maratón de la Olimpiada de Amsterdan.
1929
  • 1º “IV Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
1930
  • Un pequeño accidente le hizo llegar tarde al tren cuando se dirigía a participar en la Maratón de Turín.
  • 3º “Campeonato de Aragón de Cross”.
1973
  • Medalla de Oro de la Federación Aragonesa de Atletismo, a título póstumo.
2006
  • I Carrera pedestre Memorial y homenaje en Codo. Se le dedica una calle.
2008
  • II Carrera pedestre Memorial y homenaje en Codo. Se le dedica el PDM.
Dionisio disfrutaba cuando estaba con los suyos, con sus amigos con la gente de su pueblo. Hoy y en los otros homenajes que le ha tributado Codo, Dionisio se hubiera sentido orgulloso.

Celedonio García
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19/5/10

Homenaje a los Pioneros del Atletismo en Aragón

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Día Mundial del Atletismo“Recorrido Homenaje a los Pioneros del Atletismo en Aragón”
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El próximo sábado 22 de mayo se celebra el “Día Mundial del Atletismo IAAF”. Con tal motivo, la Asociación de Naciones Unidas España en Aragón va a rendir homenaje a cuatro significativos atletas, pioneros del Atletismo en Aragón: Mariano Bielsa y Latre “Chistavín”, de Berbegal; Dionisio Carreras, de Codo; Alejandro Pérez, de La Cartuja Baja, y Pedro Sierra, de La Puebla de Híjar.

El homenaje se realizará en los lugares de nacimiento. Varios corredores se desplazarán a: La Cartuja Baja (10 h.), Codo (12 h), La Puebla de Híjar (16 horas) y Berbegal (19 horas). En cada lugar se concentrarán corredores y gaiteros de la zona que amenizarán el acto con melodías tradicionales.
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24/10/08

13/10/08

El olímpico Dionisio Carreras

.El equipo español en la Olimpiada de París de 1924 con Carreras (sentado), el segundo por la izquierda.
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HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

.Especial Atlanta 1996
LOS ARAGONESES EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Celedonio García Rodríguez

Mucho ha llovido desde que un día de julio de 1924 Dionisio Carreras entrara en el estadio de Colombes finalizando la maratón olímpica de París. El corredor de Codo conseguía para el atletismo español un noveno puesto. Aragón ya hacía historia hace 72 años e iniciaba con letras de oro el libro de los olímpicos de nuestra región. Pocos han sido los privilegiados y su recuerdo quedará imborrable para el deporte aragonés en la disciplina reina de los Juegos olímpicos. Dionisio Carreras, Alfonso Carlos de Andrés, Alberto Esteban, Luis María Garriga, José Casabona, Alberto Solanas, Javier Moracho, Ester Lahoz y Alvaro Burrell ya han dejado una huella imborrable en nuestro deporte.

Dionisio Carreras Salvador es el precedente y abrió la historia de aragoneses que disputaron la Olimpiada, fue en 1924 y el lugar París. Carreras finalizó en el puesto noveno (el mejor de cualquier español que disputó una maratón, hasta que Diego García igualó su clasificación en Barcelona 92).

Dionisio Carreras, conocido como el “Campana”, nació en Codo en 1890. Se inició en el atletismo participando en las "corridas de pollos" de su pueblo y de los de la comarca de Belchite. Cuando comenzó a participar en carreras lo hacía descalzo.

Su padre, Francisco Carreras, ya fue un consumado andarín. Si a Dionisio le surgía alguna carrera y tenía que preparar un costal o una carga de esparto, hacía la tarea por la noche y al día siguiente iba a correr.

El Zaragoza F.C. se fijó en él y le fichó, ofreciéndole un trabajo; primero en el cubrimiento del río Huerva y después de conserje en sus instalaciones.

Su rendimiento deportivo habría mejorado si hubiera renunciado a algunos vicios; fumaba mucho, a veces bebía...

El triunfo más importante de su trayectoria deportiva lo obtuvo al año siguiente del nacimiento de la Federación Aragonesa de Atletismo, clasificándose en noveno lugar en la maratón de la Olimpiada de París de 1924.
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Según se dijo, pudo obtener un puesto mejor si no se hubiera equivocado en el recorrido cuando faltaban pocos kilómetros para llegar a meta. Carreras ya era algo maduro cuando corrió en París (34 años). Partieron 56 atletas y el corredor de Codo llegó el noveno en un tiempo de 2 horas y 50 minutos al estadio de Colombes.

Otros hechos que adornan su historial son el primer título nacional de maratón en Barcelona o sus cuatro vueltas pedestres a Zaragoza. Una enfermedad le impediría participar en la Olimpiada de Amsterdam de 1928.
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Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 13, Mayo-Junio de 1996
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25/10/07

Dionisio Carreras Salvador “El Campana”

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Celedonio García Rodríguez
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Dionisio Carreras Salvador, conocido con el apodo de “El Campana”, nació en Codo el año 1890. Se inició en el atletismo participando en las "corridas de pollos" o carreras pedestres de su pueblo y de la comarca de Belchite, que se celebraban durante las fiestas patronales.
En sus comienzos corría descalzo y aún tenía tiempo para ejercer de General Turco en el dance de su pueblo, en honor de San Bernardo Abad.

Su padre, Francisco Carreras, ya fue un consumado andarín: cuando tenía que hacer algún encargo cubría andando, de sol a sol, la distancia que separa Codo de Zaragoza. A Francisco le agradaba mucho que su hijo corriera, pero esto no le libraba de cumplir antes con las tareas en el campo.

Si a Dionisio le surgía alguna carrera y tenía que preparar un costal o una carga de esparto, hacía la tarea por la noche y al día siguiente se iba a correr. Los pollos que obtenía en las carreras se los merendaba con los amigos y con frecuencia también les invitaba con las pesetas que obtenía de premio.

El Real Zaragoza se fijó en él y le ficharon ofreciéndole un trabajo; primero en el cubrimiento del río Huerva y después de conserje en las instalaciones del Real Zaragoza.

Su rendimiento deportivo hubiera sido mayor si hubiera renunciado a algunos vicios. Fumaba mucho, aunque nunca se tragaba el humo, a veces bebía... Las colillas de los “perreros” que fumaba las repartía entre sus hijos, iniciándoles en el vicio del tabaco desde muy pequeños, siendo éste el motivo de que no siguieran los pasos deportivos de su padre.

Dionisio Carreras no supo aprovechar la notoriedad y situación que le proporcionaron sus triunfos (“conoció a todos los ricos de Zaragoza”) para conseguir un trabajo mejor. Al terminar su vida deportiva volvió a su pueblo, donde murió, afectado de cáncer, en 1949.

La fama de Carreras y su rápido fallecimiento dio origen a un dicho que se extendió por la comarca de Belchite (se desconocía la causa de su muerte). Cuando veían a alguien corriendo, le decían: “¡No corras tanto, que se te reventará la hiel como al Campana!”.

El triunfo más importante de su trayectoria deportiva lo obtuvo al año siguiente del nacimiento de la Federación Aragonesa de Atletismo, clasificándose en noveno lugar en la prueba de maratón de la Olimpiada de París de 1924. Según dijo Carreras, pudo obtener un puesto mejor si no se hubiera equivocado en el recorrido cuando faltaban pocos kilómetros para llegar a la meta.

Artículo publicado en Al Sur del Ebro. Revista de la Comarca Campo de Belchite, Nº 1. Año 2006
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Historial deportivo de Dionisio Carreras

.Salida del "I Campeonato de Aragón de Cross", en 1925
Celedonio García Rodríguez
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1924
  • 1º Media Maratón (21 km.) de preselección para la Olimpiada (1h. 15m. 40s.)
  • 9º Maratón de la “VIII Olimpiada” celebrada en París (2h. 50m.).
  • 1º “I Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • 1º Copa de Navidad.
1925
  • 1º I Campeonato de Aragón de Cross.
  • 1º 5.000 m. (17'24") “II Campeonatos de Aragón”.
  • 1º “II Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • 1º “Copa de Navidad”.
1926
  • 4º “XI Campeonato de España de Cross”.
  • 1º “II Campeonato de Aragón de Cross”.
  • 1º “Media Maratón Behobia-San Sebastián” (1h 13m. 12s.).
1927
  • 5º “XII Campeonato de España de Cross”.
  • 1º “IV Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
1928
  • 1º “I Campeonato de España de Maratón”.
  • 1º “III Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
  • Fracaso en la Maratón de la Olimpiada de Amsterdan.
1929
  • 1º “IV Vuelta Pedestre a Zaragoza”.
1930
  • Un pequeño accidente le hizo llegar tarde al tren cuando se dirigía a participar en la Maratón de Turín.
  • 3º “Campeonato de Aragón de Cross”.
1973
  • Medalla de Oro de la Federación Aragonesa de Atletismo, a título póstumo.

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Dionisio Carreras, de Codo, pionero del deporte en Aragón

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Dionisio Carreras, el “Corredor de Codo”, llegando vencedor en 1928
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Celedonio García Rodríguez

En Aragón, en el Campo de Belchite o en Codo, por centrarnos en una localidad de la comarca, muchos años antes de que surgiera el deporte moderno se practicaban juegos o deportes populares que ocupaban el ocio de las gentes.

Una de estas pruebas era la “corrida de pollos”. Así se denominada a la tradicional carrera pedestre porque los vencedores eran premiados con las citadas aves de corral. En Codo se celebraba durante las fiestas patronales en honor a San Bernardo, en una ambiente lleno de colorido y alegría, acentuado con la llegada de forasteros que acompañaban a los corredores más prestigiosos de la comarca. No faltaban los rituales de costumbre: el pregón de la corrida, los corredores ataviados para el evento, la presidencia de la carrera o las típicas melodías con redobles de tambor y dulzaina que en los años veinte interpretaría el famoso gaitero de Alcañiz apodado “Tieso”.

Con el paso de los años, los simbólicos y apreciados pollos fueron sustituidos por premios en metálico, y el festejo pasó a denominarse “corrida de peatones” o simplemente carrera pedestre.
Habitualmente las carreras se disputaban a partir de las cuatro de la tarde del día 21 de agosto. Los corredores llegados de Vinaceite, Belchite o Lécera ofrecían interesantes desafíos, aunque, durante años, los codinos pudieron presumir de contar con el mejor corredor de Aragón e incluso de España, con Dionisio Carreras Salvador, conocido con el apodo de “El Campana”. Carreras nació en Codo en 1890, participó en muchas carreras pedestres celebradas por la comarca y en las primeras competiciones de la Federación Aragonesa de Atletismo, creada en 1923. En 1924 representó a España en la Maratón de la Olimpiada de París. Acabó en noveno lugar y todavía pudo obtener un puesto mejor si no se hubiera equivocado en el recorrido.

Los triunfos de Dionisio obtenidos en su localidad natal (entre la segunda década del siglo XX y los años treinta) marcarían su futuro atlético. Fue el primer campeón de Aragón de Cross y venció en las pruebas más prestigiosas del calendario atlético aragonés. El “corredor de Codo”, apelativo que siempre acompañaba al nombre del pionero del atletismo aragonés, arrastraba pasiones entre los aficionados. En la carrera que se disputó en Belchite durante la feria de septiembre de1925 congregó un inmenso gentío en el Portal de la Villa. Sobra decir que Dionisio Carreras sería el vencedor.

En la comarca surgieron otros muchos corredores que ofrecieron días de gloria y entusiasmo a sus paisanos: José Tirado, Mariano Martínez, Gregorio Calve, José Luño, Marcelino Gracia, Ignacio Lop, Genado Aznar, Antonio Tirado, Gerardo Aznar, Cirilo Bailo o José Crespo, de Moyuela; Rafael Oliver, de Moneva (vencedor en más de cien carreras en 1907, entre ellas la de Zaragoza); Demetrio González, Isidro Artigas, José Artigas, Félix Úbeda, Hilario Tomás o, más recientemente, Ciriaco Nebra, de Letux; José Montañés “el Melenas”, o Miguel Tenas “Galán”, de Lécera; Martín Vaquero, Miguel Salvador o Valentín Salavera, de Belchite; José Soriano, Esteban Marco, José Paesa, Santiago Paesa, Manuel Ordovás, Melquíades Martínez, Enrique Procas, Joaquín Martínez o Modesto Serrano de Almonacid de la Cuba; Bartolomé Luesma, de Samper del Salz; Emilio Sancho, Bienvenido Juste o Doroteo Burillo, de Lagata; José Plou, Hilario Lamarca o Félix Espinosa de La Puebla de Albortón; Joaquín Pelegrín, Roque Gascón o José Alconchel, de Fuendetodos; Julián Fuertes, Pablo Alcalá, Ambrosio Pou, Salvador Pina, de Azuara, y Francisco Ortín, Anselmo Gracia, Blas Ortín o Eliseo Gracia Martínez, de Plenas.

En Codo también hubo otros destacados corredores coetáneos de Dionisio Carreras: José Tolón, Isidro Capapey, Gregorio Ferrer, Mariano Salvador o José Val.

Artículo publicado en Al Sur del Ebro. Revista de la Comarca Campo de Belchite, Nº 1. Año 2006
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Dionisio Carreras, el precursor

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Dionisio Carreras Salvador

HISTORIA DEL ATLETISMO ARAGONÉS

Especial Atlanta 1996

LOS ARAGONESES EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Fue el primer olímpico aragonés el año 1924 en París

Ricardo Martí

Bernardo y Jesús son los hijos del olímpico aragonés Dionisio Carreras que todavía viven para poder contar las hazañas de su padre. Jesús tiene 70 años y Bernardo 75. Ambos son dos fumadores empedernidos como lo fue su padre. Bernardo empezó a fumar a los ocho años y lo dejó el tabaco hace veinte, pero las secuelas de la nicotina le han dejado el cuerpo fastidiado. “Le quitábamos los cigarros de la petaca a mi padre y pocos años más tarde empecé a fumar mataquintos. Cuando volví a Codo a los once años fumaba como un carretero. Mi padre no se cuidaba mucho, puesto que fumaba, trabajaba, la bebida también le gustaba, llevaba malos arreglos con la comida y las mujeres también le gustaban. Parece mentira que fuera tan buen corredor con lo que fumaba y bebía.
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Consumía una cajetilla diaria y dos caliqueños que eran unos puros retorcidos que eran más fuertes que yo que sé. Recuerdo que muchos noches tenía que ir a buscarlo a casa de El Chato, un bar que había en el Coso Bajo de Zaragoza”.

Dionisio Carreras nació en Codo, en 1890 pero se trasladó a vivir en Zaragoza. Trabajó en el cubrimiento del río Huerva en la misma Gran Vía mientras entrenaba, corría pollos y competía en los JJOO. Bernardo comenta que “cuando en Zaragoza se enteraron que ganaba todas las carreras por los pueblos lo llamaron para que fuera conserje del campo de fútbol del Zaragoza. Le ofrecieron trabajo, casa, luz y leña. Residía en la calle Asalto, en el parque Bruil, que es donde por aquellos años tenía el Zaragoza el campo de fútbol. Había en la capital otros dos equipos de fútbol que eran el Patria y el Iberia”.

Cuando Carreras corrió en 1924 los JJOO de París su hijo Bernardo tenía cuatro años y no se enteraba mucho de qué iba la fiesta. “Tengo entendido que no tuvo su día. No aparecieron esos escapes que tenía y en los que daba un suspiro y no se sabía si iba volando... Tuvo una pequeña equivocación al extraviarse en el recorrido y eso es posible que le costara un minuto”. En París Carreras terminó el noveno en dos horas cincuenta minutos.

Cuatro años más tarde se clasificó para la los Juegos Olímpicos de Amsterdam. Entre 1924 y 1928 Carreras atravesó su época dorada.
“Recuerdo que el "Chato" de Garrapinillos, Dionisio Magén e Ignacio Latorre de Santa Lecina eran sus grandes rivales. Fue dos veces campeón de España de maratón y en Barcelona le controlaron los médicos y concluyó la carrera con las mismas pulsaciones con las que había empezado. Hacía la carrera por aquellos años 25 minutos antes que en París. (¿Se refiere a que realizaba un tiempo en maratón de 2h.25m.?).

Carreras fue el mejor pollero de la época. Sus duras jornadas de trabajo o en el campo las alternaba con las corridas polleras. Bernardo recuerda una de aquellas increíbles jornadas pedestres. “El padre de Dionisio estaba encantado de que su hijo corriera. Un día cenando le dijo Pablo Carreras a su hijo que fuera a recoger esparto de madrugada. Se levantó Dionisio a las seis de la mañana y se puso en camino durante tres horas con una caballería. Hasta que se hacía la carga de esparto había que dar unos tirones de miedo para arrancarlo. Volvieron a las 12 de la mañana. Después se fue a una corrida que había en la Puebla de Albortón. Ganó, volvió al pueblo, comió tranquilamente y tomando el café se enteró leyendo el periódico que había corrida pedestre en Azuara. Ni corto ni perezoso corrió los 15 kilómetros que separaban la Puebla de Albortón de Azuara, llegó justo cuando daban la salida y ganó. Volvió a la Puebla de Albortón y por la noche llegó a Codo donde se comió uno de los pollos que ganó”.

La retirada de Carreras del atletismo fue triste y oscura. Su declive coincidió con su frustrada segunda participación en unos Juegos Olímpicos. “Iba con el pasaporte en el bolsillo para ir a Amsterdam, pero se puso enfermo y no llegó a embarcar. Todo Zaragoza se quedó chafado al enterarse. Esa época fue mala puesto que se juntó todo y el Zaragoza de fútbol no ganaba un partido. A mi padre y a los futbolistas el club les debía un montón de dinero. Mi padre cayó de golpe. Decía que de pecho iba bien, pero las piernas no le querían tirar”. Carreras se vio obligado a volver al pueblo tras su retirada como corredor de élite. “Volvió a Codo con las orejas gachas, después de ser lo que había sido. Le operaron y un año más tarde moría de cáncer de duodeno a los 59 años de edad. Yo tenía por aquella época 28 años”.
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Publicado en la revista Atletismo Aragonés, Nº 13, Mayo-Junio de 1996

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