Mostrando entradas con la etiqueta Corrida de pollos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corrida de pollos. Mostrar todas las entradas

15/7/26

De las corridas de pollos a carreras pedestres


PERLAS DE HEMEROTECA

Carrera pedestre de Codo con la presidencia y la bandera en la línea de meta

Celedonio García

En verano de 1956, El Noticiero pubicaba un artículo firmado por DIÓGENES con el título de la cabecera. Se remontaba a la segunda década del siglo para recordar una tradición que en aquella época se consideraba imprescindible en las fiestas patronales de los pueblos de Aragón, las corridas de pollos.

Diógenes se centraba en algunos pueblos turolenses del Bajo Aragón Histórico y del Campo de Belchite; recordaba sus tradicionales relacionadas con los premios de la corrida, el ritual de la bandera y citaba a varios de los grandes corredores de la época, especialmente a Dionisio Carreras, de Codo. Pero tampoco se olvidaba de otros extraordinarios corredores que no llegaron a alcanzar la fama de Carreras, quizá porque no tuvieron tantas cualidades, o por otros motivos. En aquella época y en casi todas las épocas, cada pueblo tenía su corredor o varios corredores capaces de desafiar al más pintado.

En Urrea de Gaén destacaba Silvestre Blasco el Royo de Urrea, pero también había muy buenos corredores en Andorra, Albalate, Vinaceite, La Puebla...

En la época del artículo, más de dos décadas después, el típico premio de los pollos ya había desaparecido en muchos lugares, y para atraer a los mejores corredores se habían implantado los premios en metálico. Ya no tenía sentido la denominación de corrida de pollos. También se habían refinado las costumbres y el lenguaje. Las "corridas de pollos" dieron paso a las "carreras pedestres". 

La mayoría de las carreras se conservaban, ahora con otros corredores, algunos nacidos en estos lugares y otros llegados de fuera. Era la época de "los Sierra, Pamplona, Binaburo, Ostáriz y Blasco" entre otros.

----------------------------------------------------

Dionisio Carreras llegando vencedor en 1928

De siempre fue nuestra región muy dada a la celebración de pruebas atléticas. La práctica de demostraciones, en las que la fuerza, la destreza y la resistencia eran motivo de apuestas más o menos interesadas, tuvo siempre, repetimos, en Aragón, un asentamiento firme y apasionado.

Porque, ¿qué sino pruebas atléticas eran el tiro de barra, el lanzamiento de bolos, los brincos de entalegados, la carga de talegas y las corridas de pollos?

Precisamente en estos meses de agosto y septiembre, en que tantos y tantos pueblos aragoneses celebran sus mayores fiestas, era cuando más auge tenían esas competiciones tan típicamente rurales, de las que sobresalían las apasionantes corridas de pollos.

Especialmente en los pueblos de los distritos de Híjar y Belchite se daba a este número de fiestas una preponderancia extraordinaria. La fama de los corredores llevaba consigo una expectación enorme; eran los años en que la supremacía de aquellas comarcas la ostentaba el gran Campana de Codo. Dionisio Carreras, seguido de su muy digno rival Silvestre Blasco, el Royo de Urrea, y junto a ellos, oponiendo fuerte competencia, corredores de Andorra, Albalate, Vinaceite. La Puebla...

¡Qué magnifico esfuerzo el de aquellos hombres! Sin más preparación física que la que les imponía su diario trabaja con la azada, el arado o la hoz, acudían a ponerse en Ia raya en cada pueblo donde se disputaba su corrida de fiestas. ¡Y con qué nobleza competían en busca o conquista de llevarse la primera!

Y todo, ¿para qué? Sencillamente para ganar dos premios; uno material que consistía en tres pollos, y otro que bien pudiéramos llamar de expansión espiritual, puesto que el vencedor se hacía cargo de la bandera nacional allí donde había ganado la corrida y, admirado vincitor (vencedor) tras los compases de dulzaina tamboril, y formando grupo con las autoridades, la llevaba hasta las Casas del Lugar.

A estos efectos recordamos al corredor de Codo, Dionisio carreras que entre los años 15 y 18 fue a correr a Vinaceite. Formó en la raya, establecida según costumbre en el camino a Belchite, y cuando el alcalde dijo, ¡a las tres!, salieron todos… menos Campana, a quien una inoportuna precisión le retuvo unos momentos.

Con muy buena desventaja se atrevió a salir; y entre efusivas pruebas de admiración pisó primero la raya y se llevo los tres pollos que allí mismo, y colgados en una horca de aventar mies, guardaba el tío Juan el Farlalla, que por entonces era de justicia en Vinaceite. Y Dionisio Carreras llevaría entonces, tal vez, la bandera nacional, con no menos orgullo que años más tarde representaría a España en una Marathon celebrada en Paris.

Pues bien, de todas aquellas manifestaciones atléticas que tanto arraigo tuvieron en nuestro Aragón, acaso haya revivido con más vigor, lo que entonces fueron corridas de pollos y hoy llamamos carreras pedestres.

En nuestros pueblos se celebran sus fiestas, y en muchos de ellos no faltan estas carreras, en las que toman parte afamados corredores enrolados en clubs de la capital y quienes ya han visto sus nombres en las columnas de los periódicos y oídos por las emisoras.

Selección Aragonesa de Cross: Binaburo, Romeo, Murillo, García, Sierra, Royo, Antón, Bielsa y Sender

Claro está que los premios de ahora no son los cásicos pollos. A la vista tenemos el programa de fiestas de Urrea de Gaén, donde vemos que en su corrida de fiestas, que tendrá lugar el próximo 17, se concederán unos trofeos de muy apetecible estimulante. Por eso no será de extrañar que ese día pisen aquella raya los Sierra, Pamplona, Binaburo, Ostáriz y Blasco. Y a buen seguro que éste hará los posibles para que no le mojen la oreja dentro de casa.

¡Porque también le gustaría llevar la bandera que tantas veces portó su tío, el Royo de Urrea!

DIOGENES

*

PERLAS DE HEMEROTECA Volver al índice

Volver al ÍNDICE Historia del Atletismo Aragonés

Volver al INDICE Deportes y Juegos tradicionales



22/4/26

Las carreras pedestres de Gelsa

 

Gelsa. Salida de la carrera pedestre de niños y niñas en la fiestas de 1977


Celedonio García

El 23 de enero de 2026 se publicó en el BOA (Boletín Oficial de Aragón) la resolución de 13 de enero de 2026, de la Directora General de Patrimonio Cultural de Aragón, por la que se iniciaba procedimiento y se abría un periodo de información pública, para la declaración de “Las carreras pedestres tradicionales en Aragón” como Bien de Interés Cultural Inmaterial. (BOA 23 de enero de 2026). A partir de esa fecha, hay un plazo máximo de dieciocho meses para la resolución del procedimiento.

Las carreras pedestres son una manifestación cultural profundamente arraigada en Aragón. Se celebraban en la práctica totalidad de las poblaciones aragoneses durante festejos organizados con motivo de las fiestas patronales, fiestas de cofradía, de barrio o actos conmemorativos.

Existe documentación desde los primeros años del siglo XVI de la celebración de “corridas de espadas” (Perdiguera, Monzón, Monegrillo, Farlete, Huesca, La Almolda o Valfarta), que irían evolucionando a los largo de los siglos a las típicas “corridas de pollos”, tan extendidas por Aragón durante los siglos XVIII, XIX y XX.

La denominación de la carrera se debe al premio que se otorgaba a los vencedores. Habitualmente, el vencedor recibía tres pollos, el segundo clasificado, dos, y, el tercero, un pollo. En muchos lugares, el cuarto o el último, se consolaba con una cebolla. La cebolla se podría considerar un premio humillante, pero también fue muy apreciada en la época de posguerra.

En algunas comarcas o lugares determinados surgieron carreras con otra denominación por el premio que recibía el vencedor y, a veces, su origen se basa en alguna leyenda. En lugares limítrofes con Cataluña el vencedor recibía una cordera y los pollos estaban destinados a los puestos secundarios. En la ribera alta del Ebro, limítrofe con Navarra, la “corrida” se denominaba “joya”; unas veces se premiaba con pollos y otras con algún objeto relacionado con la festividad (medalla, sortija). La “corrida de la cuchara” de Aínsa tiene su origen en una bonita leyenda originada tras la batalla y victoria de los cristianos sobre los musulmanes, y estuvo relacionada con la Morisma. Otras carreras, con los niños como protagonistas, también tienen su origen en rituales y leyendas (la “corrida de las peras” de Adahuesca, o la “corrida de los melocotones” de Ejulve).

Las carreras tradicionales que todavía se conservan en Aragón se pueden catalogar entre las más antiguas del mundo. Prácticamente todas ellas son centenarias y según los trabajos realizados por el catalán Toni Santisteban, en Aragón se celebran en torno la mitad de las carreras centenarias que se disputan en el mundo.

Durante el siglo XX, en muchos lugares dejaron de premiar a los vencedores de las carreras pedestres con aves de corral y los premios pasaron a ser en metálico. La prueba cambió su denominación por “corrida pedestre”, primero, y, después, “carrera pedestre”, que es la denominación generalizada en la actualidad.

Los premios en metálico atrajeron a corredores destacados de fuera de la comarca, incluso a nivel nacional, principalmente procedentes de Cataluña. También llegaron las sanciones a los atletas federados, comúnmente denominados “profesionales”, porque la Federación de Atletismo velaba por la moral “amateur” de este deporte en aquella época.

La corrida de pollos de las fiestas en honor a la Virgen del Buen Suceso

Al margen de los actos religiosos, las vaquillas y los toros siempre han sido los festejos que más han atraído a la concurrencia durante la celebración de las fiestas patronales en honor a la excelsa Virgen del Buen Suceso, que anualmente se celebran en torno al 8 de septiembre. Tampoco faltaban otros festejos típicos como la música de dulzaina y tamboril, los gigantes y cabezudos, los fuegos artificiales, globos aerostáticos, iluminaciones, cucañas, corrida de pollos, prestigiosas bandas de música y los bailes, especialmente el denominado baile de la Fritada, con dulzaina y tamboril y, a veces, también con la banda.

Las crónicas del siglo XIX se limitan a comentar los actos taurinos. Como ejemplo, en 1865, hubo corrida de toretes lidiados por varios jóvenes de la localidad, que habían constituido una sociedad taurina; fueron picados, banderilleados y muertos por Sixto Genzor y Juan Guzmán. Los toretes lucían lujosas y elegantes moñas regaladas por Pascuala Falcón, Teresa Celestino y Encarnación Madasú.

Al igual que en las vaquillas, en la “corridas de pollos” participaban destacados aficionados locales. En 1901 vencieron Francisco Morellón y Miguel Falcón.

Era habitual que la “corrida de pollos” o “corrida pedestre” denominada de pollos con premios en metálico a partir de la segunda década del siglo XX, se celebrase el día 10, después de comer, de dos a tres de la tarde.

En 1919, la “corrida de pollos” se anunciaba para corredores locales y de fuera. En 1922 seguía denominándose “corrida de pollos”, aunque desde hacía varios años las aves de corral ya no se entregaban de premio. Este año consistieron en 15, 10 y 5 pesetas para los tres primeros clasificados, respectivamente.

En los años veinte participaron en la carrera pedestre algunos de los mejores corredores de Aragón. En 1923 venció Vicente Magén, residente en el barrio zaragozano de Montañana, pero natural de Used. Aquel año Vicente Magén había formado parte del equipo aragonés que las sociedades deportivas de Zaragoza habían enviado al Campeonato de España de Cross celebrado en San Sebastián. El éxito del equipo aragonés, con su hermano Dionisio Magén a la cabeza, contribuyó para que ese mismo año se crease la Federación Aragonesa de Atletismo.

El segundo clasificado de la carrera pedestre de 1923 fue el local Florencio Loras y el tercero un destacado corredor de Mediana, Agustín Perún.


Pascual Salvador, vencedor de la carrera pedestre de Gelsa en 1926 

En la década de los años veinte la prueba pasó a denominarse “carrera pedestre”, aunque popularmente se seguía hablando de “corrida de pollos” y durante unos cuantos años se mantuvieron los premios de 15, 10 y 5 pesetas para los tres primeros clasificados. La crónica del Heraldo de Aragón de las fiestas de 1926 no aporta datos sobre los rituales de la carrera. Se seguía celebrando el día 10, a las cuatro de la tarde, y se clasificaron en los tres primeros puestos, respectivamente, Pascual Salvador, Julio Aznar y Vicente Labarta. Los premios de 15, 10 y 5 pesetas fueron entregados por la alcaldesa Florinda Royo* y la hija del juez municipal, Francisca García.

En 1927, el gran corredor de Gelsa, Florencio Loras, sumaba su sexta victoria en la “corrida de pollos” (denominación que se daba en el programa de fiestas), que mantenía los mismos premios en metálico de años anteriores.

Al año siguiente, en 1928, los premios subieron considerablemente. Fueron de 50, 25 y 10 pesetas. Y más aún en 1929, que se elevaron a 125 y 50 pesetas, permitiéndose la participación de corredores de fuera de la localidad.

Florencio Loras siguió manteniendo la supremacía de la carrera en 1928, venciendo a Manuel Pérez y a Alejandro Valenzuela, de Zaragoza, segundo y tercero, respectivamente.

En los inicios de la década de los años 30, del siglo pasado, la carrera pedestre de Gelsa adquirió un gran auge. En 1930 se programaron dos carreras pedestres durante las fiestas, una el día 9, consistente en ocho vueltas desde la plaza a la ermita, con premios de 100, 60 y 35 pesetas a los tres primeros, respectivamente. Además se gratificaba con 5, 7 y 10 pesetas a los corredores que terminasen la carrera y pasaran primero por meta en cada una de las tres primeras vueltas. En la carrera del día siguiente, 10 de septiembre, solo podían participar los corredores de la villa. El recorrido era de cuatro vueltas desde la plaza a la ermita y los premios de 25, 15 y 10 pesetas. Las gratificaciones por pasar primero en las tres primeras vueltas consistieron en 2, 3 y 5 pesetas.

Este mismo año, el 24 de octubre de 1930, también se organizó una “gran carrera pedestre” con motivo de los festejos organizados por la inauguración del puente sobre el Ebro, que tuvo lugar el día 25. En la carrera podían tomar parte los corredores forasteros y los premios para los tres primeros clasificados consistieron en 100, 60 y 40 pesetas, respectivamente.

En las fiestas de 1931 se mantuvieron las dos carreras con las mismas características del año anterior. Las dos carreras programadas en las fiestas, habituales en muchos lugares, duraron poco tiempo. En el programa de fiestas de 1934 solo se anunciaba una carrera pedestre, en la que podían tomar parte todos los corredores que lo desearan, tanto del pueblo como forasteros, adjudicándose los premios de 75, 50 y 25 pesetas.

Tras la fratricida Guerra Civil se siguieron programando carreras pedestres entre los festejos en honor de la Virgen del Buen Suceso, aunque no todos los años. En 1956, la “corrida pedestre” se anunciaba para el día 12 por la mañana con importantes premios. Y, en 1968, también el día 12, se programó una “gran carrera pedestre para aficionados de la localidad”, a las 18 horas.

---------------------------------------------------------

*Se considera que María Domínguez fue la primera alcaldesa de España. Asumió la alcaldía de Gallur el 28 de julio de 1932. Si el dato es correcto, Florinda Royo era alcaldesa de Gelsa en 1926. En 1933 había 17 alcaldesas en la provincia de Zaragoza, entre ellas, Victoria Cerera, de Gelsa.

Volver al ÍNDICE

*

19/4/26

Toponimia de las carreras pedestres tradicionales en Aragón


 Celedonio García

Hemos hecho una recopilación de topónimos que encontramos por la geografía aragonesa y están relacionados con las “carreras pedestres”, denominadas en el siglo XVI  y XVII  “corridas de espadas” y posteriormente irían evolucionando a las típicas “corridas de pollos”; su nombre se debe a los premios que se entregaban a los primeros clasificados. Actualmente, ya sin las aves de corral como premio, se denominan “carreras pedestres”.

El término “La corrida de espadas”, localizado en Leciñena, prácticamente en el límite con Perdiguera, nos hace pensar que puede estar relacionado con la carrera pedestre de Leciñena o con la de Perdiguera (documentada desde 1526), o incluso podía ser el punto de partida de las dos carreras. Desde esta última población, situada en lo alto, se apreciaría perfectamente el desarrollo de la prueba.

Algunos de estos topónimos conservan anécdotas muy curiosas.

En el segundo cuadro recogemos topónimos similares, pero sin haber comprobado su relación con la antigua carrera pedestre. Suponemos que muchos están relacionados con el lugar donde se hacía la raya para dar la salida de la prueba, con llegada en el pueblo (probablemente la meta se situaría en la puerta de la iglesia, donde se colocaría la horca con los pollos), o donde los corredores debían dar la vuelta, tras haber salido desde el pueblo para llegar al mismo lugar. Hay más topónimos similares por la geografía aragonesa, pero algunos de estos topónimos pueden no tener relación con la carrera. Otro topónimo muy extendido es el de “Pollo”, “Poyo”, “Los Poyos”, o Los Pollos”.

La evolución del escenario de las carreras que dieron nombre a muchos de estos topónimos se aprecia en las crónicas de los últimos años del siglo XIX y comienzos del XX. A finales sin siglo XIX, en las crónicas festivas de algunos pueblos se dice: “La corrida ha sido aburrida, solo hemos visto la llegada de los corredores”. Varios años después (en los primeros años del siglo XX), estas mismas crónicas comentan el éxito de la corrida porque se han trasladado a las eras, realizándose la carrera en círculo, a vueltas, donde él público puede observar todo su desarrollo. Luego pasarían a calles, plazas o campos de fútbol. Algunas, como la de Monreal del Campo, siguen manteniendo su trazado original.

Volver al ÍNDICE
*

19/11/25

Tradiciones aragonesas. La “Jota de los pollos”

 

Músicos, como los de "La Cuquera", amenizan la típica "Jota de los pollos"


Celedonio García

En relación con las típicas “corridas del pollos”, que antaño se disputaban en la práctica totalidad de las poblaciones aragonesas durante sus fiestas patronales, de barrio o de cofradía, vamos a centrarnos en uno de sus rituales, el baile de la denominada “jota de los pollos” en honor al vencedor.

El ritual variaba de una población a otra. Las mujeres no solían participar en la denominada “corrida”, pero también tenían su papel que podía ser diferente según el lugar.

En Torres del Obispo, en la comarca de la Ribagorza, narra Joaquín Gironella, que el vencedor de los pollos luego se los entregaba a una chica mientras bailaba una o varias jotas.

En algunos lugares, como en Albalate de Cinca, han incorporado en su tradicional carrera pedestre la típica "Jota de los pollos"

En Belchite, ya en la provincia de Zaragoza, Arcadio Larrea recogió varias melodías que se tocaban durante la “corrida de pollos”, y la “jota de los pollos” que se bailaba después. La jota la bailaban los corredores, cada uno con la chica que al llegar a la línea de meta le había colocado una saya para que no se enfriase. Las chicas solían ponerse varias sayas a modo de falda para luego, con una de ellas, arropar a un corredor. Aquí las mujeres decidían con quién bailaban.

Siguiendo por la provincia de Teruel, nos vamos a Loscos, en la comarca del Jiloca. Al finalizar la “corrida de pollos”, el vencedor elegía a una chica entre las presentes y bailaba con ella la denominada “jota de los  pollos”. Se hace en honor al vencedor para dar comienzo el baile que viene a continuación. El ritual se conserva en la actualidad, pero como en otros muchos lugares que lo han incorporado en sus tradicionales carreras pedestres, ahora bailan el vencedor y la vencedora de la “corrida de pollos” o “carrera pedestre”, porque, como debe ser, corren hombres y mujeres (casi siempre).

Durante el transcurso de la carrera se disputan "primas" que habitualmente ofrece el público, aportando a la corrida o carrera, una espectacularidad única
*

15/10/25

Vencedores de la "Carrera pedestre" de las fiestas de San Miguel de Chodes (Zaragoza)

 

Corredores de gran nivel, como los participantes en la edición de 1981, fueron el germen de la denominación "Mundial del Pollo" 

Celedonio García

El pasado 28 de septiembre se celebró en Chodes la tradicional "carrera pedestre" de las fiestas de San Miguel. Por la mañana, José Antonio Adell y Celedonio García, tuvimos la satisfacción de impartir una charla sobre las carreras pedestres y otras historias de Chodes, y pudimos recordar nuestra participación durante el último cuarto del siglo pasado en la que podemos considerar como la carrera pedestre más famosa de Aragón. Actualmente se conoce con el apelativo de "Mundial del Pollo".

Aprovechamos algunas diapositivas que proyectamos en la charla para aportar algunos datos de la "carrera pedestre" de Chodes. A continuación añadimos algunos vencedores de la carrera pedestre de Chodes ampliando los que se recogen en la Wikipedia.

Tomando como base los datos de la Wikipedia, añadimos algunos vencedores de la carrera pedestre de Chodes

El término "pollo", que en los últimos años se está poniendo de moda para denominar a las antiguas "corridas de pollos", así llamadas por el premio que se entregaba a los primeros clasificados de la carrera pedestre, procede de la jerga habitual de los participantes en estas carreras.

La "Carrera del Pollo", denominación que se dio a la carrera pedestre de Monzón hace más de 40 años para recordar a las antiguas "corridas de pollos", está "creando tendencia" en otras carreras pedestres de Aragón que nunca se han denominado así.


A partir de los años 20 del siglo pasado participaron en la carrera pedestre de Chodes corredores de un nivel extraordinario, como en la mayoría de las carreras pedestres de Aragón. Sin embargo, en los años ochenta en Chodes corrieron atletas del nivel de Jorge García o Pere Casacuberta, ambos campeones del Mundo de Cross Junior; Antonio Prieto, se había clasificado cuarto en el campeonato del Mundo de Cross; Abel Antón, que luego sería campeón del mundo de Maratón por partida doble, entre otros.

Los corredores que habitualmente participábamos en esta carrera pusimos a la carrera pedestre de Chodes el sobrenombre de "Campeonato del Mundo del Pollo" y con el nuevo siglo, los nuevos organizadores de la carrera, que sustituyeron al gran Florencio Saldaña, alma de la carrera durante muchos años, decidieron anunciar la prueba como "Mundial del Pollo".

Ediciones documentadas de la carrera pedestre de Chodes.
Según los estudios realizados por Toni Santisteban, en Aragón se organizan entre el 30-40 % de las carreras centenarias que se disputan en el mundo

 

Cuando todavía no se conocían datos de ediciones celebradas en el siglo XIX, ya se aventuraron  a anuciar la carrera de Chodes como "la más antigua de Aragón". No es así, pero sí se puede considerar como una de las carreras con documentación más antigua, según la información que manejamos en la actualidad.


Los datos facilitados por Miguel Ángel Aznar Rodrigo, procedentes del "Libro de la Hermandad de San Miguel de Chodes", nos permiten saber que en 1831 en Chodes ya se organizaban "corridas de pollos" durante las fiestas de San Miguel de septiembre. Durante años también se organizaron en las fiestas de San Miguel de mayo.

Las 20 carreras pedestres de Aragón más antiguas según la documentación que disponemos en la actualidad


Según la documentación facilitada por Constantino Escuer, los datos mas antiguos de una carrera pedestre en Aragón son los de la "Corrida de la Espada" de Perdiguera. El próximo año se cumplirán 500 años de esta carrera. A lo largo de los siglos la "corrida" fue evolucionando. Los "Libros de cuentas de Perdiguera" estudiados por Constantino Escuer nos muestran que a finales del siglo XVI ya se fueron introduciendo los pollo, como premio. Las aves de corral darían porteriormente nombre a esta prueba, "corridas de pollos", y así se conocieron hasta las primeras décadas del siglo XIX por la mayoría de las poblaciones de Aragón. 

Panel de la Exposición Itinerante de la DPZ sobre "Juegos Tradicionales y Deportes de Fuerza y Resistencia" Tiro de Barra y Carreras Pedestres


Según los datos disponibles de Chodes, a comienzos del siglo XIX, el actual "Mundial del Pollo", se denominaba "Corrida de pollos". En 1898 aparece como "Corrida de pollos a estilo del país", denominación común en otros muchos lugares de Aragón. Las típicas "corridas de pollos" incluían las de entalegados, de burros, niños, etc. En 1917 son curiosas las "corridas de pollos" que incluyen "entalegados, en burros, mujeres, niños, etc.". Aparecen en una época temprna las corridas de "mujeres", diferenciándose las que en otras ocasiones eran de cántaros, más típicas de las mujeres.

Recorte de la crónica de las fiestas de San Miguel de Chodes de 1928 en Heraldo de Aragón

En los años veinte la "corrida"  pierde las aves de corral como premio y pasa a llamarse "corrida pedestre"; los premios ya son en metálico. En 1928 se premia con 25, 15 y 10 pesetas a los tres primeros clasificados. El vencedor sería Mariano Barcelona, de Arándiga y el segundo clasificado Pedro Martínez Flores, de Mesones de Isuela, dos grandes corredores de la comarca. Al año siguiente se denomina en el programa de fiestas "carrera pedestre" con premios más elevados (75, 50 y 25 pesetas) y llegan atletas del nivel de Dionisio Carreras, de Codo, campeón de España de Maratón y noveno en la Maratón de la Olimpiada de París de 1924. Carreras tuvo como rivales a otros grandes corredores de Aragón, destacados también a nivel nacional: Clemente Góez, de Garrapinillos; Vicente Bernad, de Terrer, o  José Mozota, de Monzalbarba, entre otros. En la actualidad, popularmente, entre la gente mayor se sigue denominando "la corrida".

Recorte de las fiestas de San Miguel de Chodes de 1929 en Heraldo de Aragón

En esta época la carrera pedestre ya se disputaba en al actual escenario de la plaza, antaño denominada "de la Constitución". Probablemente, este escenario se comenzaría a utilizar en los primeros años del siglo XX y anteriomente se disputaría en línea, por la carretera de Arándiga, siguiendo la costumbre habitual en otros lugares. Las críticas de muchos lugares, quejandose de la "corrida" porque solo habían visto llegar a los corredores, procipiaron que se trasladaran a las eras, a vueltas, o en la plaza, como en Chodes o en Morata de Jalón. En Chodes la carrera también se llevó varios años a las eras por estar ocupada la plaza para la celebración de vaquillas.

Anuncio de la carrera pedestre de Chodes publicado en la prensa


Mariano Haro en Chodes acompañado de hombres del pueblo, entre otros, Florencio Saldaña. Año 1974 o 1975. Foto: Archivo José Antonio Ostáriz

Uno de los grandes ilustres corredores que han participado en la carrera pedestre de Chodes fue Mariano Haro, como vemos en la imagen. Las historias y anécdotas de la carrera pedestre de Chodes darían para llenar muchos folios, tiempo habrá para ello.

30/7/25

Ricla recupera su tradicional Carrera Pedestre en las fiestas de Santa María Magdalena

 Nacho Dieste y Silvia Fernández vencen en la prueba absoluta

Participantes de la prueba absoluta

Celedonio García

Desde hace un par de décadas no se celebraba la tradicional carrera pedestre de las fiestas de Santa María Magdalena. Antaño, esta carrera, la de la fiesta de la Reliquia y las que organizaban en otras festividades locales, como las fiestas de las cofradías de San Antón, San Blas, la Virgen de Mayo, o la Virgen del Carmen, se denominaban “corridas de pollos” por ser estas aves de corral el premio que se otorgaba a los tres primeros clasificados. 


Atletas dispuestos a tomas la salida

En los años veinte del siglo pasado los pollos dejaron de entregarse como premio y los corredores recibían premios en metálico. En esta época la prueba pasa a denominarse “corrida de pollos” o “carrera pedestre”.

Salida de la prueba absoluta

En las carreras pedestres de Ricla han participado atletas de gran prestigio. Sin duda, el más conocido ha sido el palentino Mariano Haro, que venció en 1977 y, entre otros, también habría que destacar al mejor corredor de la historia en Aragón, el montisonense Eliseo Martín, que se clasificó segundo en 1993, tras el leridano Juan Ramón Muñoz.

Dieste, Lorda, Latorre y Casaos encabezando la prueba en las primeras vueltas

El pasado domingo, la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento de Ricla, junto con el Servicio Comarcal de Deportes de la Comarca, organizaron una carrera pedestre en el marco festivo de Santa María Magdalena, con la participaron en la prueba absoluta de 13 atletas (10 hombres y 3 mujeres), que realizaron un recorrido de unos 5 kilómetros, dando 20 vueltas en la calle de la Cruz.


Nacho Dieste y Sergio Latorre se quedan solos en cabeza de carrera

La disputa de "primas" dio gran emoción a la prueba. Hugo Lorda y Toni Santisteban

Durante el recorrido se entregaron la típicas “primas”, que tanta emoción aportan a la prueba. Desde la salida tomó el mando el zaragozano, originario de Ricla, Nacho Dieste, junto con el zufariense Denis Lorda y Sergio Latorre, de La Almunia de Doña Godina.


Hugo Lorda y Toni Santisteban

Nacho Dieste, descendiente de Ricla, busca la victoria en su villa de origen

Nacho Dieste dejó que sus rivales, actualmente en peor estado de forma, se desgastaran disputando primas para luego dirigirse en solitario a la línea de meta. En segunda posición finalizó Sergio Latorre, que actualmente está en bajo estado de forma tras recuperarse de una lesión deportiva, y tercero Denis Lorda.

Denis Lorda busca la tercera plaza

Inés Cubero y Susana Moranchel disputando una prima

Entre las féminas, Silvia Fernández, de La Almunia de Doña Godina, mantuvo durante toda la carrera un ritmo de crucero que le permitió obtener el primer puesto. Inés Cubero, pese a su juventud, demostró que es capaz de alcanzar hazañas mayores. Disputó y ganó primas, pero terminó en segunda posición. Y el tercer puesto se lo adjudicó Susana Moranchel.

Silvia Fernández buscando la victoria desentendiéndose de las primas

Hugo Lorda ganando una prima

Durante la carrera la emoción estuvo en la disputa de las 25 primas que se concedieron, 180 euros donados por entidades comerciales y varias primas en especie, fundamentalmente consistentes en cajas de fruta. Destacó disputando primas el recortador local Juan Casaos, que tras las oposiciones a bombero, que ha aprobado, demostró su buena preparación física.

La calle de la Cruz fue en escenario de la carrera, como antaño en otras ocasiones

Nacho Dieste doblando a Denis Lorda

Toni Santisteban ganando una prima a Susana Moranchel

En la carrera también participó un corredor de Vilafranca del Penedés (Barcelona), entusiasta y apasionado investigador de las carreras centenarias de todo el mudo. Tras la recuperación de la prueba, y debido a su antigüedad, podría considerarse centenaria, a pesar de varias décadas sin celebrarse.

Mauricio Casas y otros corredores locales no se quisieron perder la prueba

Toni Santisteban acompañado del joven corredor local Héctor Laorden Casas, seguidos del corredor riclano Jorge Gil Alonso

Santisteban disputando una prima con Laorden

Jorge Gil finalizando la carrera

Juan Casaos, de Ricla, demostró un buen estado de forma

Nacho Dieste y Silvia Fernández bailando la "jota de los pollos"

Al final, siguiendo la costumbre de algunos pueblos aragoneses, los vencedores bailaron la típica “jota de los pollos”. Y dieron comienzo las carreras de los niños, que tanta ilusión y emoción provoca entre el público y especialmente entre los allegados.

Nacho toma nota: "A Ricla irás, vencerás y, si repites, aprenderás" a bailar la jota

Silvia mostrando  su repertorio de jota a Nacho

María e Íker con sus padres, preparados para la carrera

Carrera hasta 5 años

Participantes en las carreras infantiles

Niños y niñas acompañado de "Chencho", concejal de deportes y de Sergio Latorre, coordinador comarcal de deportes

Salida de la carrera de niños y niñas

Llegada a meta de la carrera infantil

Los más pequeños en el podio, acompañados de Jorge Navarro, concejal de Deportes, y de Marina Lagüerta, concejala de Cultura

Podio de las niñas de 8 a 11 años con las concejalas de Educación, Ester Ibáñez, de Cultura, Marina Lagüerta, y Deportes, Jorge Navarro

Los concejales de Deportes, Jorge Navaro; de Cultura, Marina Lagüerta, y de Educación, Esther Ibáñez, se encargaron de distribuir los trofeos y medallas a los vencedores.


Ana María Ambite Gil recibe el trofeo de vencedora de hasta 13 años

Vencedores de 9 a 11 años

Vencedoras absolutas

Primeros clasificados absolutos

Clasificaciones:

Has 5 años. Niños: 1. Íker Lasarte. Niñas: 1. María Andreu.

De 8 y 9 años. Niños: 1. Samuel Moro Casas y 2. Andrés. Niñas: 1. Sofía CasasLorón, 2. Noa Rodríguez y 3. Alejandra Baquedano.

De 10 y 11 años: 1. Marcos Rodrigálvarez. Niñas: 1. Valeria Rodríguez y 2. Cristina Andreu.

De 12 y 13 años: 1. Ana María Ambite.

Absoluta Femenina: 1ª Silvia Fernández, de La Almunia de Doña Godina; 2ª Inés Cubero, de La Almunia de Doña Godina, y 3ª Susana Moranchel, de La Almunia de Doña Godina.

Absoluta Masculina: 1º Nacho Dieste, de Zaragoza; 2º Sergio Latorre, de La Almunia de Doña Godina, y 3º Denis Lorda, de Zuera.

*