15/4/15

Bandoleros. Historias y leyendas románticas españolas, en las Jornadas Culturales de Ballobar






21.00 h.: Charla con proyección audiovisual por José Antonio Adell y Celedonio García, docentes, historiadores y escritores. Hablarán de su actividad literaria y divulgativa en los treinta años que llevan colaborando juntos. Después se centrarán en su último libro conjunto “Bandoleros. Historias y leyendas románticas españolas” (presentado oficialmente en Ronda y Grazalema), donde nos hablarán de diferentes bandidos, entre los que aparecen Cucaracha, El Cigarro de Ballobar, El Víbora de Alcolea, El Cerrudo de Lalueza, el herrero de Osso, etcétera. Ambos han estado muy unidos a Ballobar por las carreras pedestres. Celedonio García colabora cada año como animador en la prueba pedestre de las fiestas. Adell estuvo un curso en el Centro de Recursos de Ballobar y fue pregonero de las fiestas del año 1994.

Lugar: Salón del Ayuntamiento



8/4/15

El Campeonato de España de Cross de 1941 en Zaragoza

El aragonés Rodolfo Antón se proclama Subcampeón de España de Cross (Zaragoza, 9 de marzo de 1941)

Grupo de cabeza en el Campeonato de España de Cross, celebrado en Zaragoza el 9 de marzo de 1941. Foto: Archivo Celedonio García

Celedonio García Rodríguez

Por un recorrido similar por el que iba a transcurrir el “XXIII Campeonato de España de Cross” se disputó, el 9 de marzo de 1941, el “VII Campeonato Regional de Campo a través”. Las ausencias de Romeo, Salas y Pérez, todos ellos de Helios, facilitaron la victoria por equipos al Zaragoza y la revalidación del título a Rodolfo Antón. Juan Ballesteros y Justo Borrás, respectivamente, obtuvieron la segunda y tercera posición. Victoriano Pérez, por su parte, continuaba su preparación para hacer su reaparición en la “Vuelta a Zaragoza”.

Equipo de la Selección Aragonesa de Cross en el Campeonato de España de 1941. Foto: Archivo Celedonio García

Los atletas seleccionados por la Federación de Atletismo para representar a Aragón en el “Cross Nacional” fueron: Antón, Romeo, Visa, García, Ballesteros y Borrás. Por celebrarse en Zaragoza, también participaron Rodellar, Monge, Monzón, Continente y Martín.

La organización del Campeonato por la Federación Aragonesa fue perfecta; supo dar al desarrollo de la prueba la categoría de gran espectáculo. Los soldados ingenieros instalaron un largo tendido que permitió al impaciente y numeroso público seguir desde el campo de Torrero las incidencias de la carrera, por medio de un altavoz.

La salida se dio con la marcialidad que requería la presencia del general Moscardó, según se narraba en los diarios de la época: “A la llegada del general Moscardó, el público le ovacionó prolongadamente. Se interpretó el Himno Nacional, que el público oyó brazo en alto y seguidamente fueron alineándose los equipos frente a la tribuna”[1].

Además de las autoridades y jerarquías zaragozanas, presenciaron la prueba el presidente de la Federación Nacional, el secretario, el seleccionador nacional y los delegados de las distintas federaciones. Para dar cuenta del acontecimiento, también se trasladaron a Zaragoza algunos de los más famosos periodistas deportivos.

Saludo marcial de los participantes en el Campeonato de España de Cross ante el general Moscardó. Foto: Archivo Celedonio García

Los 87 participantes dieron el saludo a Franco e iniciaron su carrera dando una vuelta en el campo de fútbol y perdiéndose por la calle de Lasierra, en dirección a los pinares de Venecia. Por el altavoz se hacía vibrar al público concentrado en el campo por la pugna mantenida entre los corredores aragoneses y catalanes.

El primer paso por el campo proporcionó a los espectadores la alegría de ver pasar en cabeza a Antón, Romeo y Ballesteros. No obstante, el equipo catalán obtendría un triunfo rotundo, venciendo individualmente, por federaciones y por equipos, debido a su formidable preparación. El equipo aragonés fue el único que tuvo consistencia para disputarles la victoria, pero era demasiado inexperto para hacer otra cosa que esforzarse con tesón. Sólo Antón presentó batalla, dando emoción a la carrera; así lo narraba Emege:

“Y ahí estuvo la «salsa» de la prueba. En el entusiasmo y tenacidad con que Antón, el aragonés, se mantuvo en cabeza soportando todos los ataques, toda la técnica de los catalanes que pretendieron desbordarle. Cuando a la entrada en el campo, terminado el primer trayecto del «cross», vimos cómo Ruiz Soler, el sevillano, caía y se retiraba, comprendimos que Antón si quería continuar destacado tenía que contar solamente con su propio esfuerzo y gracias a sus excepcionales condiciones. Los demás del equipo aragonés, bien unidos, como iban, no podían ayudarle. La ausencia de Ruiz Soler dejó a Antón a merced del equipo catalán. Y el equipo catalán sólo pudo, a pesar de su ofensiva a lo largo de todo el trayecto, lograr que Andreu, uno de los hombres lo desbordara. Todos los demás llegaron agrupados, pero más tarde que Antón. Antón había resistido y sólo unos segundos de ventaja concedió a sus rivales”[2]

Rodolfo Antón, Juan Ballesteros y Justo Borrás, miembros de la selección aragonesa de Cross. Foto: Archivo Celedonio García

Rodolfo Antón afirmaba que en todo el recorrido se consideró superior a los demás:

“Mi nerviosismo, el temor de perder, me hacía esforzarme cada vez que oía las zancadas de mi seguidor. Iba el primero. Los catalanes se relevaban para acuciar mi esfuerzo. Cuando, por fin, ya en las Palmeras, me desbordó Andreu, me dolían los muslos y por mucho que me esforcé no pude pasarle...”

Andreu y Antón dieron una vuelta al campo entre aclamaciones, antes de que el general Moscardó repartiera personalmente los premios a los primeros clasificados.
La clasificación fue la siguiente: 1º, Andreu (Cataluña); 2º, Antón (Aragón); 3º, Rojo (Cataluña); 4º, Miró (Cataluña); 5º, Juan (Cataluña), 6º, Baró (Cataluña); 7º Ballesteros (Aragón); 17º, Romeo (Aragón); 20º, Borrás (Aragón); 23º, García (Aragón); 26º, Visa (Aragón); 33º, Rodellar (Aragón); 34º, Monge (Aragón); 39º, Monzón (Aragón)... Por Federaciones, Aragón ocupó el segundo lugar, detrás de Cataluña, y por equipos el Zaragoza se clasificó tercero, por detrás de los catalanes F.C. Barcelona y R.C.D. Español.

[1] EMEGE: “El XXIII Campeonato Nacional de Carreras Pedestres fue un acontecimiento deportivo”, en Heraldo de Aragón, 25 de marzo de 1941.
[2] Opus citat.


Texto de Celedonio García Rodríguez, extraído del libro Historia del Atletismo Aragonés, Tomo I (1923-1950), Federación Aragonesa de Atletismo, Zaragoza, 1998. Páginas 109 y 110.
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24/2/15

Las mujeres de Lanaja marchan a pedir pan al gobernador

¡¡Sin pan, sin pan, sin pan!!
Y trabajar

500 mujeres de Lanaja (Huesca)...

El 25 de febrero de 1915 las mujeres de Lanaja marcharon a Huesca para pedir pan al Gobernador

La prensa nacional se hizo eco de la marcha emprendida por las mujeres de Lanaja


Celedonio García Rodríguez

Pasan los años y todavía recuerdo vagamente el comienzo de un romance grabado en un cassette que mi tío nos ponía cuando viajábamos en su coche, allá por los años setenta: “¡Sin pan, sin pan, sin pan! 500 mujeres de Lanaja (Huesca) fueron a pedir pan al gobernador…”.

A comienzos de la segunda década del siglo XX, las protestas y alteraciones de orden público se extendieron por todo Aragón, ante la angustiosa situación que atravesaba el pueblo, pidiendo pan y trabajo. En el Alto Aragón las movilizaciones populares cobraron fuerza en torno al proyecto de Riegos del Alto Aragón, acelerada por la crisis en el campo y acentuada por la pertinaz sequía y la subida de los precios.

A mediados de marzo de 1913 la prensa nacional se hacía eco de los rumores alarmantes que llegaban de Lanaja, y para prevenir alteraciones de orden público el gobernador envío quince parejas de la Guardia Civil. Una Comisión de Lanaja se desplazó a Huesca para protestar por la exagerada confusión atribuida a informes equivocados de la policía. Sin embargo, en Almudévar las mujeres recorrían las calles de la población pidiendo la dimisión del Ayuntamiento y los trabajadores proponían declarar la huelga general.

Desde diferentes lugares las mujeres tomaban toda clase de iniciativas. A comienzos de junio del mismo año, las de Lanaja, Almudévar y otros pueblos de la provincia remitían 800 tarjetas postales a la reina Victoria solicitando su intercesión a favor de la solución del Proyecto de Riegos del Alto Aragón.

Al poco tiempo, en Lanaja, por acuerdo unánime del párroco, Ayuntamiento y Centros Obrero y Agrícola, se designó el día 3 de enero para celebrar una fiesta en acción de gracias por la aprobación definitiva del anhelado Canal. Pero en 1915 la miseria se iba acentuando por los pueblos monegrinos y de comarcas próximas. Las mujeres de Lanaja decidían acudir a la capital altoaragonesa para presentarse ante el gobernador y pedirle que se interesase por resolver la situación insostenible y angustiosa. Por su parte, las Sociedades obreras mantenían constantes reuniones para acordar las acciones que tomar ante la impasibilidad del Gobierno. 




La Vanguardia 28 de febrero de 1915

La noticia se hizo hueco en la prensa nacional. El 25 de febrero de 1915 las mujeres de Lanaja llegaban a Huesca para pedir a gobernador que recabase del Gobierno el comienzo de las obras de los Riegos del Alto Aragón. Cada periódico lo contaba a su manera. Según El Imparcial, El Heraldo de Madrid y La Época, llegaron unas 50 mujeres por la noche, en el tren correo, y al día siguiente se esperaban más grupos de mujeres de Almudévar y de otros pueblos. El semanario Españ” y La Correspondencia de España se extienden en la noticia, señalando que son 500 las mujeres que habían ido a Huesca, recorriendo los 50 kilómetros de Lanaja a Huesca a pie, acompañadas de sus hijos. Como las mujeres carecían de recursos, el gobernador decidió costear el hospedaje. Las esposas del senador Escuer y del Ingeniero Severino Bello acompañan a las mujeres de Lanaja por las calles.

En realidad fueron 52 las mujeres de Lanaja que recorrieron los 50 kilómetros en cinco carros, algunas con sus hijos.

Al día siguiente se esperaba la llegada de las mujeres de Almudévar, Almuniente, Berbegal, Robres y Torralba para acudir todas juntas en manifestación hasta el Gobierno civil y entregarle el mensaje al gobernador. Sin embargo, siguiendo órdenes del gobernador, las mujeres “canalistas” de Lanaja fueron obligadas a salir a las afueras de la población, llevándolas a la entrada de la carretera de Grañén, donde los agentes de policía les dijeron que tenían que regresar a su pueblo. Las mujeres protestaron, alegando que el gobernador se había ofrecido a recibirlas y en aquel lugar permanecieron hasta las tres de la tarde, junto a las mujeres de los otros pueblos y custodiadas por la Guardia Civil. Sólo se permitió que una Comisión visitara al gobernador, pero evitaron que las mujeres se manifestaran pidiendo pan y trabajo para los obreros. A las tres de la tarde el gobernador dispuso que en dos carruajes de servicio público fueran llevadas las mujeres de Lanaja a su pueblo.

El periódico El Porvenir criticó la actuación del gobernador, defendiendo a las mujeres de Lanaja y por tal motivo fue denunciado. Los autores que en sus críticas calificaron el hecho de “polacada”, “desafuero” o “atentado a la hospitalidad” fueron procesados. El incidente también indignó a las Sociedades obreras y, reunidas en Selgua, acordaron protestar por lo ocurrido con la manifestación de mujeres de Huesca y declarar la huelga de obreros del campo, adoptando una actitud de resistencia pasiva.

En las páginas de El País se consideraba un gran atropello que se impidiera protestar a las 50 mujeres de Lanaja y que de madrugada, con cinco grados bajo cero, el gobernador las hiciera levantar con sus criaturas y fueran llevadas, con parejas de la Guardia Civil, a las afueras de la población para que no entraran. Igualmente, publicaba un telegrama en este sentido, dirigido al Sr. Ossorio y Gallargo, diputado de la zona, para que hiciera presente al ministro “la indignación que el desafuero del poncio había producido”. Firmaban el telegrama Agustín Nilella, presidente del Cículo de Obreros de Lanaja; José Garcés, de Berbegal; por las mujeres de la zona, Roberta Calasanz; Juan Escanero, secretario de la Sociedad Agraria de Sariñena, y Martínez Lafuente, entre otros.

La polémica se acentuó tras la actuación del gobernador y El País reproducía un amplio artículo publicado por El Porvenir, diario independiente de Huesca, y la protesta enviada por José Garcés, alcalde de Berbegal, al Ministro de la Gobernación.

Las mujeres habían pedido a Manuel Bescós, impulsor del proyecto de los grandes Riegos del Alto Aragón, que las acompañara ante el gobernador. Bescós había sido buen amigo de Joaquín Costa y en 1914 se había presentado a las elecciones de diputados como candidato del partido agrario-canalista por el distrito de Sariñena, aunque sería derrotado por J. Alvarado, el candidato liberal, a pesar de que su campaña electoral despertó entusiasmos populares, como reflejaba esta copla.


Señor Bescós le saludo
con entusiamo y placer
porque sé que si podéis
canal llegaréis a hacer”. 

El gobernador, interesado en conocer quiénes eran las instigadoras de este viaje, recibieron la siguiente respuesta de las mujeres najinas:

“Señor, nos ha traído ante usted el hambre”.

Texto publicado en el Programa de Fiestas de San Mateo, Lanaja 2013
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En el siguiente enlace se puede escuchar la canción "Sin pan", que hace referencia a Lanaja, interpretada por Francisco Curto:
https://www.youtube.com/watch?v=zsgt9tYQ0bg
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19/2/15

José Antonio Adell presentó en Zaragoza su última novela "La huella del Santo Grial en Aragón"


El autor, José Antonio Adell, acompañado de Celedonio García. Foto: Editorial Pirineo

Presentación de "La huella del Santo Grial en Aragón", novela histórica de José Antonio Adell

Sala Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza
Martes 17 de febrero de 2015
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Fray Aimerico y fray Ponce, monjes del monasterio de San Juan de la Peña, reciben en el año 1105 el encargo de buscar en la biblioteca y archivo del cenobio toda la documentación que encuentren sobre el Santo Grial, que se custodia en dicho lugar, y relatar la historia de esta sagrada reliquia. El obispo de Huesca, Esteban, y el rey Alfonso I manifiestan gran interés en conocer el resultado de sus investigaciones. Los monjes sólo disponen de un plazo de nueve meses para entregar el manuscrito que recopile esta información. Sin embargo, por las noches, amparándose en la oscuridad y el silencio, ocurren hechos extraños en la biblioteca. Los descubrimientos son sorprendentes. Inician su crónica desde el mandato de San Lorenzo a Precelio para que entregue el Santo Cáliz a los cristianos de Osca hasta su ocultación en diversos lugares pirenaicos en la invasión sarracena. En el nuevo condado aragonés, que luego se convertirá en reino, es necesaria esta importante reliquia de la cristiandad. El autor elabora de forma novelada, aunque apoyado en diferente documentación, el posible peregrinaje del Santo Grial por tierras aragonesas, una historia legendaria que va intrínsecamente unida a los orígenes de la cristiandad en este territorio.

4/11/14

Organilleros callejeros a principios del siglo XX

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Foto: http://www.revistacontratiempo.com.ar/trabajos4.htm
Publicado en la revista Gaiteros de Aragón, Nº 16. Primavera 2002
Celedonio García Rodríguez .
Resulta sorprendente observar cómo las páginas de sucesos de los periódicos son una fuente inagotable de los más diversos temas, incluidos los musicales.

En mayo de 1909, el Heraldo de Aragón recogía la noticia titulada "El tío de la dulzaina o el hombre de la pierna de palo", informando de un oficio dirigido por el alcalde de Collado al Gobernador interesándose por la captura de un hombre de unos treinta años, con una pierna de palo: que había robado en el pueblo de Santa Cruz de Nogueras al vecino Medardo Ros varios efectos, "entre ellos una dulzaina de las que se usan en las fiestas de los pueblos, según dice el alcalde, forrada con piel de culebra o de serpiente".De esta noticia se pueden extraer diversos datos de interés, aunque en esta ocasión nos vamos a centrar en los organilleros o músicos callejeros que iban tocando por los pueblos y ciudades con manubrios.

Estos músicos eran muy populares a principios del siglo XX, tal como podemos apreciar en una reseña de las fiestas pequeñas en honor a San Sebastián celebradas en septiembre de 1907 en Pradilla (las principales se celebraban el 20 de enero, con el tradicional dance, la "llega" y el baile de las "manzanitas" o "manzanetillas"): "La gente se entrega al vértigo de las diversiones. Los manubrios lanzan sus notas estridentes descompasadamente; hasta los niños de teta se saben de memoria y tararean aquello de:Para ser colillerose necesitaun pantalón muy cortoy una levita.

Sin embargo, veremos que estos músicos no gozaban de muy buena fama, como tampoco la tenían todos aquellos que participaban en la fiesta yendo de pueblo en pueblo. Un ejemplo significativo es el de los corredores que disputaban las típicas "corridas de pollos". En una reseña de 1917, recordando las hazañas del famoso bandido "El Floro", natural de la Cerollera y tan popular por el Bajo Aragón, se decía de él que "todos estos vagos andariegos suelen ser aficionados a correr los pollos".

Otro suceso, un horrendo y misterioso crimen cometido en Calatayud el 9 de febrero de 1909, nos aporta interesantes datos relacionados con los organilleros, puesto que en el hecho estuvieron implicados dos organilleros.

El rico propietario bilbilitano llamado Urbano Lausín Pérez, de 38 años de edad, fue asesinado en su domicilio, situado en el número 20 de la plaza de San Francisco, donde vivía solo. Lausín era un hombre de carácter excéntrico y huraño; hacía vida oscura y solitaria, no relacionándose ni siquiera con sus parientes. El único mueble de su casa era un camastro.

Cuando Lausín vivía con sus padres, el poco dinero que ahorraba lo escondía en el tejado y con frecuencia se levantaba por las noches para comprobar si el dinero seguía en el mismo sitio. En una ocasión manifestó a su padre' que no quería tomar vino en las comidas, pero a cambio de este sacrificio le exigió que le diera diez céntimos diarios, a modo de indemnización.

Hacía poco tiempo que a Lausín se le había visto en compañía de una mujer de vida desenvuelta procedente de la ciudad de Zaragoza, cuyo nombre era Isabel del Río.

Isabel, de 24 años, había llevado una vida difícil; huérfana de padre, abandonó de muy joven su casa al contraer matrimonio su madre en segundas nupcias. Se marchó a los 14 años con un amante. Luego vivió amancebada con un hombre, Pedro Marín, con quien tuvo una niña, que falleció al poco tiempo. Marín cometió un robo y estaba extinguiendo condena en Tarragona.

Isabel tuvo después otro amante, Hermenegildo Gómez Fabián, de 21 años, natural de Soria y domiciliado en Maluenda. Se ganaba la vida trabajando de modista o costurera, alternando el trabajo con el vicio y de uno y otro iba viviendo. Urbano Lausín conoció a Isabel en Zaragoza, al habitar durante un tiempo en una casa alquilada junto a la suya.

Parte del misterio se descubrió cuando Isabel confesó que a Urbano lo había asesinado su amante, Hermenegildo Gómez, y dos organilleros cuyos nombres no conocía. Los organilleros habían llegado a Calatayud a primeros de mes y recorrieron las calles postulando con un pia­no; después desaparecieron y ya no se volvió a saber nada de ellos.

Para localizar y capturar a los organilleros, el gobernador dirigió multitud de exhortos. A partir de este momento comenzaron a llover noticias relacionadas con los organilleros. La primera investigación se centró en las casas de alquiler de organillos de Zaragoza. Uno de los organilleros había alquilado dos de dichos pianos en los días anteriores a la comisión del delito y, precisamente, marcharon con ellos a Calatayud.

También comenzaron las detenciones de organilleros para tratar de identificar a los culpables. Los primeros en ser detenidos fueron dos organilleros que estaban tocando en Alagón, al creerse que eran los que habían estado en Calatayud. Sus nombres eran Marcos Calvo Royo (a) "Calatayud" y Francisco Ulló (a) "Colero".

Pronto se comprobó que las señas de éstos no coincidían con los de Calatayud (eran de mediana estatura, más gruesos, que delgados y barbilampiños). Marcos y Francisco habían salido el día 3 de febrero de Zaragoza con un piano alquilado; pernoctaron en La Muela y al día siguiente se dirigieron a Bardallur, donde se celebraban sus fiestas. En Bardallur estuvieron hasta el día 10, que marcharon a Grisén y al día siguiente a Alagón, hasta ser detenidos por la Guardia civil.

El misterio que rodeó al crimen mantuvo el interés de la noticia, de la que diariamente se daba una amplia información en la prensa, con participación de la opinión pública. El vulgo no tardó en señalar como uno de los autores al hijo de la "Cetina", una mujer de malvivir, natural del pueblo que le había dado el apodo. Era organillero, de malos antecedentes, y además en noviembre había recorrido las calles de la ciudad bilbilitana con un piano de manubrio.

Hermenegildo y los dos organilleros fueron llevados a Calatayud para realizar las correspondientes comprobaciones. Allí los esperaba mucha gente, que los recibió a los gritos de:

–¡Que les den garrote!

–iMueran los asesinos!

Las referencias dadas por Hermenegildo, que acusaba a un organillero con una cicatriz en la cara y cuyas señas coincidían con las de Marcos Calvo (a) "Calatayud", fueron motivo suficiente para que el pueblo lo considerase sospechoso. Para más señas, era hijo de la tía "Cetina" y en Calatayud se le .conocía con el apodo de "Cetino".
Pero las investigaciones continuaron y la policía siguió con la "caza de organilleros" cuyas señas coincidieran con las de los de Calatayud. Llegó un momento en que todos los organilleros estaban en las oficinas de policía y ninguno en la calle.

El siguiente organillero detenido, y también trasladado a Calatayud, fue Joaquín Reig Rico (a) el "Madriles". A éste siguieron otros dos; uno de ellos, llamado Ángel Peña, fue puesto en libertad tras un intenso interrogatorio, aunque después fue nuevamente detenido. El otro, Joaquín Val García (a) "Legañitas", poseía, asimismo, rasgos que coincidían con los de otro de los autores.

Tras la correspondiente rueda de reconocimiento, Hermenegildo acusó a "Cetino" como uno de los autores del crimen. Ya sólo faltaba el tercer actor del drama, del que se decía que era alto y rubio. Era el compañero del "Cetino" y se sabía que se llamaba Joaquín (a) el "Catalán".

Mientras que el juez preparaba más exhortos para la captura de nuevos organilleros, en Calatayud se tuvo que hacer una colecta para que los organilleros sin cargos pudieran efectuar el viaje de regreso a la capital. Cinco fueron los organilleros y ex-organilleros que regresaron a la capital: Ángel Peña, Joaquín Val, Joaquín Reig, Francisco Ulló y Francisco Domínguez Gil.

Las sospechas de la policía se centraban en el "Catalán", y según sus averiguaciones se encontraba en Daroca. Aunque otro exhorto del juez de San Pablo pedía la detención de otros dos organilleros sospechosos que se suponía andaban por Borja, y otros dos habían sido detenidos en Mallén.

Los detenidos se llamaban Emilio Laínez Paridero, de 17 años, y Manuel Díaz Cabria, de 33. Emilio era un simpático mocetón a quien se consideraba inocente, pero que ante la vergüenza de que le creyeran culpable, lloraba corno un niño. Era hijo del dueño de los almacenes de "El Águila", de Madrid. Manuel tenía marcado acento catalán y era sabido que Hermenegildo acusaba al "Cetino" y al "Catalán"; además, sus señas coincidían y se daba corno seguro que este detenido era el que se buscaba.

Tras el primer interrogatorio, antes de que fueran trasladados a Calatayud, dijeron que desde el día 10 de enero, que salieron de Zaragoza, habían recorrido las poblaciones de Casetas, Tudela, Cascante, Gallur y otros pueblos. En sus correrías sacaban de diez reales a tres pesetas diarias para los dos.

El piano que llevaban los dos detenidos había quedado en poder del alcalde de Mallén, pero su verdadero dueño, Simón García, de oficio carbonero, no tardó en presentarse en el Gobierno civil para reclamado.

Después de estas detenciones, en el Gobierno civil seguían recibiéndose telegramas de los alcaldes de todos los pueblos de la provincia, contestando a la circular en la que el gobernador pedía una relación de los organilleros que por ellos hubieran pasado. Había algunos datos que no concordaban, corno el nombre del "Catalán", que no coincidía con el Joaquín que se buscaba, aunque se suponía que se había cambiado de Nombre. Tampoco llevaba bigote, corno se decía en la orden de captura; también se creía que se lo había quitado para desfigurarse.

La pareja formada por Emilio y Manuel surgió en el Refugio. Allí, Manuel, posee­dor del piano hizo la proposición a Emilio.

Una nueva sorpresa del caso se desatar cuando se conoció que Emilio Laínez, a quien a priori se le consideraba inocente, conocía perfectamente a Hermenegildo por haber coincidido ambos en el depósito municipal.

Tras la correspondiente rueda de presos en Calatayud, los dos organilleros detenidos en Mallén, Díaz y Laínez, quedaron libertad. Nada más salir, los organilleros fueron pidiendo de puerta en puerta para poder regresar a su destino.

Las pesquisas para localizar al "Catalán" duraron varios meses, hasta que se finalizó el sumario, sin que las pistas seguidas dieran con él. Durante este periodo, el joven y simpático organillero Emilio Laínez (a) el "Madriles" volvía alas páginas de los periódicos. El que parecía el más feliz e incapaz de hacer daño al prójimo, y del que ahora se decía que era hijo de un sastre de la Villa y Corte, se había convertido en un ladronzuelo que ingresaba en el calabozo por robar a un anciano, compañero de habitación del hospital, cinco pesetas y unas tijeras en una sastrería.
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3/11/14

Leyendas misteriosas de Aragón en Cantalobos


Charla con proyección y acompañamiento musical

LEYENDAS MISTERIOSAS DE ARAGÓN
Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos

Cantalobos
Sábado 8 de noviembre de 2014, 17:00 horas

Lugar: Salón Social de Cantalobos
Organiza: Ayuntamiento de Lanaja
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Noche de brujas, diablos y misterios en la Biblioteca de Binéfar


María Adell, José Antonio Adell y Celedonio García en la Biblioteca de Binéfar. Foto: Jaume García Castro

Texto e Imagen: Jaume García Castro
Publicado en: http://www.laliterainformacion.com/la-litera/noticias-la-litera/comarca/80-municipios/2040-noche-de-brujas,-diablos-y-misterios-en-la-biblioteca-de-bin%C3%A9far.html

Binéfar, 31 de octubre de 2014.- La noche del 31 de octubre se celebran en muchas culturas alrededor del planeta diferentes fiestas en honor a los muertos o a las ánimas. En España la tradición nos viene de antiguo. Los Celtas ya celebraban esta fiesta que celebraba el fin de la época clara del año, aquella en la que estaba permitido casarse y que era símbolo de vida y daba la bienvenida a la parte oscura del año, aquella en la que todo muere para renacer en primavera. De estas fiestas paganas surgen las que celebramos ahora y siglos y siglos después la Noche de las ánimas, la que nos lleva del día 31 de octubre al 1 de noviembre, se convierte en una noche de brujas, espíritus, ánimas y difuntos.

En esta noche tan especial la Biblioteca Municipal de Binéfar programó una de las estupendas charlas que ofrecen José Antonio Adell y Celedonio García, en esta ocasión acompañados al piano por María Adell. Leyendas Misteriosas de Aragón es una charla que han llevado por muchas poblaciones aragonesas, perfectamente estructurada, muy bien trabaja, instructiva, divertida y amena, donde se van desgranando historias, anécdotas, tradiciones, cuentos y sucesos de la tradición oral de nuestros pueblos, ilustrado con músicas, muchas de ellas composiciones de la propia María Adell, pero también con imágenes y grabados o pinturas del imprescindible Francisco de Goya. Adell y García muestran en todas sus charlas el buen hacer y el oficio adquirido en más de 30 años de colaboración conjunta, además de su pasión por la historia y el folcklore aragonés. Y lo mejor de todo es que saben cómo transmitirlo y contagiar en el público esa pasión por lo que hacen.

Parece raro, pero la de anoche era la primera vez que ofrecían una charla en la Biblioteca Municipal de Binéfar. Han presentado charlas en muchos otros espacios, pero ayer se estrenaron en la recién redecorada biblioteca y lo cierto es que el espacio creó el ambiente preciso para que el público estuviera cómodo y creara una atmósfera acogedora. Historias de brujas y brujones, de ánimas, de duendes y encantados, de posesiones y de lugares relacionados con la brujería y los aquelarres. Y el Diablo, intentando engañar a los humanos y viendo burladas en el último segundo sus ingeniosas y malvadas intenciones. Aprendimos conjuros para volar en escoba, por qué los Puentes del Diablo se llaman así (hay muchos repartidos por toda la geografía) y por qué a todos ellos les falta una piedra, aprendimos por qué la cojera es símbolo de maldad (bueno, no siempre) y que brujas y brujones los hay buenos y malos, como pasa con las personas que no tienen contacto con la magia. Historia tras historia, el público se sumerge en ese Aragón mágico, se ríe con los chistes y las anécdotas que explican y acaban pensando que la hora y media de charla les ha sabido a poco, a muy poco. Adell se muestra divertido en las charlas, García en cambio es aparentemente más serio, pero eso es porque es de humor más socarrón. María Adell brilló con luz propia con sus composiciones y sus interpretaciones al piano que fueron sinceramente aplaudidas por los asistentes.

Quiso la casualidad que la charla se celebrara en viernes por la noche durante el sabbath, justo cuando salen las brujas a pasear. Tal y como explicaron anoche, cuando les coincide una charla sobre brujas en viernes, suceden cosas raras. Poblaciones que se quedan sin luz, gatos y perros que se convierten en espectadores, inundaciones… También aclararon que algún viernes no les ha pasado nada fuera de lo corriente. Anoche fue uno de esos viernes en los que la tranquilidad reinó durante toda la velada. Ya en la calle, finalizada la charla y recogidos los bártulos, cada uno partió hacia su casa. En la Calle Mayor de Binéfar me pareció oír un revoloteo por encima de la cabeza. Unas sombras pasaron volando muchos metros por encima de los tejados. Si eran brujas o una bandada de pájaros sólo el Diablo lo sabe…