8/6/07

TERUEL. Las bodas de Isabel de Segura

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Foto: C. García

Viernes, 4 de febrero de 2005
Colaboración leída en el programa “Hoy por hoy” de Radio Zaragoza, dirigido por David Marqueta

¡Hola, amigos!

Teruel es una ciudad pequeña, pero con muchos atractivos. Sus encantadoras torres mudéjares, declaradas Patrimonio de la Humanidad, nos dan la bienvenida. Una hermosa historia de amor nos relata el origen de las torres de San Salvador y de San Martín. Según una de las versiones, dos alarifes, o arquitectos mudéjares, se enamoraron de una hermosa mora, de Zoraida.

La pugna se resolvió construyendo cada uno de ellos una torre. El que resultase triunfador por levantar la más majestuosa, desposaría a la pretendida. El alarife de la torre del Salvador compró a uno de los moros que trabajaba con el de San Martín para que copiase los planos. Acabadas las torres, se parecían tanto que a los jueces les resultó imposible decidir quién había construido la torre más hermosa y perfecta.

Mientras resolvían el conflicto, Zoraida, enamorada del arquitecto de San Martín, se encerró con éste en la torre recién construida. Finalmente los jueces otorgaron la victoria al de San Salvador. Los enamorados no cedieron y antes de separarse prefirieron arrojarse juntos desde lo alto de la torre.

Muchos dichos nos retrotraen al pasado. Nos hablan de las “tiendecicas” de Teruel, por su escaso comercio. Otros hacen referencia a la gran tradición y calidad de su cerámica, a los “pucheros de pico”. Y también hay dichos sentimentales. A Teruel ya no se entra llorando, pero todavía se sale llorando. Los turolenses saben ganarse el corazón de los visitantes.

Teruel es la ciudad del mudéjar, del modernismo, del torico, del aljibe medieval, de los Arcos, de la Escalinata, del Viaducto, de la Vaquilla del Ángel, del Sermón de la tortilla, del jamón, de la cerámica, de los dinosaurios, de los dulces mudéjares, de los “suspiros de amor”, de la simpatía…, pero sobre todo del amor.

De ahí el dicho:

  • “Teruel, ciudad del arte y del querer”.

Isabel y Diego, los Amantes de Teruel, pudieron disfrutar de los preciosos atardeceres que invitan al amor.

Si buscáis vuestro amor, ¡acudid a Teruel! Yo me enamoré en Teruel.
Pero no olvidéis que “la Escalinata de Teruel, necesita buenos fuelles”.
Y seguro que recordaréis los versos del poeta Jerónimo Lafuente:
Teruel, la de Los Amantes,
la del Torico en su Plaza,
cada vez que vuelvo a verte
estás más grande y más maja.
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